Izquierda Unida se enfrentó dos veces más al «dilema extremeño», estas dos veces la solución ha sido, en cada caso, distinta. En Andalucía Izquierda Unida ha entrado al gobierno autonómico de la mano del PSOE, no fue fácil, dentro de la coalición de izquierdas incluso hubo un parlamentario que votó en contra del acuerdo, y las críticas le han llovido desde su izquierda, pero las bases aprobaron ese cogobierno. En Asturias IU hacía y deshacía para llegar a un acuerdo con el PSOE a la par que convencer a UPyD que mantuviera su palabra de permitir gobernar al partido más votado (el PSOE), finalmente un acuerdo programático iba a permitir que la coalición de izquierdas entrara al gobierno… pero sus bases han dicho que no a entrar en el gobierno, aunque se apoye, desde el parlamento, al PSOE. Tenemos tres veces la misma situación: IU como llave, PSOE como partido que necesita a IU. Y tres resultados distintos: IU se abstiene y gana el PP (Extremadura), IU vota a favor del PSOE pero no entra al gobierno (Asturias) e IU entra al gobierno en coalición con el PSOE, el segundo partido más votado (Andalucía).
Categoría: Pensamientos
Marea verde: contra los recortes en Educación
Marea verde en Valladolid: En defensa de la educación pública y de calidad
Asistí a la marcha en defensa de la educación pública y contra los recortes que corona este día de huelga en el sector público de la Educación (los cinco sindicatos educativos con más representantes la convocaron, secundada por asociaciones de alumnos, algunas de las principales asociaciones de padres, etcétera), de la más básica a la universitaria. Vean la fotogalería en De Igual a Igual. Hoy me he hartado de escuchar a representantes del Partido Popular y el gobierno (dirigido por dicho partido) defendiendo los recortes, o como dicen, los ajustes. Niegan que haya recortes, sino una «optimización de recursos», e insisten en que se puede «hacer más con menos» y que es necesario un cambio de modelo porque el actual es un fracaso. No sé qué entienden por cambio de modelo, o cómo se construye el mismo, pero si es primero recortando para luego… ¿luego qué? Esa es la cuestión. Quiero que entiendan esta entrada en relación a algo que ya apunté hace unos meses en «Otra perspectiva sobre los «Servicios Públicos»».
El coste de la autoedición (o algo así)
Hace un mes en esta bitácora:
El tema del precio me parece secundario. Lo digo en serio. Por supuesto que prefiero comprar un archivo digital a un euro que a diez, pero puedo entender que el precio final se haga bajo un cálculo más o menos sencillo (coste de elaboración -horas de trabajo más coste de pagar posibles diseñadores, maquetadores, revisores, editores, promotores o promoción, registros y demás- más pago de la tarifa de los intermediarios -el coste de tienda, si es que no se vende directamente al consumidor, en caso de que sí se haga, acá podemos incluir el coste de mantener el servicio a través del que se vende- entre el número previsible de ventas), por más que sea cierto que pueden venderse infinitas copias, la rabiosa realidad es que ni siquiera un coste tendente a cero asegura unas ventas tendentes a infinito por evidentes razones de público que conoce el producto y le interesa (eso sí, a partir de la cobertura de los costes iniciales o básicos el precio del producto debería caer).
Y bueno, aun tengo pendientes algunas notas sobre edición, autoedición y por qué tomé determinadas decisiones vinculadas con el libelo sobre la Reforma Laboral, entre otros, pero voy a comenzar esto con uno de los aspectos del coste en el caso de la autoedición. ¿Por qué? Porque decía que para mí era algo secundario, porque estoy cansado de escuchar que la copia tiene un coste tendente a cero en lo digital y por ello no tiene sentido ningún precio superior a un par de cobres, o incluso un precio (que es una media verdad, esto es, copiar cuesta «cero», crear y mantener lo que se copia no)…
¿A cuántos representan?
La presente entrada le sigue dando vueltas al tema de qué representatividad real tienen los que «nos representan» en distintas democracias. El ensayo «La ley del número», de Ricardo Mella, es una de las obras imprescindibles para entender una de las críticas fundamentales a los sistemas de representación, y cómo por más que nos esforcemos los «representantes» salidos de las urnas no han sido electos por la mayoría de los habitantes de un país, siquiera por la mayoría de los ciudadanos. Habermas, si no mal recuerdo, afirmó que las normas para que fueran justas debían ser establecidas o decididas por las personas a quienes les iban a afectar, algo que, además de las dificultades que plantea, nos llevaría a pensar que ninguna «democracia» cumple con ese requisito, las leyes se aplican a multitud de personas que no tienen ningún derecho a votar por sus representantes (por edad, nacionalidad, etc.), los cuales hacen las leyes a espaldas de los representados (vamos, no pocas veces tienen el descaro de afirmar que «si digo lo que pienso hacer no me votan»).
