La nueva directiva del Congreso

28 de Julio, día de la declaración de Independencia. Un buen momento, como cualquier otro, para revivir el último gran escándalo del Congreso: La elección de la lista oficialista «gracias» al pacto (ahora expreso, no cabe dudas) entre el APRA y Fujimori (con visitas ministeriales al reo para que los súbditos del mismo voten por la estrella) y la desmembración de lo que quedaba de la oposición. Como dice Ernestos Cárdenas, ciertos pactos apestan, y sin dudas, este ha sido uno de esos.

Javier Velásquez Quesquén es el actual presidente de la cámara de representantes peruana, y sin programa alguno salvo el «tirar para adelante», sea lo que eso signifique, en tanto que los componentes de la mesa directiva del Congreso de la República, lejos de estar unidos bajo un mismo paraguas o por una sana intención de pluralidad, se han arrejuntado bajo el manto de la corrupción, el engaño, la mentira y los cheques bajo la mesa, en una buena jugada de control político del poder para abrazarse a un clavo ardiente. «Fausto en el Congreso» titula José Alejandro Godoy y no le falta razón.

Cuando se conoció que Velásquez Quesquén se reunió con Carlos Torres Caro y Gustavo Espinoza Soto para «arreglar» sus «diferencias» y que ambos dejasen de pelear (siendo cada cual más antiético que el otro en su comportamiento parlamentario y teniendo las denuncias mutuas que ser, por pura limpieza, investigadas por la gravedad y contenido de las mismas, esto es, no eran temas que debían ser «tapados» o «silenciados» en ningún caso, y menos por un puñado de votos parlamentarios) el actual presidente del Congreso debió retirar su candidatura a dicho puesto en tanto que se demostraba lo rastrera que era la forma en que pretendía llegar al máximo poder de la cámara, y si no es correcta su búsqueda de votos para salir electo, ¿cómo podemos confiar en que su actuar como presidente del Congreso sí lo sea? Para más inri, la forma en que finalmente salió adelante la elección de la mesa deja más dudas sobre la actual directiva.

Así pues, con 66 votos a favor la lista presidida por un aprista escudado por el médico personal de fujimori y rellenada con elementos poco gratos para las bancadas de las que, se supone, forman parte, tenemos un congreso en que el mandato del mismísimo Alberto Fujimori será escuchado y tenido en cuenta. Si ya malo era que los votos fujimoristas (y con la familia del mismo a la cabeza) fueran tan relevantes para el devenir de la normativa del Perú, ahora la cuestión se agrava con un enlace tan claro como el médico de cabecera del ex presidente ahora reo, que servirá de claro puente, una marioneta más, entre el poder político legal y el ilegítimo representado por el golpista Fujimori. La lista presentada por la oposición sólo consiguió 46 votos, mientras que tres congresistas decidieron dejar su cédula en blanco y otro más decidió viciarla (116 votos en total).

Realmente esta ha sido una gran derrota para todos, para quienes creen en que las instituciones deben ser gobernadas con un poco de ética, y este presidente del Congreso que se arrodilla ante corruptos y fujimoristas no puede tenerla, también para la oposición, en tanto que los grupos de la lista alternativa juntaban unos 66 escaños como poco, mientras que sólo sacaron 46, en particular para Unión Por el Perú y Unidad Nacional.

Encima hay que asistir al pitorreo del fujimorismo, Carlos Raffo declaró que los votos de su bancada fueron para permitir «la gobernabilidad» y conseguir «un Congreso equilibrado», cuando se dará realmente un desequilibrio y ya se anuncia que muchas comisiones claves serán presididas por un fujimorismo a duras penas tiene el 10.83% de los escaños de la cámara y donde brillarán por su ausencia el resto de formaciones políticas como tales, aunque tengan miembros de otras bancadas, en tanto que los mismos están más en condición de tránsfugas no declarados que en representantes de sus partidos. Raffo sí que ha entendido el asunto: Perdió la oposición, aunque se olvida de completar «por eso ganamos nosotros». Gerardo Caballero se explaya en El Comercio con los pormenores del pacto que no es tal. Queda patente que esto no tiene nada que ver con un intento de que el Congreso esté equilibrado ni nada parecido.

