Comentarios sobre los planes de gobierno. Feminismo

Fotomanipulación de ColognePride 2016, Parade de © Raimond Spekking / CC BY-SA 4.0 (via Wikimedia Commons)

Introducción

En las próximas entradas haré una serie de comentarios sobre los planes de gobierno de los distintos partidos políticos que compiten a la presidencia del Perú. Por supuesto, es un resumen que incluye mi opinión sobre dichos planes de gobierno, no pretende un análisis imparcial ni mucho menos. Les comparto mi lectura de dichos documentos que los partidos presentan.

Todos los planes de gobierno los he colgado en esta otra entrada.

Notas previas

Un tema fundamental es cómo los partidos proponen luchar contra el heteropatriarcado, contra el machismo, contra esa lacra social y cultural que, sin la menor de las dudas, afecta a toda persona que vive en nuestro país. O, lo que a veces es peor, refuerzan este machismo.

Esta entrada es especialmente difícil por lo amplias que son las reivindicaciones feministas; recordando, además, que el feminismo es igualdad; por tanto, toda política que propicie la igualdad de oportunidades entre las personas sin distinción del sexo, según cómo se haga, podría caber en este resumen. Sobre esto, la igualdad de oportunidades sí que la menciono más de una vez en la parte sobre la clase trabajadora, así que esas medidas no las repetiré.

El feminismo no se agota con la lucha contra la violencia sexual o contra los feminicidios, ni mucho menos. Si un partido piensa que luchar por la igualdad es poner cadena perpetua a los feminicidios sin ir a la raíz del problema, mal vamos.

Voy a incluir uno de los grandes temas del feminismo en Perú: la salud reproductiva. Les adelanto que está mucho menos presente en los planes de gobierno de lo que pensaba que estaría.

Siga leyendo…

Hombre explica a hombre: ¿hombre feminista o aliado feminista? (en D=a=)

Tira 133 de Igualito - por la igualdad de género, feminismo, antimachismo

¿Por qué el título? Desde hace mucho tiempo hay cierto «debate» (por favor, noten las comillas) sobre si un hombre puede o no ser «feminista», en este último caso, si sería más apropiado hablar de «aliado feminista». Entre muchos hombres, este debate parece que se ha vuelto en el centro de su particular lucha por el feminismo (te adelanto algo: eso está mal) y se sienten particularmente ofendidos si una feminista le dice que él no puede ser «feminista», que es un «aliado»; por algún motivo, esto hace que todos los resortes machistas comiencen a funcionar y permiten a muchos hombres ofenderse y gritar que ellos son más feministas que cualquiera de las presentes (amigos, si les pasa esto, acaban de caer en algunas de las prácticas más desagradables del machismo, no solo te deberían quitar el carné de «feminista» o «aliado», sino también el de «simpatizante», «no tan machirulo» o «este tiene salvación»).

Esta entrada, por supuesto, va dirigida a los hombres. ¿Por qué? Porque no soy nadie para hablar de esto a las mujeres (menos a las mujeres feministas, en adelante simplemente «feministas») y porque, parece, a algunos si no es un hombre quien explica las cosas, no las entiende (ojo: si te pasa esto, eres muy machista, aunque quieras mucho a tu progenitora, a tu pareja femenina, a tu hermana o a tu hija, si no eres capaz de escuchar la explicación de una mujer, háztelo mirar).

[Continúa leyendo en De Igual a Igual].

Temáticas en los juegos de mesa

Chiste sobre juegos de mesa y sexismo

Un tema recurrente en algunos ámbitos vinculados con el ocio se encuentra en los temas que se pueden o no se pueden tocar. En el «humor» siempre estamos con lo de «los límites del humor» y en los juegos de mesa uno de los debates recurrentes son los «temas intocables» (como en el mundo de los videojuegos, en realidad). De cuando en cuando, además, sale algún juego en que su principal baza justamente es tocar un tema poco habitual o que genera polémica por la temática, sin más. Mucha gente (eso lo pueden ver en foros y demás) ya dejan claro que si el juego es «de política» lo dejan de lado, pero la «política» no entra solo como «tema» en un juego, en realidad la «política» (en genérico) está muy presente y hay ciertas decisiones de diseño que, sin ser temáticas, sí están transmitiendo «algo».

