Entrada para Elecciones – De Igual a Igual: «Perú: victoria del fujimorismo en primera vuelta (71,92 % escrutado)».
Un pequeño espacio para la expresión, el debate, y hacer bulla… sobre todo mucha bulla.
Entrada para Elecciones – De Igual a Igual: «Perú: victoria del fujimorismo en primera vuelta (71,92 % escrutado)».
Es muy difícil que me sienta cómodo con un partido. Por varias razones, sin dudas una de ellas es mi propia posición ideológica, bastante incompatible con cualquier partido que se mueva más o menos cómodo en el estado actual de las cosas. Pero esto es algo que ya sé. Así que intento un voto más o menos útil (sin pasarnos en el pragmatismo) dentro de los partidos que quepan en una horquilla de posibilidades y que, además, no hayan cruzado líneas rojas (esto es importante, quizá el partido tiene dos o tres propuestas que me gusten, pero si tiene propuestas que atentan contra los derechos de otras personas o no apoyan a colectivos vulnerables, no puedo votar por ellos; al menos no en primera vuelta; en segunda vuelta siempre, en Perú, he votado al «mal menor»).
Esto me ha llevado, en general, a tener dos o tres opciones de voto; en Perú, además, me suelo fijar en las candidaturas al Congreso (ahora Senado y Congreso) para ver si dentro de esas opciones hay personas en concreto que me gustaría apoyar (por el voto preferente), luego eso puede ser una gran pifia, pero nadie tiene una bola de cristal y a veces pasa. Si dudo entre dos o tres partidos, decanta el voto esta posibilidad de apoyar candidaturas específicas.
En estas elecciones no me pasa.
Siga leyendo…
Esto lo digo cada vez que puedo, pero creo que vale la pena repetirlo: las reglas electorales configuran la cultura de votación y la cultura de votación empuja en un sentido u otro las reglas electorales. Y, sobre todo, el dibujo y reparto que se hace del poder configura las reglas electorales y empujan la cultura de votación. Hace mucho que no hago «ejercicios» con los resultados de unas elecciones, y como se vienen las peruanas con una serie de reglas para la barrera (o valla) electoral que modificará profundamente el resultado de los votos (en una elección altamente dispersa), me han dado ganas de «jugar» con los resultados de las últimas de Castilla y León, no mucho, solo un poquito. Pero partamos de algo: esto no es serio. Si se cambia el sistema de voto, los resultados no serían los mismos, la gente no votaría igual (o no tan «igual») ni los partidos se comportarían de la misma forma (por ejemplo, de cara a pactar o no alianzas electorales).
Siga leyendo…
Aunque hubiese preferido que esta entrada tuviera una invitada especial como autora, se van acercando las elecciones y los tiempos complican la ejecución de ese deseo. De todas formas, en una entrada anterior les recomendaba un material escrito o dirigido por mujeres sobre este tema de la mujer en la campaña electoral (pueden ver todos los enlaces y recomendaciones acá).
También, durante este tiempo, varios partidos han publicado planes de gobierno distintos a los presentados en el Jurado Nacional de Elecciones, otros defienden que su plan no es el presentado, que ese es un resumen, que el verdadero lo tienen en documentos internos o en cabeza del candidato (dense cuenta: el plan es un instrumento público), a dos candidatos les he escuchado decir que esto lo hicieron así para que nadie «les robe» las ideas (ojo con esto: presentan una forma de hacer política totalmente egoísta, tienen la solución a los problemas del Perú en la cabeza pero no lo quieren contar, o se llevan ellos la gloria de ejecutarlo o que el Perú se vaya a la porra); esto se debe, en parte, porque hasta última hora no se han hecho las cosas bien (terminar los planes, esto se ve en varios de los documentos ya presentados) y, por otra parte, porque van adaptando el discurso y las promesas a lo que va funcionando durante la campaña (esta, quizá, es la peor razón posible). En todo caso, yo seguiré escribiendo estas líneas con los planes de gobierno presentados al JNE.