Aun desde filas apristas se niega que Alva Castro haya visitado a Fujimori, pero según comenta prensa tan dispar como la fujimorista de La Razón o la liberal Perú 21 y reproducido por el conservador El Comercio, Alva Castro tuvo una rápida reunión con el ex jefe de Estado y ahora procesado por crímenes contra la humanidad, entre otras barbaridades menores en el plano de la corrupción y demás, en la misma, todo indica, se medio cerró el pacto, se desautorizó a Santiago Fujimori y se «recomendó», por parte del ex presidente, que se hablara directamente con Keiko, con la que finalmente se concluyó el deleznable pacto.

Partidos rotos

Merecería un artículo aparte, pero no lo van a tener. Unidad Nacional tiene de unida lo mismo que de nacional, sólo el nombre. Y Unión Por el Perú no es ni la sombra de lo que fue, e internamente directamente no es nada. Miembros de ambas bancadas dieron el triunfo a la lista oficialista aún cuando los portavoces de las dos luchaban para que saliera la alternativa.

El problema de UPP viene de lejos, de las transformaciones irreales que llevaron acabo para poder ganar un puñado de votos cuando decidieron, contra su propia naturaleza, el presentar a Ollanta Humala como candidato presidencial (porque al partido de Humala le negaron la inscripción para las elecciones), así pues, en las listas de UPP fueron también miembros del PNP, contando, sea dicho, a Carlos Torres Caro en la plancha presidencial y las listas del Congreso. La alianza entre las dos fuerzas, que no era ni real ni programática, pronto se vio finiquitada, aunque tal vez duró más de lo deseable en tanto que eran como el aceite y el agua. Actualmente son dos grupos parlamentarios, aunque la bancada de UPP mantiene en el nombre la parte de «nacionalista», siendo UPP algo más pequeña que PNP.

Pero los problemas de unidad dentro de UPP no se solucionaron cuando se dividió la alianza con el PNP, sino que continuaron y se veían reflejados claramente, mientras que UPP no duda en pedir interpelaciones, hablar de censura a miembros del gobierno e intentar fiscalizar todo lo posible, en más de una ocasión los votos de su propio partido han impedido esas medidas, y en otras, como la actual, les crece un Álvaro Gutiérrez (actual vicepresidente segundo del Congreso, junto con fujimoristas y apristas) y unos cuantos seguidores del mismo.

El pobre Oswaldo Luizar, hasta ahora vocero de UPP, parece que acepta la elección de Gutiérrez con el oficialismo y el apoyo recibido por el mismo de parte de algunos de sus compañeros, como una derrota personal y de todos los que realizan una «oposición principista», y tuvo que anunciar que el legislador no será sancionado por «divisionismo». Está claro que UPP ya no funciona como un partido, dejó de hacerlo cuando presentó a Humala como candidato presidencial, ya que parece que prefieren las cuotas de poder a los principios y valores de su propia formación. ¡Si Pérez de Cuéllar levantara cabeza! (Cabeza política, quiero decir.)

Tal vez menos grave sea lo que pasa en Unidad Nacional, alianza electoral entre partidos de la derecha conservadora, en donde Fabiola Morales ha sido electa como tercera vicepresidenta en la mesa directiva del Congreso tras insultar a sus aliados en UN, el PPC. Desde hace un tiempo que Unidad Nacional no es una alianza representativa de una serie de partidos, y queda claro que sus componentes van, cada cual, por su lado. Muchos integrantes de UN dieron un paso al costado hace un tiempo, para aliarse con el gobierno o por simple desacuerdo con su directiva actual, otros hacen lo que les da la gana aunque sigan manteniendo las apariencias de pertenencia a Unidad Nacional. Este último es el caso de Solidaridad Nacional, partido del que forma parte Fabiola y el Alcalde de Lima, más preocupado por caer bien al APRA que por gobernar la ciudad.

No es la primera vez que la congresista con bitácora Fabiola Morales vota en contra de la decisión de UN y a favor del gobierno del APRA, recordemos que ya lo hizo en el tema de la censura contra Alva Castro. ¿Cómo es posible que FM hable de traición a los electores por ir «junto con los nacionalistas» cuando ella está yendo junto con fujimoristas y apristas? Entendería, la verdad, la postura de la señora Morales si hubiese votado en blanco, pero si se presenta con el oficialismo que representa, se supone, las dos peores cosas del Perú reciente (APRA y fujimorismo) ¿Cómo es posible que blanda la bandera de la ética y de estar con sus electores?

