El proyecto para instaurar en Perú por fin el Voto Voluntario (o voto libre o voto facultativo) ha sido archivado con la mayoría de votos en la comisión de Constitución y Reglamento del Congreso de la República con argumentos tan absurdos como que el voto voluntario «pondría en juego la legitimidad del sistema» o que la ciudadanía no está preparada para decidir si va a votar o no. ¿Cómo es posible que no estemos preparados para tomar la primera decisión en todo proceso electoral pero sí para elegir al que mandará?
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Todo por el voto obrero
[Publicado originalmente en De Igual a Igual]
Voy a descubrir la pólvora: Estados Unidos padece la falta de un partido de clase, obrero y campesino. Eso no es nuevo, simplemente, y como dice Michael Moore (si no mal recuerdo, y entre otros muchos, también Chomsky), tienes dos opciones, o votas a la derecha, o votas a la derecha. Podemos matizar: o votas por una «muy derecha y conservadora» o votas por la «derecha entre liberal y keynesiana». Aunque a veces son justamente lo contrario, tal vez siempre los «republicanos» lleven la delantera en el tema religioso, pero no apostaría mi vida en ello. Los «demócratas» se alejan de hecho de cualquier visión de izquierda, incluso Obama, la alternativa y el cambio, adelanta por derecha a Gordon Brown con distancia, como a cuatro carriles. Y eso ya es mucho decir. ¿De quién es el voto obrero en Estados Unidos? ¡Del mejor postor! Así que ya está montada la subasta.
¿Nos toma el pelo o no entiende nada?
Luis Pizarro, del PSOE-A, se niega a ver la realidad. Alfonso Guerra el otro día declaró que tanto en Castilla – La Mancha como en Andalucía el Partido Popular está creciendo más de lo que quisieran, con todo lo que ello significa. Pero Luis Pizarro salta con que realmente el PP no está creciendo, que es la Ley D’Hondt la que les ha jugado una mala pasada en todo caso. ¡Y esto lo dice el partido con la mayoría en ambos sitios! Sólo hay que ver los resultados del PSOE en las presentes elecciones para saber que el histórico líder, Alfonso Guerra, son ciertas frente al triunfalismo e idioticia de Luis Pizarro.
Sobre las elecciones, dos aproximaciones
Tras las elecciones siempre se hacen todo tipo de análisis y comentarios, barriendo para casa mientras sea necesario, y es hora, como quien dice, de jugar sobre las posibles alianzas poselectorales, al menos para la investidura, o como dice D. Ernesto, ahora empieza el intercambio de cromos. No creo que este año la gobernabilidad sea difícil, las tres mayorías simples anteriores (93, 96 y 2004) se mantuvieron con menos escaños de la primera minoría (PSOE o PP), aunque es cierto que ahora el gobierno no cuenta, a primera vista, con un partido que le dé los suficientes votos para llegar sin problemas a la mayoría absoluta (salvo CiU, otra vez), pero la receta de Rodríguez Zapatero de ir con unos o con otros sin demasiado problema (cuestión que el PP nunca ha sabido hacer -y no sé si le honra o le quita posibilidades-), hace pensar que el gobierno no será demasiado difícil. En fin, me interesa más remarcar algunas cuestiones electorales, y comienzo con una que me parece importante: Ganó el bipartidismo.
Ganó el bipartidismo
José Luis Rodríguez Zapatero repetirá en la presidencia del gobierno español tras conseguir afianzar la mayoría simple con la que actualmente gobierna. En unas elecciones con una amplia participación (75%) el Partido Socialista Obrero Español, comandado por Rodríguez Zapatero, ha conseguido el 43.7% de los votos válidos, lo que le coloca con 169 escaños en el Congreso de los Diputados (frente a los 164 actuales), aunque ha perdido unos 200 mil votos en total. El Partido Popular, de Mariano Rajoy, ha sufrido una dulce derrota, ya que aumenta más de dos puntos porcentuales en el voto válido, colocándose sobre el 40% lo que le da 154 curules (frente a las 148 actuales), subiendo en votos totales. El bipartidismo en España se ha visto reforzado, sumando en total cuatro puntos más que en el 2004.
