Llevo unos días con el corazón en la mano, viendo cómo dos de los partidos que más daño han hecho al Perú y a las clases populares peruanas pueden pasar a segunda vuelta (me refiero al fujimorismo de Fuerza Popular y al ultraderechismo de Renovación Popular) y cómo la opción de Roberto Sánchez, de la timorata socialdemocracia de Juntos Por el Perú, va segundo por muy pero que muy poco… y este es otro que ha ayudado a la minería ilegal, un gran traidor que ahora se levanta como defensor de Castillo y un triste «mochasueldos» que fue, en parte, salvado por el propio fujimorismo que dice combatir. JP no es de los partidos que peor lo han hecho de la legislatura que acaba en nada, pero tampoco tiene, este JP de ahora, los mejores cuadros que llegó a tener.
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