Siga leyendo…

Violencia de género, familiar o doméstica… no es lo mismo

Cuando entró Vox en el parlamento español me dio miedo. Luego el Partido Popular junto con Ciudadanos me lo quitaron del cuerpo: nada nuevo bajo el sol. Lo que es peor, escuchar al PSOE demostraba la demagogia y el desconocimiento de lo que pasa allende nuestras fronteras (¿de verdad no saben que la extrema derecha ya está en muchos gobiernos europeos? No regionales, no, en los gobiernos; y no solo de países de segunda fila, sino la propia Italia tiene uno).

Siga leyendo…

Recomendando un vídeo sobre videojuegos y feminismo

Pocas veces recomiendo vídeos. Menos, aún, de «youtubers». Esta no es, propiamente dicha, una «excepción», pero sí lo voy a explicar: José Altozano (DayoScript o Dayo) subió un vídeo desde la posición de un hombre blanco privilegiado en un mundo machista y contra una comunidad concreta extremadamente machista (los «gamers» que apoyan el movimiento llamado «gamergate»). El machismo es parte de la estructura social en la que vivimos, y Dayo hizo un vídeo señalando eso y su proceso de aprendizaje. Dayo se manifiesta como un aliado del feminismo y desde acá ese pequeño reconocimiento como compañero, compartiendo su vídeo.

Siga leyendo…

Una anécdota llena de machismo

Lo bueno (y malo) de las salas de espera es que se tienen lecturas viejas para ojear en esos ratos muertos en que uno espera (y desespera) una serie de revistas más bien viejillas; además, uno tiene tiempo de detenerse en columnas o páginas que, de otra manera, no hubiese leído. Así me encontré con «Lo que callamos los hombres» (subtitulado «Cuando somos nosotros los que lloramos») de Carlos Galdós, en su sección «Hombre de a pie» (página 70 del Somos de 11 de febrero de 2017, posteriormente publicada en la web de El Comercio). ¿Por qué me pongo a escribir sobre un texto sin ton ni son de hace ya más de un mes? Porque me parece relevante para explicar cómo asumimos con normalidad el machismo.

Siga leyendo…

Claro que hacía –y hace– falta

Esta entrada es un poco cajón de sastre de varios temas con distinta gradación de importancia, pero muy mezclados… vaya por delante. –A todo esto, mientras escribía esta entrada, Barbijaputa sacó una nota titulada «Salir a la calle por nosotras y por todas» que más o menos aborda lo mismo que este artículo, pero bastante mejor expuesto que lo que haré a continuación–.

Cada poco vemos noticias en que se consigue un pequeño triunfo o se visibiliza, de forma positiva, lo que está aún tachado por la sociedad de forma negativa. Estoy hablando de esos hechos que significan victorias del movimiento del feminista o del LGBTQI. Cada vez que alguien hace algo para significar o normalizar uno de estos temas, alguien en alguna parte salta que «no hacía falta», casi siempre desde la mentira de «yo no soy machista/homófobo», pero ven mal el triunfo del feminismo o de la igualdad de trato. Es simple, sí son machistas u homófobos y ese hecho lo sienten como un ataque –y lo es a sus privilegios, en el caso de los varones machistas heterosexuales–. Pero vayamos a la mentada frase: «no hacía falta» o «no era necesario».

Siga leyendo…

Trump: lo que hace no es nada nuevo [De Igual a Igual]