Jornada de Reflexión: Los otros
Para el Congreso en Salamanca se presentan 22 partidos (puede consultar las listas aquí), para el Senado se presentan 35 personas agrupadas en 21 partidos políticos (recuerden que las elecciones al Senado son con listas abiertas, pueden consultar las candidaturas aquí), en ambos casos el bipartidismo impedirá que cualquier miembro de un tercer partido sea elegido, en ambos casos el PP será el claro ganador aunque, supongo, en el congreso empatarán en el reparto de escaños y en el Senado el PP se llevará tres de los cuatro curules repartidos (los beneficios de este sistema de listas abiertas, que refuerzan al partido más votado de una forma clarísima), así que ya está todo el pescado vendido. Pero es bueno ver quiénes son los que intentan representar a los salmantinos, con qué ideario se presentan y saber que, en una provincia -sobre todo la capital- tan sometida al bipartidismo, existen otras formaciones que en total se llevan más de diez mil votos, de las que a continuación voy a hablar aunque sea un par de líneas.
Cuatro años de continuismo y ambigüedad (III)
Es la jornada de reflexión, así que continúo con las reflexiones en torno al actual gobierno español. Obviamente no me va a dar tiempo, antes de mañana, de dar todas las razones por las cuales el PSOE no se merece mi voto (el mío, me refiero a ese exclusivo voto), realmente ni siquiera lo necesita (todos los sondeos en la provincia que voto, bipartidista hasta la médula, indican que el PP ganará con gran diferencia al PSOE pero en el reparto irán dos para cada partido)… En fin, ya hablé de la política internacional y de la laboral del actual gobierno, así que paso a la fiscal y económica.
Cuatro años de continuismo y ambigüedad (II)
Recta final de la campaña política, retomo la exposición de las razones por las cuales el PSOE no es una opción para mí. Pueden leer la primera parte en «Cuatro años de continuismo y ambigüedad (I)«. Me dirán que mucho de lo que critico del PSOE es lo que ahora prometen mejorar, pero justamente por eso es bueno criticarles, ver qué hicieron y cómo, y qué tanto se parecía a lo que proponían en su programa cuando era oposición, y cómo nos trataron a todos (si como idiotas o como gente con raciocinio).
«Vota por mí»
Interesante iniciativa la de la Web «Vota por mí«, que se presenta como un «experimento participativo abierto a los españoles residentes legalmente en España y a los ciudadanos españoles» en que se ofrece al inmigrante residente que realice un voto en favor al partido que decida a la espera que un español «adopte» ese voto. La cuestión es simple para ellos, los inmigrantes representan un 10% de la población española. ¿Si pudieran votar cómo afectaría eso a las elecciones?
Vargas Llosa se queda con Rosa
Más que confirmado, el Partido Popular ya no es el ojito derecho del político y escritor peruano Mario Vargas Llosa, que con todo pide el voto por Unión Progreso y Democracia, organización que día sí y día también se va cayendo a la derecha más moderada y con cierto nacionalismo españolista. Ya hace un tiempo comenté cómo el Señor L se acercó a UPyD (que cometieron el gran error de usar unas siglas ya cogidas en el registro de partidos y ahora se mandan con mostrar dos siglas, unas como «logo» o «marca» y otras tras el nombre -como se ponen las siglas oficiales-), pero mantuvo su relación pública con el PP, pero ya una cosa distinta es pedir el voto por «otra» formación.
¡Ralph Nader vuelve!
