Estos días se está hablando mucho de los indultos. Es interesante porque se está indicando que el gobierno, con ellos, iría en contra de la Justicia y la separación de poderes. Junto con ese exabrupto, se manifiesta que se estaría indultando a personas condenadas penalmente. ¿Qué creían que es un indulto? El indulto es una «medida de gracia», contemplada en la Constitución (art. 62.i; por tanto, no es anticonstitucional) que tiene como base el que el ejecutivo cambie una pena impuesta (por tanto, una condena penal).
14 de abril es una fecha especial para una parte pequeña de la sociedad española (no, no alucinemos con mayorías republicanas, no las hay): se proclamó la II República. Hace muchos años que no ponía unas notas al respecto (la última vez, allá en 2012). Aprovecho que he tomado recientemente esa foto de las dos repúblicas en Salamanca (que acompañan esta entrada) para volver a poner un artículo (en dos partes) sobre las culturas republicanas en España: «Memoria sobre las Culturas republicanas en España», parte I y parte II. De vez en cuando hay que rescatar escritos…
No deja de ser curioso cómo dos personas que acaban de dejar la política fichan, inmediatamente, por un partido al que en su día atacaron duramente aunque luego tuvieron un vínculo de cogobierno. Dos o bastantes más. Tanto Ciudadanos como Podemos tuvieron momentos de «explosión» fuerte para, casi acto seguido, comenzar un fuerte descenso. El de Ciudadanos es más sonado, por un lado, porque su auge fue más rápido (una vez explotó) y, por otro, porque se ha desinflado a muchísima más velocidad, en parte por la forma en que se nutrió de personas que ya estaban en política en otras formaciones (sí, fundamentalmente del Partido Popular y del Partido Socialista Obrero Español); ya, lo sé, rapiñó de UPyD, pero al partido de Díez no se puede volver (ya está hasta disuelto). Toda esa gente que dejó el PP cuando parecía que el partido naranja daría la vuelta en la derecha y centro derecha española ahora vuelve a Génova (sede provisional hasta el próximo escándalo).
El sistema jurídico en que se fundamenta la educación en España está repartido entre dos leyes, por un lado, Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio, reguladora del Derecho a la Educación (LODE), que regula algunos aspectos básicos del sistema (la clasificación de públicos, privados y concertados la encontramos en esta ley) y por otro tenemos la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (LOE), que es la ley básica que organiza todo el sistema educativo (todo todito) y sirve de base para las especificidades desarrolladas en las comunidades autonómicas (que ya todas cuentan, si no me equivoco, con competencias en educación; no era así hace treinta años).
Lo primero que hay que tener claro es que este Ingreso Mínimo
Vital (IMV) no es una «renta básica» (RB). ¿Por qué no es lo
mismo? Una RB se basa en que toda persona tiene derecho a la misma
por el mero hecho de existir, mientras que el IMV tiene por objeto
ser una prestación para las personas en peor situación económica.
Esto es, estamos ante una ayuda pública para paliar la falta de
ingresos en un hogar, como lo que ya existe en la mayoría de
comunidades autónomas –no deja de ser curioso cómo se está
atacando a esta renta por parte de gente que gobierna o apoya
gobiernos que tienen una parecida; ¿quienes atacan esta medida por
ser clientelar consideran sus rentas autonómicas clientelares?, me
parece peligroso que solo sea buena una prestación si se puede usar
de esa manera–. Como prestación y para justificar la utilización
del Real Decreto-ley, el gobierno apela a la situación económica
producida por el Covid 19, al mal suelo del que se partía antes de
la crisis (la tasa de pobreza y extrema pobreza existente) y como
parche antes de la fuga que será la economía poscuarentena.
En España ya llevamos casi dos meses de Estado de Alarma, durante este periodo, el gobierno está legislando mucho, pero muchísimo, a punta de Real Decreto Ley. Además, se está habilitando a sí mismo (dentro de estas normas) a sacar desarrollos reglamentarios mediante Reales Decretos y Órdenes Ministeriales. Existe una crítica fuerte en que el gobierno aprovecha que el Pisuerga pasa por Valladolid para «implantar su agenda» y creo que se están mezclando algunas cosas…
Determinados temas son transversales a cualquier país con economías más o menos capitalistas donde el Estado mete su mano en algunas cuestiones, como es el salario mínimo interprofesional (o remuneración mínima vital, como se llama en Perú). De hecho, esta entrada en parte se puede leer como una continuación de una escrita hace muchos años sobre otra realidad económica… pero la misma cuestión de fondo.
