Un «gritón» de años

Hay cosas que se repiten de tanto en tanto, una de ellas es el «clamor» amarillista (liderado por determinados medios) en favor de «aumentar» las penas ante crímenes horrendos en que, no pocas veces, la víctima, además, es un menor. En Perú lo vivimos y tenemos como constante un esfuerzo por volver a la pena de muerte, en España es típico para los casos de terroristas condenados (ejem… la mitad más uno condenados bajo un código penal ya derogado y a los que las modificaciones no podrían afectarles si respetamos los derechos humanos y la constitución) o en delitos sexuales o asesinatos contra menores (eso sí, cuando acusan y se equivocaron la culpa es de otros y aun así su petición de más penas permanece). Cadena Perpetua se reclama en algunas portadas (una reforma así está impulsando por el actual gobierno, eso sí, bajo un eufemismo), la red se llena de comparaciones que nada tienen que ver con la realidad (si tal o cual delito tiene más pena que matar dos menores, he llegado a leer burradas como que ese caso de los dos menores solo podrían ser 15 años mientras que la piratería son 60… ¿dónde pone eso? por favor) y se asegura que las condenas actuales son muy bajas y que se sale con facilidad. ¿Es esto así? ¿Alguien que haya cumplido su pena máxima según el CP -o la reforma del 2003- y ha reincidido sirve como ejemplo, al menos eso, de que las condenas se quedan muy cortas? Imposible, como bien recuerdan en un genial artículo Laura Pozuelo y Jacobo Dopico, que recomiendo que lean: «Los medios y las penas» en El Diario.

Nuevo proceso a Fujimori

Ay ay ay, el honesto golpista Fujimori, todo por la patria, del dinero que recibe, claro, todo por el país, de su imaginación… Alberto Fujimori, inefable presidente peruano hasta el 2000, donde salió por la puerta de atrás tras extraño proceso electoral que ganó sin poderse presentar según su propio texto constitucional, será procesado por: Sobornar a congresistas «opositores», interceptar comunicaciones de políticos y funcionarios públicos y, de paso, manipular los medios para salir reelegido. ¡Qué gran demócrata! ¿Y qué dicen los fujimoristas? ¡Que estas son patrañas para tumbarse el proyecto político de su formación! ¿Alguien me explica ese proyecto y en qué parte cabe sobornar a la oposición o espiarla? Por saber, nomás.

Chuponeos, reformas y demás

En Perú llevamos un tiempo en que cada escándalo con delito de por medio se propone, por parte del poder político, una reforma del código penal en el sentido de endurecer las penas de los delitos del escándalo. Esta vez, curiosamente, los delitos vienen desde las dos partes del escándalo, por un lado está todo el tema desvelado en los petroaudios (un caso amplio de corrupción en distintos niveles que ha propiciado la caída de todo un gabinete ministerial) y por otra el origen de dichos audios. El gobierno presidido por Alan García ha enfocado todas sus fuerzas en minimizar el tema del petróleo y resaltar el del chuponeo, pidiendo, entre otras muchas cosas, un aumento de las penas sobre dicho tipo penal, y se ha olvidado pedir un aumento de las penas a los corruptos y corruptores (¿porque los implicados son de su partido?).

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Italia: La criminalización del inmigrante

No salgo de mi asombro, Berlusconi lo ha hecho, ha vuelto criminales a buena parte de su población por el simple hecho de no estar en una situación administrativa regular. No puedo creer que la Unión Europea no rechace sin paleativo alguno la medida del gobierno de Berlusconi. No puedo creer que ese sujeto haya conseguido posicionarse a la derecha de sí mismo. La primera medida de Berlusconi como primer ministro italiano es criminalizar a los inmigrantes indocumentados.

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