«Si eliges el mal menor entre dos males, al final del día, todavía tienes un mal.«
Ralph Nader
¿O es que nunca se fue? Los Demócratas tiemblan. Otra vez la tímida izquierda estadounidense tiene un referente en el «tercer partido» (esta vez, en realidad, como «independiente») en las presidenciales estadounidenses. Nader anuncia que se volverá a presentar a las elecciones para presidente. El partido Republicano, gracias al sistema electoral estadounidense, ve con grandes ojos que Obama o Clinton luchen contra Nader por un puñado de votos en una serie de circunscripciones que podrían cambiar a favor de los demócratas si concentraran todo el voto «antibush», al existir un candidato tan respetado como Nader, ese deseo concentrador entre las filas Demócratas será un tanto más difícil (digamos que para los Republicanos este hecho es tan obvio que han llegado, en alguna ocasión, a recolectar firmas para conseguir que Nader se presente en algunas circunscripciones a las elecciones presidenciales mientras que el Partido Demócrata acude un día sí y otro también a los tribunales para impedir la participación de Nader). Pero Nader lo tiene claro, se vuelve a presentar, sabiendo que no ganará las elecciones, ni una circunscripción será suya, ni una, pero aún así insiste en que no se puede mantener el bipartidismo, y eso le honra realmente.
Ni un voto para ellos
La campaña de Rajoy es ambigua, pero con ideas claras (según ellos), muestra xenofobia y homofobia por todos sus lados y se acerca a las posturas más conservadoras de la Iglesia para luego decir que ellos no cambiarán la situación actual salvo que harán cumplir la ley (que es, realmente, lo que pasa ahora), pero aún así se quieren ganar el visto bueno con grandilocuentes frases vacías de contenido o explicación (como suelen ser las campañas electorales, pero teñidas de ambiguas imposturas que desacreditan desde el inicio el discurso populista y demagógico).
¿Mandan los indecisos?
El Gran Wyoming, hace ya un mes (el 30 de enero) escribió sobre los indecisos, y concluye de esta forma: «Es curioso que, a pesar de que a muchos parece irles la vida en las elecciones, y de que las dos españas siguen irreconciliables, quienes acaban imponiendo un gobierno son aquellos a los que les importa un carajo.» Obviamente simplifica mucho, los indecisos no son, necesariamente, los que les «da igual» y no saben qué posición tomar, estando entre la derecha y la izquierda como vedets de poca monta entre periódicos chicha. No. Normalmente se tiene al indeciso en el «centro» decidiendo entre el Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español, tampoco. Aunque sí es interesante la consideración del indeciso como el que le da igual quién gobierna, que va a votar sin saber lo que hace y que, al final, por grupo son los que deciden las elecciones (la dictadura de una mayoría a la que no le interesa lo que pasa, los apolíticos que les dicen).
Decálogo laico de IU
Estamos en campaña, y se debe notar en todos los frentes. Entre ellos, está el típico de «usarás la coyuntura a tu favor», como hace el Partido Popular con el tema del «canon digital» (aunque está más que claro cuales son las intenciones del PP, eliminar la copia privada dirigiéndonos a un sistema de de Derechos de Autor más parecido al estadounidense), la cabeza de la Iglesia entró con fuerza para patear la mesa de los debates e indicar por quién votar sin decirlo claramente (describiendo a «por quién no votar» e indicando que hay que elegir al menos malo con puntos para gobernar), a lo que el PSOE respondió, tal vez, con demasiada bilis y sin mucho tino político permitiendo a los jerarcas eclesiásticos contraatacar con un inteligente «no nos callarán», ahora Izquierda Unida aprovecha el debate para conseguir unos titulares en los medios, sacando un decálogo «para un verdadero estado aconfesional» (donde dicen aconfesional quieren decir «laico»).
Sobre el comunicado de los obispos: Se equivocan
Con la Iglesia hemos topado (Foto de archivo)
publicado originalmente en De Igual a Igual
Esto lo debí poner anteayer, o ayer… Pero no dejaba de sorprenderme con las declaraciones de unos y otros, y la poca memoria de una Iglesia más vieja que esa España sacralizada por la Conferencia. Según leo el texto de la Conferencia Episcopal Española que ha levantado tanto revuelo, me doy cuenta que no están pidiendo el voto para el Partido Popular, ya que incumple varios de los postulados básicos de ese mismo texto (aunque Esperanza Aguirre se encargue de producir una neolengua para tapar la realidad), así pues, imagino, los obispos están pensando, en realidad, como el arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela, Fernando Sebastián Aguilar, esto es: Votar a la extrema derecha.