Llevo demasiado tiempo sin actualizar la web, ni avisé del final de la campaña de VoraZ Desangre (¡y ya lo hemos hasta presentado!). Y muchas cosas han pasado, desde la conformación del primer gobierno de coalición en España hasta las elecciones extraordinarias en Perú, pasando por varios hechos relevantes (y absurdos) que me he quedado con ganas de comentar. En fin, que ando sin comunicar porque no consigo sacar tiempo, por un lado, y darle una forma correcta al texto… por ahora, les traigo unas pequeñas recomendaciones de lecturas:
Para las elecciones generales de abril hice lo de recorrer y colocar el programa de todos los partidos y coaliciones que se presentan en la circunscripción que voto (Salamanca), luego recorrí dos temas que me parecían interesantes (laboral y Estado). Ahora estamos ante una repetición de las elecciones, ¿qué tanto podían cambiar los programas cuando los candidatos son exactamente los mismos? En esta entrada hablaré por encima de algunos temas relacionados con los programas en sí mismos y luego dejaré una tabla que recoge las propuestas de cuatro partidos sobre unas cuestiones que me preguntaron.
Una sentencia anunciada (y filtrada) trae ya tres días de manifestaciones en Cataluña… y en el resto de España. En Cataluña se han producido situaciones violentas, sin dudas, pero están lejos de ser tan masificadas como lo que, a veces, se nos muestra. Claro que lo que se nos muestra tampoco corresponde con lo que está pasando (como esas imágenes de TVE por las que pidió disculpas porque son de hace 9 años).
2019 posiblemente pase como el año con más comicios en la historia reciente española. En casi todo el país se han celebrado: elecciones generales (abril 2019), elecciones al Parlamento Europeo, elecciones autonómicas (en casi todo el país) y elecciones locales
(estas tres, a la vez en mayo del presente año). El 10 de noviembre,
salvo cosa rarísima y casi imposible que ocurra mañana, habrá elecciones
generales nuevamente.
La historia de Sánchez, líder del PSOE, es curiosa: intentó la presidencia perteneciendo al partido que quedó segundo en el Congreso de los Diputados tras las elecciones de fines de 2015; lo intentó con un matrimonio con la derecha (con Ciudadanos), en ese momento el cuarto partido. No consiguió el apoyo de su izquierda (Podemos, principalmente, tercer partido, mucho más fuerte entonces que ahora, sea dicho) y solo otro partido de derechas votó con ellos (CC). No salió elegido, claro. Dos meses después se repetía la ronda de consultas y nadie se presentó. Acá hay que destacar algo: Mariano Rajoy, presidente del gobierno español y líder del partido ganador, no lo intentó. Ni en la primera ronda ni en la segunda. Ofreció una suerte de gran coalición y, como no salió, se quedó a la espera del fracaso del PSOE.
El presidente del Perú, Martín Alberto Vizcarra Cornejo, anunció un proyecto de reforma constitucional para adelantar las elecciones. En fiestas patrias, para el aplauso general, compró el «que se vayan todos» y lo transformó en un «nos debemos ir todos»; dijo que así se solucionaría en parte el descrédito de la clase política y todo eso que siempre se tiene que decir.
En
esta entrada, a diferencia de la del
tema laboral, no voy a recoger todas las principales propuestas
de los distintos programas sobre este tema (más adelante lo
explico), sino que resumiré lo que entiendo de las distintas
propuestas que tienen que ver con el Estado. Por supuesto, es una
lectura subjetiva apoyada en lo que aparece en los programas. Sí que
haré referencia a medidas concretas que me parecen especialmente
relevantes (para lo bueno y para lo malo, claro).
Intentaré no extenderme mucho.
En un tema anterior, coloqué todos los programas electorales, ahora voy a hablar un poco sobre las medidas en distintos apartados. Antes de comenzar, tres cosillas: a) verán mi opinión incluida dentro de todos los textos, esta es una lectura personal de los programas políticos, que si bien intenta ser «divulgativa» (contar lo que ahí ponen) es totalmente «subjetiva» (lo cuento desde mi postura); b) también es posible que alguna medida propuesta por algún partido no esté reflejada; puede ser porque me pareció que no significaba nada o porque se me escapó por completo; y c) el orden de los partidos es el de la proclamación en el BOE.
Tras un título digno de otras épocas, les dejo un par de cosillas antes de entrar en detalle (que no sé si me dará tiempo). No deja de ser curioso que, mientras más dispersión parece haber en el voto, menos partidos se presentan; tiene que ver mucho con la actual legislación (que complica la vida a los partidos), pero también con las alianzas preelectorales que se producen, justamente, por la dispersión del voto (el caso de Navarra es para nota, pues dos partidos que quieren ser gobierno van en coalición con uno regionalista -que pone a los dos primeros de la lista-).