Hay veces que uno desearía contar con determinadas estadísticas, tengo en mente, en concreto, dos datos que me gustaría conocer: Cuánta gente juega o practica béisbol en España. y cuánta gente dispone de un bate de béisbol. Podría apostar casi cualquier cosa a que la relación entre poseedores de bates y jugadores reales no es proporcional ni mucho menos, más bien, que hay más personas que no juegan o practican béisbol que tienen un bate que seguidores o jugadores de este deporte que tengan uno. Y si hablamos de ir con el bate en el vehículo o tenerlo en un lugar abierto al público, los datos romperían cualquier viso de proporcionalidad.
Autor: Jomra
Honduras
«¿A dónde va la crisis de Honduras?», un breve artículo sobre la situación en Honduras escrito para De Igual a Igual.
El PP y el recorte de gasto
Es muy difícil, casi imposible, hacer una oposición real con el tema de los presupuestos, no me refiero a una oposición sobre el gasto a mayores (esto es fácil y concreto), sino sobre los recortes en gastos, te encuentras con una serie de partidas casi imposible de tocar y sobre todo, en las que puedes tocar, los números no cuadrarán, y no lo harán porque, por más extensa que sea la documentación de los presupuestos (megas y megas de texto con cuadros, explicaciones, partidas desgranadas y demás) no se conocen, desde fuera, las necesidades reales de la administración ni la eficacia de la gestión, con lo cual la pregunta del millón es si tal partida de gastos corrientes es o no abultada, y en el caso de serlo, cómo reducirla.
El debate de la crisis (II de II)
[Para leer la primera parte, dé click acá: «El debate de la crisis (I de II)»]
¿Y la izquierda no-capitalista?
Aceptemos entonces que los socialdemócratas, desde hace demasiado, son una «izquierda capitalista» (y lo de «izquierda» lo mantengo más por respeto a su propia historia que por otra cosa, salvando además a los socialdemócratas que no se han sumado a la «tercera vía»), entraron en el mismo debate que las derechas capitalistas y lo que han hecho es sumar esfuerzos con los keynesianos, consiguiendo pequeños triunfos en los foros internacionales donde los poderosos deciden cómo resolver los problemas de los más poderosos, siempre con grandes cesiones a la contraparte (así pues, el Estado interviene de forma clara, pero sin controlar a los agentes privados intervenidos, lo vemos en los bancos y en casi todos los sectores «ayudados»; el Estado, eso sí, se reserva la potestad de más programas sociales pero con partidas presupuestarias brutalmente más pequeñas que las orientadas a los grandes agentes económicos empresariales, etc.), con ello, el mensaje «distinto» de la socialdemocracia se diluye en favor de quienes son vistos como mejores gestores de los dineros, aunque sean concausantes de la crisis económica actual.
El debate de la crisis (I de II)
Algunos de los problemas (entre otros muchísimos) de las izquierdas durante esta crisis es, por un lado, que la misma era «del sistema» y no una de las tantas cíclicas que hay, y por otro, no presentar una alternativa real al capitalismo, sino centrar las críticas en unas políticas concretas del capitalismo ofreciendo «más capitalismo» como respuesta a la crisis económica (cíclicas en el capitalismo, no lo olvidemos). ¿El resultado? Las izquierdas no avanzan, más bien retroceden, sobre todo las izquierdas socialdemócratas, que son las que más «cometen» los dos problemas antedichos.
La Pasionaria
Hoy se cumplen dos décadas del fallecimiento de La Pasionaria, ¿de quién? sí hombre, acuérdate, de «Aquí está la pasionaria / flor que cantan los poetas / los poetas cuando cantan/ cantan penas y tristezas» de Ayarza, vamos, la dirigente histórica del PCE, Dolores Ibárruri Gómez. Un pequeño homenaje en De Igual a Igual escrito por mí: «Dos décadas sin la Pasionaria». Lástima que fuera tan stalinista, pero bueno, nadie es perfecto.
Italia, Berlusconi, impunidad y ley
Es interesante que una derecha que vive del discurso de endurecer las penas permita que tanta gente quede impune tan solo para poder blindar a su santo líder de casos de corrupción (y otros varios), es interesante, repito, que mientras criminalizan meras situaciones de irregularidad administrativa y a quienes les apoyan (como a los inmigrantes «sin papeles» y a quienes les asistan de buena fe) se haga lo imposible para que las autoridades actuales no paguen por sus crímenes. Es interesante, es de locos. Me gusta el titular de Público a una noticia repetida en todos los medios: «El ardid judicial de Berlusconi liberará a miles de imputados».
¿En el Congreso qué queremos: elitismo o transparencia?
