A vueltas con las estadísticas laborales

mercado de trabajo 2002-2014

Tres tipos de mentiras: las mentiras, las grandes mentiras y las estadísticas

En el debate del estado de la nación hemos podido asistir a un combate de medias verdades y desinformación según se iban tirando datos a la cara unos a otros, absolutamente descontextualizados, faltos de explicación y arbitrarios; cada vez que tenemos datos del mercado laboral (como el reciente del paro registrado) ocurre algo así, más cuando la lectura (los matices) que se hacen por los operadores sociales y políticos son lanzados al público sin vacuna alguna (y sin la menor explicación de qué es eso de paro registrado o lo que toque en cada momento).

A veces entramos en guerras de matices; que son importantes si, sobre todo, se contextualizan bien, algo que se hace menos. Así pues, es común mencionar que si bien baja el paro, este no corresponde con el cambio en la ocupación (ambos entendidos en términos absolutos). El paro es importante en su tasa (pues relaciona las personas activas con las desempleadas), así que el número de desempleados (absolutos) puede permanecer quieto mientras que la tasa de desempleo varía (crece si la población activa disminuye y bajará si esta crece) o puede ocurrir lo contrario. No es un juego de suma cero. Eso explica (sin dificultad) por qué la ocupación ha aumentado del T4 de 2013 al T4 de 2013 en 433 mil personas mientras que el desempleo ha disminuido en 477 mil personas (dos puntos menos). La diferencia la encontramos en la población activa, en ese mismo tiempo, ha disminuido en 44 mil personas. Y pueden haber varios ocupados por puesto de trabajo (equivalente a tiempo completo),  así en la Contabilidad Nacional encontramos que en ese periodo el aumento es de 390 mil puestos (en ese sentido).

Activos, ocupados y desempleados en España (2002-2014)
  Actividad Ocupados Desempleo
Periodo Tasa Total Total % T. Completo % T. Parcial Total Tasa
2002T4 54,95 19224,3 16991,9 92,05 7,95 2232,4 11,61
2003T4 56,25 20017,1 17740,5 91,66 8,34 2276,7 11,37
2004T4 57,12 20667,7 18490,8 91,35 8,65 2176,9 10,53
2005T4 58,08 21369,5 19509,2 88,18 11,82 1860,3 8,71
2006T4 58,88 22014,8 20195,4 88,30 11,70 1819,4 8,26
2007T4 59,47 22659,9 20717,9 88,57 11,43 1942 8,57
2008T4 60,35 23262,1 20055,3 87,74 12,26 3206,8 13,79
2009T4 59,99 23225,4 18890,4 86,99 13,01 4335 18,66
2010T4 60,25 23377,1 18674,9 86,80 13,20 4702,2 20,11
2011T4 60,29 23440,3 18153 86,49 13,51 5287,3 22,56
2012T4 60,23 23360,4 17339,4 84,91 15,09 6021 25,77
2013T4 59,86 23070,9 17135,2 83,93 16,07 5935,6 25,73
2014T4 59,77 23026,8 17569,1 83,95 16,05 5457,7 23,70
Cuadro de elaboración propia, datos de la EPA | bitacora.jomra.es

Ocupados, pero parcialmente

Es el 2005 cuando hubo el gran salto tanto en la población activa, que vino acompañado con un gran aumento del tiempo parcial (en concreto, el empleo a tiempo parcial creció un 44,14% y pasó de representar 8,65% de los ocupados al 11,82%). La tendencia, hasta el momento (en el 2014 parece que se ha parado o no es tan pronunciada) es el ascenso de la ocupación a tiempo parcial.