Notas sobre DRY
Estos días parece que toca hablar sobre los límites de Democracia Real Ya, sobre su pasado o su futuro, sobre su funcionamiento interno, sobre su significado, es lógico, se acerca otra gran convocatoria, 12m, y un aniversario, vamos, las dos grandes razones para hablar de un movimiento. Esa convocatoria espera superar, y con creces, la del 15 de octubre del año pasado (fotos en Valladolid). Los que siguen este espacio sabrán que acompañé las manifestaciones (además de la ya enlazada, fotos del 15m, 21m, 19j), participé en unas cuantas de sus asambleas (no solo de las que luego hablé), defendí a las acampadas de algunas críticas concretas o apoyé sus críticas a los abusos de la legislación electoral y cómo no se aplica a todos por igual, pero tampoco me puedo presentar como un activista o militante, ni mucho menos, ni mucho menos como un adherente (no le he dado al «me gusta» en ninguna plataforma web autoproclamada red social), no conozco a fondo los entresijos de quienes mueven los principales hilos (que son, normalmente, los más militantes y activistas). ¿A qué viene la advertencia, que no es tal, y el prólogo? A que voy a hablar un poco de todo, pero quiero que me sitúen bien. Siga leyendo…
Sobre los sindicatos y el sindicalismo
Desde la OIT más de una vez se ha alertado de que en Perú no se respeta la libertad sindical, y este gobierno no hace mucho para cambiar la situación, más bien todo lo contrario. Si nos fijamos en los medios de comunicación masivos en nuestro país, nos encontraremos con una realidad antisindical mayoritaria, en pocos medios tienen cabida consideraciones positivas por la labor de las organizaciones sindicales, mil y un veces insultadas y retratadas como criminales. La política desde el Estado ha sido la represión, la propia constitución peruana es limitativa del derecho sindical. ¿Que los sindicatos y el sindicalismo tienen una opinión pública bastante contraria en Perú? Sería raro que fuera lo contrario, y los compañeros de las distintas centrales luchan día sí y día también para mostrar lo que es el sindicalismo de clase: Lucha y solidaridad.
Primero de mayo
El día de los trabajadores. Nada de día del trabajo. De los trabajadores, que no nos roben el día. Los últimos primeros de mayo he garabateado unas líneas recordando la importancia de la lucha obrera (de una forma u otra), esta vez no habrá texto (que me repito demasiado, aunque ya al final de este artículo encontrarán enlaces a las entradas de otros años), solo las fotografías de la manifestación de hoy en Valladolid y la tira especial de Igualito (la decimocuarta) también de manifa.
La nube, libros electrónicos y DRM
Hace no mucho se decía que la literatura, para que no le pasara lo mismo que a la música o al cine, tenía que adaptarse pronto y bien a los nuevos tiempos, a los formatos digitales y tal, publicar su contenido para varios continentes (impreso, en distintos formatos digitales tipo PDF, epub o el de Amazon), dando mayor «valor agregado» (algún intento curioso he visto en este sentido, comunidades web creadas y participadas por el autor, contenido multimedia, contenido extra) y mil cosas más, todo ello desde una perspectiva de «vende más, vende más barato» e, incluso, las «tarifas planas», y de paso eliminando intermediarios y con el autor más cerca de los lectores. En algún momento del embrionario proceso de evolución de la industria literaria todo se torció, ese contacto directo entre el autor y el cliente nunca pasó de utopía (hoy tenemos tantos intermediarios como ayer, solo que son otros, que buscan mayor control, encima), el mundo se iba llenando poco a poco del maldito DRM (gestión de derechos digitales, o como con toda la razón dice Richard Stallman, «gestión de restricciones digitales») y, encima, ahora mediatizado por «la nube».
Elecciones en Andalucía 2012: jugando con los resultados
Quería hacer una entrada tanto sobre Andalucía como Asturias tras las elecciones autonómicas celebradas en ambas comunidades y jugar con sus resultados, pasarlos a distrito único (sí, en Asturias tienen circunscripciones para elegir a los diputados de la Junta General) usando sistemas de reparto distintos, pero en Asturias todo está pendiente de un recurso tras el recuento del voto CERA que sí ha sido determinante (puede quitarle la mayoría a un bloque y dar un empate entre las partes en disputa y con el voto determinante del quinto partido de la cámara), así que lo dejo todo en un artículo sobre Andalucía. Vaya por delante lo siguiente: El partido que ganó en Andalucía fue el Partido Popular en unas elecciones con un absentismo altísimo (aumentó un 38,2% con respecto al 2008). Los dos grandes partidos han perdido votos, y esto es especialmente grave para el PP, que no solo esperaba barrer, sino que, en relación con las elecciones generales del año pasado, no ha conseguido mantener a su electorado. La caída del PSOE ha sido brutal, no solo son 9 escaños menos, sino que pierden más de seiscientos mil votos.
En defensa de la Huelga General
Por fin los sindicatos mayoritarios se han atrevido a convocar la huelga general. Este 29 de marzo todos a la calle. Para D=a= he escrito el siguiente artículo: «En defensa de la Huelga General».
¿Qué significa ser un partido «constitucionalista»?