Hay que tener mucha cara y poca espalda para declarar, como hizo Fabiola Morales, que la «alianza» entre el PNP y UN resulte «una mala señal para la democracia, y nos parece muy raro que los dos extremos se junten» cuando ella se presentó con una alianza «contra natura» entre un fujimorismo que hace un decenio perseguía cual partido macartista a los apristas, y el partido gobernante, que era el mismísimo demonio, hasta el 2006, para los votantes de SN (cambiaron de opinión ante la pugna «Alan – Ollanta», pero más por formas que por fondo, y se volvieron conversos con el triunfo de Alan, que el poder tiene un atractivo increíble). No sé con qué cara puede hablar la congresista de que le parezca raro que los «extremos se junten» viendo la «alianza de gobierno» con miembros de UPP, APRA y fujimorismo, de la que ella forma parte.

Unidad Nacional como tal ya no existe, y esto lo debieran asumir tanto los de SN como los del PPC, y que cada cual vaya por su lado de forma pública, es mejor perder una pequeña cuota de poder y ganar en credibilidad y robustez de principios que mantener una alianza en la que se oyen más insultos internamente que contra los supuestos rivales. Es interesante, y esto deberían anotarlo los votantes de UN, cómo su partido se ha ido desgajando ante el magnetismo del poder aprista, primero Renovación Nacional (tras la marcha de Rafael Rey al gobierno) y desde hace mucho, aunque inoficialmente, la de Solidaridad Nacional a las filas del poder actual. ¿Para qué existe UN actualmente?

Excurso: Diario de Sesiones del Congreso: Instalación de la Mesa Directiva (26/07/2008), PDF.

11 comentarios en «La nueva directiva del Congreso»

  1. Dejalo… es abogado…. se enrolla pero por lo general tiene razon.

    Y la UPP….. desde el 2000 solo es una franquicia electoral, y las traiciones se veian venir desde un primer momento, es que claro… eso pasa cuando metes gente con rabo de paja en las listas de candidatos.

  2. Salud

    [cara avergonzada] Trataré de ser más conciso la próxima vez (sé que siempre lo digo, pero es que…). O al menos, dividir los artículos cuando se tercie (como el presente, que bien resulta un dos en uno).

    Sobre lo de UPP, tiene razón D. E.C., realmente fue partido durante poco tiempo, luego un popurrí extraño. Recuerdo, ya hace unos años, la conversación con una periodista local (de Castilla y León) que había llevado, en un pasado no muy lejano, la sección internacional de un diario regional, y sabía algo de la política peruana, pues no daba crédito cuando le contaba que Ollanta tal vez se presentaría con UPP si no le permitían su candidatura, ella me preguntaba que qué tenía que ver ese personaje con el partido fundado por Pérez de Cuéllar. El blanco de los ojos, como mucho. Y las ansias de copar escaños, eso sin duda. Pero UPP, como partido, no existe desde hace tiempo…

    Hasta Luego ;)

    PD: ¡¡me he enrollado en el comentario!! Y eso sí que me pasa siempre :P

  3. Era de esperarse que el Apra ganase… y que los divididos upp y un sean los que lleven a la victoria, como en la eleccion anterior, al oficialismo; pero lo que mas averguenza es ver como algunos congresistas han aprendido a tirar la piedra y esconder la mano… resulta ahora que los «romanos» se sienten ofendidos y son de oposicion y forman su nueva bancada, cuando es sabido que sus votos son los que han dado la victoria a su amigo Alvaro Gutierrez.

  4. bueno señores acaba el apra de devolver el favor al fujimorismo a traves de su principal activista la actual fiscal de la nacion echaiz

    primero disculparme por
    poner anonimo pero lamentablemente
    trabajo en el MP y puden haber represalias…hace meses que se pedia el cambio y salida de Bromley del IML, no solo por que se fue de boca en el asunto de la enfermdad del señor Fujimori, sino por que fue obvia la traición a la memoria de la que fue fiscal de la nacion dra Bolivar, ella quién fue la primera fiscal que le dio el lugar que correspondia al trabajo de nosotros los medicos legistas a nivel nacional, él que se decia medico de confianza de la referida señora, no hacia mas que llevar datos de lo grave que era la salud de la señora a la hoy fiscal de la nacion dra echaiz…esto era un secreto a voces en los pisos del edificio de abancay
    pero desde hoy ya no trabaja en el IML, ya no podra utilizar las camionetas del iml para trasladar a su hija y novia….ya no podra viajar con gastos pagados por jusper y otras perlas que todos sabemos pero por temor a las represalias nadie se atreve a decir

  5. Fabiola Morales es una congresista demasiado corrupta y traicionera, pero con cara de oveja… de esa manera no llama la atención.

    CUIDADO!!!!!!!!!!

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