Primero las buenas noticias: por fin los ocupados están subiendo (esto es, las personas con empleo), tanto en términos a tiempo completo equivalente (mencionado supra) como de la forma en que la EPA lo cuenta. En el último año es un aumento de 433 personas (367 mil a tiempo completo mientras que 66,5 mil lo están a jornada parcial). El problema es que seguimos lejos de la ocupación de 2011, en concreto, 583,9 mil ocupados menos. Resulta doblemente preocupante si lo diferenciamos según el tipo de jornada: así tendríamos un aumento de 367,8 mil trabajadores a jornada parcial mientras que a jornada completa nos encontramos con un descenso de 951,7 mil trabajadores. El desempleo entre 2011 y 2014 es de unos 1,14 puntos más.

Si lo comparamos con el 2007 (en ese trimestre comenzó la gran caída de la construcción, que terminó arrastrando a todos), nos encontramos con que hay 3,15 millones menos de ocupados, ¡pero 451 mil trabajadores más a jornada parcial! Eso significa que se han perdido 3,6 millones de puestos a jornada completa.

Personalmente soy favorable a la distribución del tiempo de trabajo, ¡pero no así! El problema se está dando en el ámbito del subempleto, que si bien lleva años más o menos estable, supera los 2,29 millones de ocupados (que afecta fundamentalmente a las mujeres, llegando en este colectivo a los 1,33 millones), frente a los 1,55 millones subempleados en el 2007 (855 mil mujeres). doblemente malo si recordamos que ahora este subempleo afecta a la persona de referencia de la familia, esto es, que tener ocupación cada vez está más lejos de significar no estar dentro de las personas en riesgo de exclusión o exclusión directamente.

Repunte de empleo con el temporal de la mano

El gobierno insiste en que sus políticas en favor del contrato indefinido van bien, muestra orgulloso que entre los asalariados la temporalidad ronda el 24% y menciona que es normal que en la estadística de nuevos contratos siga habiendo una mayoría abrumadora de temporales, ellos dicen que estos no se acumulan, a diferencia de los indefinidos… Esto último es parcialmente cierto, evidentemente; pero la diferencia entre contratos temporales e indefinidos es demasiado alta. Tanto que en realidad tenemos un repunte de la temporalidad (el cual puede ser circunstancial, claro).

La gran bajada de la temoralidad la tuvimos justamente por culpa de la crisis, esto es, el primer empleo destruido fue el temporal (por razones evidentes en todos los sentidos, comenzando por la gran destrucción en el sector de la construcción, uno de los punteros en el trabajo temporal), así entre 2007 y 2014, según la EPA, la temporalidad pasó de representar el 30,82% (el año anterior era del 33,7%) al 24,24% (en el 2011 era del 24,8%).

El crecimiento en el trabajo asalariado está en el temporal, confirmando que ya puedes poner toda la legislación favorable a un tipo de contrato, si no tienes una buena inspección laboral (porque no la hay las causas de los contratos temporales) y chocas con la cultura empresarial (se usa el contrato temporal como contrato de prueba, en el mejor de los casos; se sigue huyendo de los indefinidos por la idea de que son más caros y menos flexibles), lo que habrá es sobre todo nuevos contratos temporales.

Entre el 2013 y el 2014 el trabajo asalariado creció en 389,7 mil personas, de las cuales 212,8 mil fueron fijos mientras que 176,8 mil fueron temporales; eso quiere decir que el 45,37% de todos los nuevos asalariados (interanuales) son temporales, lo cual es un mal indicador en tanto que nos estamos apoyando tal vez demasiado en los contratos temporales. Para hacernos una idea, entre 2002 y 2007 de los 3,22 millones de trabajadores asalariados nuevos, el 26,42% fueron temporales. Refuerza la idea de que el contrato temporal es el de ingreso en el mercado de trabajo, y no debería ser así.

Por cierto, la recuperación no viene de un incremento brutal de los autónomos y similares, sino de un aumento entre los asalariados (por ello su peso en el total de los ocupados viene, pasito a pasito, recuperándose, siendo un 0,22 puntos mayor que en 2013, colocándose en el 82,44%, solo un punto menos que en 2011 y casi igual que al inicio de la crisis en 2007).