Es increíble lo ciegos que podemos ser. Ya sea para defender o para atacar algo. Incluso para darnos cuenta que ya vivimos en esa situación –que criticamos o hemos criticado; en este apartado sin dudas me incluyo más veces de las que me gustaría, pero no por lo que hoy hablaré–. Parece que la opinión publicada –que no pública– se muestra contrariada y horrorizada por el muro que el presidente estadounidense ordena construir y el tema de los visados y la prohibición parcial de refugiados. En la imagen que precede este texto les presento la construcción de «el muro». La fotografía, en la que podemos ver la construcción de un muro de concreto por parte de Naval Mobile Construction Battalions (NMCB) 133 y NMCB-14 en Arizona, fue tomada en 2009 –al ser una foto de la Armada estadounidense, está en dominio público–. No es el que han ordenado, claro, tiene muchos kilómetros de «valla» y otras formas de barreras –unos novecientos kilómetros por ahora, como mínimo–, además de otros tantos de «zonas vigiladas con sensores y otras tecnologías» que serán reemplazados por un material más duro –pueden ver una galería de fotografías de lo que ahora está construido en la frontera en Wikimedia; también pueden usar Google Maps para ver lo que hay construido en muchísimos kilómetros–. [Continúe leyendo en De Igual a Igual.net].

Se mira pero no se toca

Ayer se realizó una pequeña concentración en Pamplona, una forma de protesta contra los abusos y las agresiones sexuales durante las fiestas de la ciudad –los mundialmente famosos San Fermines–. Todos los años se dan, desde los tocamientos indebidos hasta las violaciones. Durante el chupinazo, mientras algunas mujeres mostraban sus pechos al público, otros tantos varones extendían la mano para tocar. Ante esto, las mujeres suelen bajarse inmediatamente la ropa y, en muchos casos, «reír la gracia». Este año –más que otros– esos hechos se están persiguiendo de oficio como lo que son: abusos o agresiones de índole sexual –ya se verá luego si son unos u otros–. Esto sin contar casos donde claramente hay abusos y agresiones sexuales «de libro» –contando, claro, violaciones–. [Siga leyendo en De Igual a Igual].

Elecciones peruanas: La mujer en los planes de gobierno

Mujer en las planchas presidencialesCuando varios candidatos dicen que mantendrán al ministro de educación actual me planteo qué demonios estamos eligiendo. Esto es, cuando uno compara varios planes de gobierno, más allá de lo mal que están escritos, comprueba que la base ideológica es la misma. No son iguales, no digo eso, pero es una competencia entre matices de lo mismo. Y no es raro que esto ocurra, incluso nuestra constitución, que dice respetar la libertad ideológica, ya enclaustra el juego democrático en una ideología más o menos concreta, con lo que el gobierno no es más que un gestor de prioridades dentro de un margen más bien angosto de juego.

Siga leyendo…

Qué proponen en…: Monarquía y República

No creo que me dé tiempo para escribirles muchos puntos más de los cuatro programas que estos días he revisado (Propiedad Intelectual, sistema electoral y participación ciudadana y, solo del PP, temas laborales), y esta entrada más bien será breve: ¿Mañana España será republicana? Recordemos que fue un vuelco electoral trajo la segunda república española (la tricolor), y no hay dos sin tres, y que en esta bitácora ya desde hace años llamamos al fin de la monarquía, por ser directamente contraria a la igualdad entre los ciudadanos y totalmente antidemocrática… Y aun así, en la forma monárquica española queda una reminicensia machista que muchos monárquicos proponen quitar, hasta hace unos años (cuando nació la sucesora del sucesor) se comenzó a hablar del tema, para aparcarlo cuando del segundo embarazo de la princesa consorte nació una niña, con lo que no había problema de que el machismo constitucional afectara a la heredera del heredero (machismo que nos deja un príncipe de Asturias actual, en vez de una princesa de Asturias). Que la jefatura del estado sea una institución machista debería hacer sonrojar a cualquiera: ¿Los partidos tocan este tema?

Siga leyendo…

Ese machismo de Morales

Espero que le pase factura. El Presidente de Bolivia, Juan Evo Morales Ayma, tiene algunos gestos más que machistas, que olvidan que la igualdad de hombres y mujeres no se consigue solo con nombrar ministras (que, encima, tiene ese retintín de «deben probarse» que no se dice cuando se nombra a varones para dirigir ministerios), sino que es algo que debe existir en todo lo que cada quien hace. Declaraciones como «cuando un jovenzuelo embaraza a su compañera, es preferible escapar al cuartel y cuando sale del cuartel, es intocable ese soldado» demuestran el machismo imperante en el pensamiento de Morales. No es la primera vez que suelta alguna perla homófoba o machista.

Siga leyendo…