Siga leyendo…
Los resultados en las elecciones a las Cortes de 2026 en Castilla y León solo pueden tener una lectura: la derecha sigue subiendo. Incluso en esas visiones donde el PP crece a costa de un Ciudadanos que desaparece se quedan cortas al observar que la suma de todos los partidos de derechas representa el 63,98 % de los votos a partidos, 2 puntos más que en 2022, con 32 937 votos extras; mientras tanto, las izquierdas han perdido 30 237 votos (-2,85 puntos, representando el 35,19 % de los votos a partidos). Es cierto, Ciudadanos ha perdido algo más de 50 mil votos, y el PP ha subido algo más de 55 mil votos (ya tiene 5 mil extras, que no son de Ciudadanos), pero es que Vox ha aumentado en poco más de 19 mil votos y otro partido ultraderechista como SALF debuta con más de 17 mil votos, esto es, entre las tres formaciones más escoradas a la derecha, tenemos un considerable aumento neto. Sí, es cierto, el PSOE aumentó (algo más de 14 mil votos), pero a su izquierda se vivió un descalabro absoluto (lo que antes fue Unidas Podemos perdió más de 25 mil votos), en otras palabras, mientras que asumimos que el PP se aprovechó por completo de la pérdida de votos de Ciudadanos, vemos cómo el PSOE no absorbe la pérdida de votos de las coaliciones de izquierdas con las que podría pactar algo. Además, el PSOE está celebrando una «recuperación» que no solo le mantiene en segundo lugar sin posibilidad real de gobernar, si no que está muy lejos de la victoria de 2019 donde obtuvieron casi 480 mil votos (unos cien mil más que ahora).
Vamos por partes:
Siga leyendo…
Aún se está procesando la posible entrada sobre la mujer y el feminismo en los planes de gobierno de los partidos que se presentan a la presidencia del Perú, siguiendo un poco la línea de las entradas anteriores (I, II, III, IV y unas cosas generales sobre los partidos), pero, mientras tanto, les traigo algunas cosillas al respecto, como recomendaciones.
Siga leyendo…
Uno de los temas constantes en esta bitácora es el voto libre (voto voluntario o voto facultativo), esto es, la idea que el derecho a votar debe ser, ante y sobre todo, un derecho, no una obligación. Ha habido elecciones donde el tema sí se ha tocado, mientras que en otras ha pasado totalmente desapercibido. ¿Qué dicen los planes de gobierno para el quinquenio 2026-2031? Ahora lo veremos…
Ya que quizá si solo toco ese elemento esta entrada podría ser simplemente un listado de noes, voy a rescatar otros temas importantes y vinculados: sistema electoral y configuración del Congreso (unicameral o bicameral). ¿Dirán algo de esto? Lo del número de cámaras es más importante de lo que parece, un referéndum de no hace mucho dijo que no quería bicameralidad, y el Congreso saliente la aprobó por la puerta de atrás, algo habrá que decir sobre ello, ¿no?
Esta entrada es un poco para hacer tiempo mientras convenzo a otra persona mucho mejor informada que yo para que haga una con perspectiva de género sobre los planes de gobierno. Por ahora, si tienen tiempo y ganas, pueden ver las otras partes: introducción a las candidaturas; posicionamiento político y temas laborales en los planes de gobierno.
Siga leyendo…
En la entrada anterior hice un recorrido por lo que entendía de los partidos desde su plan de gobierno; los planes de todos los partidos los pueden encontrar en Voto Informado o en esta otra entrada. Todos los partidos, en general, reconocen que la informalidad es un problema (como para no reconocerlo, cuando más del 70 % de la población que trabaja es informal), todos proponen reducir la informalidad y es ahí donde lo interesante es ver el camino para dicha reducción. También es interesante ver la presencia de la negociación colectiva o de los sindicatos en los planes de gobierno, del sistema de pensiones o de los derechos laborales como tales (contando la remuneración mínima vital), o cómo abordan el trabajo infantil… aunque ya les aviso que no hay demasiado de nada. Esta es una entrada crítica con los planes, no meramente divulgativa de los mismos. Esto es, es mi lectura sobre los planes en este aspecto concreto.