La no tan menguante población activa

España ha perdido población. Así lo dice el padrón y así lo dicen los datos que usa la EPA (que no coinciden con el padrón). Para la EPA llevamos tres años perdiendo población (unas 375 mil personas menos entre 2011 y 2014); pero no solo eso, sino que la pérdida se concentra en las edades laborales. Así, en la población de 16 a más años (los que sirven para calcular la población activa) en el periodo mencionado, el descenso es de 358 mil personas y, si nos centramos en la población con edad de trabajar (de 16 a 64 años; cierto es que la jubilación está en algo más de 65 años y que se puede extender la vida laboral), la caída de población es de 789 mil personas. En el fondo esto refleja el envejecimiento de la población española y el aumento de la emigración de los residentes españoles.

¿A dónde voy con esto? En el 2011 la tasa de actividad era de 60,29% (segunda mayor tasa entre 2002 y 2014), al inicio de la crisis (cuarto trimestre del 2007) se situaba en el 59,47%, actualmente es del 59,77%. Si nos fijamos en números absolutos, la tasa de actividad ha descendido, entre 2011 y 2014, en 413 mil personas, este descenso es de solo 0,52 puntos. Teniendo en cuenta el párrafo anterior, podemos pensar o que el descenso real de la actividad está en menos de sesenta mil personas (los otros no son inactivos por desánimo y similares problemas, sino porque o se han ido del país o se han jubilado) o que realmente la actividad ha aumentado (el descenso de población en edad de trabajar -16 a 64 años- es mayor que el descenso de la población activa; eso quiere decir que inactivos de esa franja de edad ahora pasan a ser activos).

Lo que sí es absolutamente preocupante es el descenso de la población en España, en especial la población en edad de trabajar.

Consideraciones finales

El Partido Popular (PP) con Mariano Rajoy, presidente del gobierno español, nos vende la idea de la salida de la crisis y la recuperación del empleo y se cuelga todas las medallas. Creo que estamos en la «larga cola» de la recuperación (ya saben, crisis rápidas y duras o lentas y -se supone- menos duras; el caso español se supone que está en el segundo epígrafe); creo que el gobierno acierta (ahora sí) cuando dice que la tendencia es distinta (lleva tres años diciendo esto, antes no era correcto) pero se equivoca (de lleno) al atribuir a ciertas medidas (como la reforma laboral de 2012) la recuperación del empleo (puede que las mejores medidas tomadas hayan estado fuera, como en el plan de pago a proveedores).

Cuando se cuestiona la recuperación en los términos de «calidad» (porque hay que hacerlo), sobre todo por los agentes sociales de los trabajadores (lean sindicatos), estos también llevan razón. La cuestión no es volver al tercer trimestre de 2007 (muchísimo empleo temporal, la construcción demasiado importante en el mercado español, burbuja inmobiliaria), puesto que sería repetir crisis; el tema es salir de toda esta depresión mejor que como entramos, y creo que en ese aspecto es donde está fallando el gobierno y las políticas a las que apunta (y en muchos casos, como la reforma del 2012 y subsiguientes, no es que falle, es que su idea de «lo bueno» es distinta de la mía, ellos realmente quieren apostar por menos negociación colectiva a nivel sectorial).

El empleo depende del resto de la economía (¡demanda derivada!) y, además, es impulso de esta. La temporalidad en el empleo no es tanto una cuestión legal (lo he mantenido muchas veces en esta bitácora) como una cuestión relacionada con el inestable mercado productivo español (o, mejor dicho, fuertemente temporal), sumado a la cultura empresarial.Creo que la entrada es demasiado larga… y creo que ya queda clara la lectura que hago de la situación actual (y no, ninguna proyección).

Nota: los datos de la EPA son siempre referidos al cuarto trimestre de cada año. Creo que para hacer una buena comparativa entre el PSOE y el PP podemos usar el último cuatrimestre del 2011 como del PSOE (perdió las elecciones en noviembre y recién a mediados de diciembre asumió el PP, es difícil pensar que el PP tiene algo que ver con ese cuatrimestre).

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