La mejora de la progresividad anunciada duró un suspiro. Su servidor se puso a buscar información para rectificar una entrada reciente («Rodríguez Zapatero defiende los impuestos indirectos»), aplaudir un trabajo bien hecho por parte de Izquierda Unida (IU) e Iniciativa per Catalunya Verds (ICV), con Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el apoyo, al convencer al gobierno que era más socialmente justo hacer más progresivos todos esos cheques y ayudas que el gobierno ha ido dando “para todos igual” (a la larga los cambiará, no puede aguantar esos gastos indiscriminados), por no decir que subir los impuestos directos a las rentas más altas y acabar con el trato fiscal favorable a los extranjeros con sueldos millonarios en España, esto es, pura socialdemocracia fiscal. Era una victoria de los directos sobre los indirectos.

Pero el PSOE no estaba por la labor de cambiar el sistema de ingresos (subida de los directos para rentas altas) y algunas formas de gastos (ayudas directas, haciéndolas depender de la situación socioeconómica del beneficiario en vez de ese injusto para todos igual), lo que quería era apoyo a su techo de gasto, primer paso en la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado del próximo ejercicio, algo que ICV e IU no prometían ni prometieron.

CiU, que tiene la misma política económica que el PP, se enorgullece de esta decisión del gobierno, se apunta el tanto (palabras de Josep Sánchez Llibre, portavoz económico de los conservadores catalanes) y por ello se abstendrá (como mínimo) en la votación de mañana, y veremos qué harán en el Senado luego. El PSOE ha cambiado su giro hacia la socialdemocracia en favor de mantener una política fiscal regresiva, donde se favorecen los impuestos indirectos sobre los directos para cubrir el aumento del gasto público.

Fue el propio PSOE quien depositó la iniciativa en el Congreso de los Diputados, el mismo PSOE quien repartió la misma, membrete del partido bien grande, entre los periodistas, fue el PSOE quien se quería apuntar el tanto de una política fiscal de izquierdas y fue el PSOE quien, a última hora de ayer, se retractó de todo lo dicho y a las seis de la tarde retiró la iniciativa de la cámara. El PSOE ha quedado en ridículo totalmente. Es triste, muy triste, que el PSOE se guíe por el politiqueo más barato y que un tema tan importante como la política fiscal se negocie por tres votos acá o allá sin que se vea a largo plazo o se atienda a un sentido programático o ideológico.

El PSOE ha dado la espalda por completo a sus posibles socios a la izquierda, y sigue en el camino de más derechización que se inició por la brutal caída de ERC tras las elecciones del 2008, a partir de ahí el aliado principal (véase la aprobación de los últimos presupuestos generales) estuvo en el PNV y otros derechistas (UPN), con los vascos ahora están a matar por el gobierno en coalición entre el PSE-EE y el PP en el País Vasco (antes los apoyos del PNV se daban “a cambio” de algo que favoreciera a “su comunidad” -véase los últimos presupuestos aprobados en la Euskadi del PNV-, ahora el gobierno no tiene nada que ofrecer) y solo queda CiU como socio de oro, los mismos que mantienen una postura fría y distante porque tampoco gobiernan en Cataluña gracias al “tripartito” (PSC, ERC e ICV).