Siga leyendo…
En la entrada anterior puse todos los planes de gobierno y sus resúmenes (salvo de un partido, que solo tiene el resumen de Voto Informado); en esta el objetivo es intentar entender qué postura política general tiene el partido desde su propia definición (y cómo la entiendo yo, no olviden que estas entradas son de opinión tras leer los planes, no de divulgación de su contenido).
Aviso para navegantes: todos los partidos que se dicen «ni de izquierdas ni de derechas» son de derechas; todos los partidos que niegan la existencia de izquierdas y derechas, son de derechas; todos los partidos que son incapaces de definir sus posturas políticas e intentan ser «atrapalotodo» desde la propia definición no son «partidos políticos», son maquinarias exclusivamente electorales que buscan fines distintos a la ejecución de unas ideas políticas claras. No todos los partidos que se autodenominen de izquierdas me lo van a parecer ni existe, en realidad, una correspondencia de progresismo e izquierda.
Muchos partidos usan términos genéricos con connotaciones positivas que podemos compartir en la palabra, pero no para todas las personas estamos hablando de lo mismo. Me explico, y esto va totalmente vinculado con lo de «ni de izquierdas, ni de derechas» o con lo de «huimos de las etiquetas», todo el mundo está de acuerdo en «prosperar», «vivir mejor», etc., lo que cambia es el significado de esas palabras según el marco ideológico o cómo se puede conseguir. Muchos de los programas hablan de derechos humanos pero luego escuchas a los candidatos decir cosas «los delincuentes no tienen derechos humanos», lo cual es negar la propia base de los DD. HH.; algo parecido pasa con todo partido que se queja de las ideologías, hace trampas al solitario.
En varios puntos mencionaré que por omisión son bastante conservadores, esto es, la sociedad peruana es conservadora y la normativa acompaña este conservadurismo, por tanto, hay muchos temas que tratar sobre estos puntos… si un plan de gobierno no los aborda, es porque no ve un problema o algo que cambiar ahí, por tanto, no hay nada que decir al respecto.
Siga leyendo…
Lo primero que llama la atención, aunque no sorprende, es el tema de quién encabeza la lista y cómo se conforman. Recordemos que en Perú es obligatorio que en la lista (candidatura a la Presidencia y a dos Vicepresidencias) debe haber al menos una persona de cada sexo, con lo que siempre habrá disparidad (2 frente a 1) en cada formación, pero nada obliga a que el hombre tenga mayor presencia… ¿qué nos encontramos? Que de 36 formaciones con plancha presidencial, tenemos 32 candidatos hombres, eso nos deja a solo 4 posibles mujeres presidentas (el 11,11 % de las candidaturas).
Siga leyendo…
Por aquí he hablado más de una vez de traspasar votos de unas elecciones a otras. Esto realmente no es válido, en tanto que en cada elecciones la gente vota de una forma distinta, la cultura electoral se desarrolla en un marco normativo y con unas expectativas distintas según el contexto. En concreto, en el Parlamento Europeo es especialmente importante el voto estatal, la gente sabe que su voto «no se pierde» dentro de una circunscripción pequeña, al menos no tanto como puede pasar en el voto de unas autonómicas o en el voto de las generales, y el voto útil funciona de una forma diferente. Pero también es importante destacar, para las elecciones europeas, la poca participación, la poca movilización. Un partido emergente puede conseguir destacar más acercándose bastante a su propio techo de votos, mientras que otras formaciones quedan muy por detrás de lo que tendrían, en votos, en unas autonómicas o nacionales. ¿Y las coaliciones que se realizan para impulsar determinados proyectos? Insisto: la gente vota distinto en las autonómicas, en unas locales, en unas nacionales o en las europeas. Sabiendo que los sistemas de elección no son exactamente iguales. Lo mismo pasa en las generales con los votos al Senado y los votos al Congreso de los Diputados.