Hoy día uno de los parlamentos más fragmentados, pero con mayoría absoluta, ha comenzado su andadura, y lo más interesante (además de la poca cintura del PP para no aceptar la mayoría absoluta en cuanto órgano pueda, contando la dirección del Congreso de los Diputados, que ha dejado a IU sin ningún puesto), a falta que conozcamos los destinos posibles del grupo parlamentario de Amaiur y UPyD (los primeros han hecho una jugada la mar de curiosa y los segundos se fían en una aplicación laxa del reglamento, o un préstamo ajeno si eso), lo divertido fue la inútil jura de la constitución. Lo siento, por más que el TC se esfuerce en justificar un requisito que no está en la Constitución. Esta vez fue más circo que otros años (ahí, España peruanizándose, que nosotros ya somos expertos en eso de prometer haciendo el ridículo y hasta por ex presidentes condenados por delitos contra la humanidad).
Otra perspectiva sobre los «Servicios Públicos»
A primera vista pueden sorprender noticias como la Semana de Lucha de hace casi un mes (entre el 14 y el 18 de noviembre), que entre los temas por los que salimos a la calle estuvo la defensa de los Servicios Públicos (mencionando sanidad, transporte y enseñanza), si bien hay quien duda del carácter anarcosindicalista de la CGT (no solo por participar como tal en las elecciones sindicales, sino por recibir las subvenciones relacionadas a sus delegados electos), de la CNT a nadie se le escapa que su trayectoria es total y absolutamente apegada al anarcosindicalismo. La CNT incluso tiene un interesante documento, dentro de sus Cuadernos para el Debate, titulado «La permanente encrucijada de los servicios públicos». Y en el periódico de la FAI, Tierra y Libertad, encontramos (en la edición de diciembre de 2011) un interesante artículo en defensa de la educación pública: «El único hábitat de la educación es la comunidad». ¿Por qué los anarquistas defienden servicios dados por el Estado si buscan su destrucción? Esa es la duda del millón de dólares.
Qué proponen en…: Elecciones y participación ciudadana
Uno de los temas recurrentes en esta bitácora es el electoral, desde noticias sobre elecciones de todas la latitudes hasta temas más de «sistema» (y ni siquiera les voy a poner ejemplos, espero que los tengan en mente), también deben recordar, en este punto, que me gustaría ver una profunda modificación tanto del Congreso de los Diputados como del Senado (este es hasta más urgente, ¿pero para qué dos reformas si todo puede ir en la misma?) y, por supuesto, del sistema electoral en su conjunto, desde la determinación de la circunscripción (¿la provincia? por favor) hasta el método de reparto. Bien, con esto en mente es lógico que sea el segundo tema para los artículos de «Qué proponen en…», inaugurado ayer con el temático de la propiedad intelectual, será el de «Elecciones y Participación Ciudadana», centrándome en el tema electoral y los mecanismos de participación extra y pasando un poco por encima de la reforma de las Cortes; ya saben la dinámica, recojo y critico los programas de IU, UPyD, PP y PSOE (siendo los cuatro partidos a nivel nacional más grandes).
Sobre periodismo y baños, que diría Sifuentes
«Antes el poder económico influía en la prensa, ahora el poder económico hace la prensa.»
César Hildebrandt
Mientras leía el bastante sensato artículo de Marco Sifuentes en Perú 21, «La pared de mi baño es más grande que la tuya», sobre, una vez más, la relación de los periodistas con el «comentarista digital», no dejaba de acordarme «malos ejemplos» en la prensa tradicional (lo que él indica como el típico y salido de tono comentario en FB es algo que he visto en portadas de diarios de tirada nacional), a la par que me acordaba de una anotación de Versvs de hace ya un par de años titulado: «Por qué dejar de leer los periódicos es una necesidad inminente» (título que ya es toda una provocación).
Programa del PP: El ámbito laboral
La estrategia de presentación del programa electoral del Partido Popular ha sido muy inteligente, conferencia primero (como el PSOE), unos adelantos luego, un acto de presentación que daba un resumen del programa en diez páginas para, finalmente, días después, dejar colgada en la web del partido todo el programa (pueden descargarlo acá, una copia en esta web). En el PSOE fueron más «convencionales», la conferencia y tal, y luego una presentación del programa (solo colgado en la web del Candidato, ¿significa que cuando esa web desaparezca ya desde la página del PSOE no se podrá acceder al programa? Si es que ahora, en plena campaña, el portal del partido apunta a un programa inexistente -404- y hay que mal buscarlo en la de Pérez Rubalcaba… una copia en esta web). Del programa de gobierno del Partido Popular se está hablando mucho, centrado en temas de «familia» (y la clamorosa ausencia, por ejemplo, sobre algunas líneas con respecto al matrimonio entre personas del mismo sexo, si se les pregunta, están a la espera de la sentencia del TC, pero en cambio sí hablan del aborto, algo que también está pendiente de sentencia) y en temas «económicos y fiscales». El tema laboral solo se entra por la supuesta ausencia de las medidas contra el paro, en realidad discrepo con esta afirmación, estoy convencido de que las medidas propuestas por el PP no sirven para bajar el paro, pero son medidas indirectas para crear empleo (por tanto, contra el paro), también tiene un apartado sobre la reforma labora, tocando la negociación colectiva, y de eso hablaré.