El gobierno de Villanueva al servicio del exvicepresidente y actual presidente Vizcarra superó la cuestión de confianza vinculada con los tres proyectos de reforma constitucional. La negativa de la confianza hubiese significado la caída del gobierno, otra vez, y con ello la posibilidad del cierre del Congreso (por pura reiteración, ya cayó el gobierno de Zavala). El fujimorismo estaba entre la espada y la pared, por un lado, no quieren perder el amplio poder del que disfrutan actualmente (y que no es nada fácil que se repita) y, por otro, no quieren darle ni un respiro a Vizcarra y los suyos (como no se lo dieron al dimitido PPK). Esta difícil posición del partido del expresidente autogolpista se vio reflejada en la ruptura de su tradicional disciplina partidaria.
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PPK ya no pudo más y presentó su renuncia al cargo que asumió hace año y medio, el 28 de julio de 2016. Martín Alberto Vizcarra Cornejo, primer vicepresidente y hasta el momento embajador en Canadá, asumirá la presidencia del país. El ya exmandatario está siendo investigado por su relación con la trama de corrupción de Odebrecht (que salpica, no lo olvidemos, a buena parte de las cúpulas de los principales partidos y a dos expresidentes) y todo esto sazonado por la guerra entre los hermanos Keiko y Kenji Fujimori por el control del legado de su padre. [


En realidad, en estos momentos, la comisión Constitución y Reglamento del Congreso de la República del Perú contiene muchos proyectos de ley que modifican el panorama electoral y de partidos, algunos mil veces iniciado (como el 