Una vez dicho esto, lo que sí podemos hacer es un poco de ficción electoral. Podemos coger los resultados en unas elecciones y aplicarlos como si hubiesen sido otros comicios y, además, utilizar distintos repartos, no solamente con la ley electoral actual, sino otras posibilidades. Que cabría más o menos dentro de la Constitución o necesitaría, este cambio, de una reforma constitucional es otro tema. En esta ficción electoral, podríamos tener un Congreso de los Diputados bastante más diverso que lo que tenemos ahora o realmente parecido, dependiendo de qué tanto ficcionemos el sistema de reparto y las circunscripciones usadas.
Siga leyendo…
Hemos tenido unas semanas con muchas elecciones por todos lados y, la verdad, no he llegado a poner casi nada de ninguna. Incluso esta vez, de cara a las elecciones europeas, no hice mi típico repaso por las candidaturas (y ganas no me faltaron, lo que falló es el tiempo). He colocado los resultados de dos de las principales (México y las parlamentarias europeas) en la página de elecciones, les dejo los enlaces:
Siga leyendo…
Lo raro es que no se produjera la misma noche electoral. No digo antes, porque el propio Podemos hizo trampas al solitario para poder ir en coalición. La alianza entre Podemos y Sumar comenzó mal… las andanzas de Sumar comenzaron mal, vamos a partir de ahí. Lo de Podemos intentando marcar la agenda tampoco ayuda a nadie; lo de Iglesias, en su día, mientras salía del gobierno de España diciendo que propondría a Yolanda Díaz (ministra de Trabajo y ex Esquerda Unida aunque, se supone, aún militante en el PCE, pero sin cargos ahí) para que fuera su «sucesora» sin habérselo consultado antes o a los partidos vinculados a la coalición de Unidas Podemos (¡ni siquiera al suyo!). Después de un primer momento de «vaya marrón», Díaz salió por el camino del medio y dijo que quería montar su propio asunto (que pasó por una asociación reconvertida en partido hace menos de un suspiro y con las justas para las elecciones).
Siga leyendo…
En Elecciones – De Igual a Igual publiqué un artículo sobre el resultado electoral que comparto con ustedes: «España: victoria pírrica de las derechas e investidura compleja». Y ahora unos breves comentarios:
Hay cierto entusiasmo entre las izquierdas españolas con el resultado, en tanto que entienden el mismo como una derrota de la ultraderecha (que no podrá formar parte del gobierno; digamos que Feijóo consigue ciertos apoyos extras, estos dependerán de ese cheque en blanco que le dé Abascal donde la formación verde NO entraría en el gobierno) o, incluso, como una derrota del «bloque de derechas», en tanto que parece que el presidente del PP no suma… pero esto es francamente engañoso; primero, hay que hacer cierta gimnasia mental para ver al PSOE como un partido de izquierdas (tal vez lo sea parte del partido o muchos de sus integrantes o votantes, pero buena parte está más cerca del PP que de Sumar, y eso que Sumar tampoco está muy escorado a las izquierdas). No, las derechas han ganado en las urnas (aunque no consigan el gobierno), lo primero: el bloque PP-Vox tiene más votos y escaños que el de PSOE-Sumar; lo segundo: algunos partidos que han dicho «con Vox nada» son de derechas (PNV o CCa) y Junts, por más que intente decir que es ante y sobre todo independentista, ves lo que votan y lo que proponen en materia social o económica y son claramente una fuerza de derechas; a ellos hay que sumarles a UPN que, evidentemente, es otra fuerza muy conservadora (en algunos temas le corre por la derecha al propio PP).
Siga leyendo…
En Elecciones – De Igual a Igual escribí dos notas sobre los resultados electorales del 28 de mayo en España (elecciones locales en todo el país y autonómicas en la mayoría de las comunidades).
Sobre las locales: «Clara victoria del Partido Popular en las elecciones locales».
Sobre las autonómicas: «La España autonómica tras las elecciones de 2023».
https://elecciones.deigualaigual.net/2023/1690-la-espana-autonomica-tras-las-elecciones-de-2023/
Les invito a leer los dos artículos.