
Es bastante interesante cómo una de las agencias más criticadas por la izquierda de forma histórica (porque ha servido para impulsar la agenda imperialista estadounidense en los países en vía de desarrollo) se ha convertido en el gran enemigo de la ultraderecha estadounidense y, justo, por el motivo contrario: por ser la agencia que impulsa la «Agenda 2030» que, sin entenderla en lo más mínimo, es uno de los grandes enemigos de esa derecha que repite «woke» como insulto.
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