Violencia de género, familiar o doméstica… no es lo mismo

Cuando entró Vox en el parlamento español me dio miedo. Luego el Partido Popular junto con Ciudadanos me lo quitaron del cuerpo: nada nuevo bajo el sol. Lo que es peor, escuchar al PSOE demostraba la demagogia y el desconocimiento de lo que pasa allende nuestras fronteras (¿de verdad no saben que la extrema derecha ya está en muchos gobiernos europeos? No regionales, no, en los gobiernos; y no solo de países de segunda fila, sino la propia Italia tiene uno).

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Ultraderecha, racistas y otros. Una plaga en la Unión

Estos días se ha hablado mucho de Joaquim Torra Pla, el nuevo Presidente de la Generalidad catalana (para hacer honor a su título, «President de la Generalitat de Catalunya» o «President dera Generalitat de Catalonha», en catalán y aranés respectivamente). Una de las cosas que más se dicen es que en Europa no cabe tal grado de racismo como ese hombre ha demostrado en un pasado reciente. Torra es muy de derechas, a nadie se le escapa. Es racista, clasista y demás. Pero que lo digan personas que apoyan a Xavier García Albiol, líder del PP catalán y exalcalde de Badalona (donde hizo campaña contra los gitanos rumanos*), tiene miga. O los que apoyan a Albert Rivera (que se ha codeado con la extrema derecha europea más de una vez, por no decir que las medidas racistas son parte del plan de Ciudadanos)…

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Elecciones UE: En Holanda y Reino Unido avanza la derecha

En Reino Unido los comicios para el Parlamento de la Unión Europea van a la par que las elecciones locales, cuyos primeros resultados indican que los socialdemócratas de la tercera vía del Partido Laborista que actualmente gobierna dicha monarquía europea ha sufrido un varapalo electoral de tente quieto y no te menees, perdiendo representación en muchas localidades, donde los conservadores arrasan y los liberales (actual tercer partido) consigue buenos resultados que lo colocan como segunda fuerza.

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Elecciones en Austria: Avanza la extrema derecha

Los más optimistas dicen que no, que ya no es algo que agarre, que en esta Europa el fascismo es imposible otra vez, pero la realidad se empeña en demostrarnos que la extrema derecha se va reacomodando, que la deriva derechista de la Unión se radicaliza entre los votantes jóvenes, permitiendo un relevo generacional que no se debería dar… Los votantes en Austria, tras el tímido triunfo socialdemócrata sobre la «derecha moderada» en las pasadas elecciones (de hace dos años) y el gobierno en esas coaliciones que no funcionan, han castigado al Partido Popular austriaco creando un importante flujo de votos a la extrema derecha, que entre dos partidos acaparan el 30% de los votos.

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