Vuelve el mismo debate, y vuelve sin más novedades que el llamado a un elitismo en el parlamento que jamás ha evitado que esa institución sirva para algo ni, por supuesto, asegurado mejores congresistas o mandatarios o, lo que es más importante, mejores legislaciones o gobiernos. Un titular que es toda una declaración de intenciones, y tal vez la primera mentira del texto, abre la sección de actualidad de hoy en Perú21: «¡Qué fácil es ser congresista en el Perú!». ¿Cómo que fácil? ¿Cuántos se presentan y cuántos salen? ¿Cuántos intentan presentarse pero no pueden? ¿Cuántas personas consiguen cientos de miles de votos? Eso no es fácil (se refieren, claro, a los requisitos personales para ser candidatos, pero obvian los requisitos para que una formación puede inscribirse y presentar candidatos).
AlB: El muro de Berlín
Y cayó el Muro de Berlín, pero… ¡Cuántos nos quedan por derribar! Entre físicos (cada vez se construyen más) y mentales (las históricas e histéricas fronteras, sin ir más lejos), el camino es largo pero necesariamente debemos cruzarlo. Un poco de humor gráfico (con perdón) para el momento: «Y cayó el Muro de Berlín», por Rubén I. Kotler y quien escribe estas líneas. (Edito: Gracias Rubén por avisarme del gordísimo error tipográfico en el título de este artículo, ¡el título! eso es imperdonable, me voy a flagelar a la esquina de allá…)
De baja, el sistema hecho para que no funcione
Algo que ocurre demasiado. Un trabajador se enferma, da igual si es un accidente o enfermedad profesional, o una dolencia ordinaria, la empresa le pone de patitas en la calle en cuanto puede. No todo despido en estas circunstancias es nulo (siempre que la causa del despido no sea la enfermedad, es procedente), pero sí la gran mayoría, sobre todo cuando la hoja de baja es de una semana larga con pronóstico a que durará más, al cuarto día ese trabajador vuelve al paro. Si es por medio de una Empresa de Trabajo Temporal (ETT), esta, si es de las grandes, prometerá al trabajador que seguirá cobrando, de la mutua que tienen, pero que es mejor para todos que esté dado de baja en todo el tema laboral…
Huelga portuaria, poder y medios
Históricamente los empresarios han hecho lo posible para reprimir a los trabajadores organizados, siempre a través de la represión mediante el Estado que no hace más que responder a sus intereses. Una vez que el movimiento obrero consiguió hacer valer parte de su fuerza, y las situaciones socio económicas recomendaron la estabilidad mediante el pactismo, decidieron así ceder ante unas cuantas reivindicaciones, aceptaron determinados derechos pero, una vez más, los vaciaron de contenido real, un buen ejemplo es el derecho de huelga y cómo, además, los empresarios siguen llamando a las puertas del Estado para que reprima, y estos aceptan.
Lo de OPEL es casi gracioso
Con perdón a todos los trabajadores de la OPEL, pero lo de su compañía, como digo en el título, es casi gracioso. Desde el punto de vista de quiénes son los agentes que están interviniendo en todo este juego económico-industrial, mejor dicho, político-económico, o un juego de a ver quién se queda con el dinero de quién, y dónde están todos esos liberales y sus declaraciones, porque esto es lo menos libre del mercado a la par que se habla de liberalismo para pedir bajadas de los impuestos.
Cividât en imágenes
Fotografías de Cividale del Friuli, Udine, Italia. Pequeña localidad al oriente del país, huele a Edad Media por todos sus costados, dejando atrás su largo pasado incluso prerromano, se conservan perfectamente incluso pequeñas casas con tanta historia como los grandes castillos de la época. El río que la «corta», incluso, le da un especial carácter.
¿Activismo en la Red?
La columna de hoy en Perú21 de Marco Sifuentes (también conocido como ocraM), Perú2.1, se titula «Este partido no se juega en Internet» y es bastante buena. Como suele ser habitual, se fija en el hecho tecnológico para tocar varios extremos de un mismo debate, o de muchos debates confluentes… El tema, parcialmente, gira en torno al fracaso, esta vez, de las nuevas tecnologías como generadoras de redes espontáneas de acción social. Es un tema recurrente, «los límites de Internet», de las acciones en Internet, de la trascendencia de lo que se hace y finalmente de la comodidad para indignarse y firmar manifiestos detrás de una pantalla.
Un lustro
Cinco años y aun me aguantan. ¡No sé qué hacen leyendo esto! Esta casa es poco dada a cubrir aniversarios, y huye como la peste de cantar el «cumpleaños feliz» festejando la resistencia presencial tanto de quien escribe como de quien lee, pero cinco años es un número al menos tan redondo como el año que sí se celebró, con serpentinas y toda la parafernalia. Cinco años, más de mil entradas, miles de comentarios regados por las distintas casas de esta bitácora, son testimonio de un desarrollo, no el de la sociedad, no soy tan pedante, sino el mío, única y exclusivamente, por así decirlo.