Leyes para pocos, con nombre incluído…

Estos últimos días han pasado hartísimas cosas, por alguna extraña
razón, no he escrito nada de nada (sobre todo en cuanto al seguimiento
que he intentado hacer a Bolivia), y eso que información he tenido y
adquirido.

Hoy leyendo el comercio leí una columna que me indignó, realmente iba a escribir algo al respecto, pero, por una vez, tenía cosas que hacer (que no sirva de precedente :P)… Pero no es el tema… No ahora… No…

¿Cuál es el tema? Ah sí, el tema… Unos cuantos comentarios sobre la que ya llaman “Ley WOLFENSON”, sí sí, esa ley realizada (según leí) para evitar el Hacinamiento en las cárceles para una situación (el arresto domiciliario) en la que, al parecer, sólo 35 personas se encuentran (no puedo asegurarlo, digo lo que he leído… ah, eso sí, todos con plata para dar y tomar, aunque sólo tomen y nunca den).

A lo que íbamos, es una Ley que se aprobó a la rápida, que computaba el tiempo de arresto domiciliario con el de cárcel (según como sea ese arresto domiciliario se entiende, por ejemplo, el destinado a personas de avanzada edad o mala salud, es mejor que pasen su arresto fuera de la cárcel… Pero no ese arresto previo en jaulas de lujo en que los pocos ricos que caen en las manos del poder judiciales apalancan hasta saber que su culpabilidad ha sido demostrada)… Ahora bien, esta ley, firmada por 23 congresistas (de varios partidos… increíble que se pongan de acuerdo para una ley de este estilo) y votada por los suficientes (donde no hubieron grandes quejas mientras se aprobaba, aunque luego a todos les pareciera una aberración), increíble escuchar a algún congresista decir que votó que sí a algo que no sabía que era, o que no lo entendía ¿Y eso es una excusa? ¡¡Qué vergüenza!! Ya estamos casi al final de su mandato y… ¿aún no entienden cuál es su trabajo o qué pasa? Y algunos echándole la culpa a los asesores, oigan, que nosotros escogemos congresistas, no asesores de congresistas, no tengan tanta cara de acusar a otros que dependen de ustedes…

Lo peor, es que más de uno saldrán otra vez elegidos.

No ha sido un traspiés del congreso, ha sido una decisión bien tomada, que ha permitido que unos pocos muy poquitos, pertenecientes a lo que llaman “la mafia fujimontesina” salgan en libertad, que rápido ha sido el supremo en Aplicar esa Ley, el mismo día que la Ley entraba en vigor estos personajes salían de la cárcel (no sé si el mismo día o al siguiente, la verdad), ahora está derogada, pero las peticiones de cómputo de esos arrestos ya presentadas se regirán por esa Ley, por ello, los Wolfenson ya están fuera de forma legal, cojonudo señores. Cojonudo.

Es curioso cómo las leyes que favorecen a los ricos se aprueban y aplican tan rápido.

Parece que todo mundo está metido en el ajo de esta ley, elevada por los propios firmantes a vergüenza nacional, escándalo de “culpas de otros” y muestra de la incompetencia de nuestras instituciones “democráticas”, aunque claro, esos 35 no pensarán como yo. El daño ya está hecho Señores y Señoras, se han vuelto a salir con la suya, la derogación de la Ley es un parche mal puesto para una fuga con la que ya se nos escapó todo el agua.

¿Nos quiere vender el carro de la falta de pruebas?

No sé como estará la situación de las extradiciones
entre Perú y Japón, pero dudo mucho que las mismas puedan basarse en las
pruebas que se tengan (o no) contra un posible “extraditable”, también es “raro”
que
Luis Delgado Aparicio, Secretario General de “Sí Cumple”, blande
un supuesto documento del país nipón que ni tiene (al parecer) firma
alguna, fecha, sello, ni nada que lo haga parecer “real”, incluso, seguro,
estaba escrito en jerga peruana, jajaja. Volviendo a la “seriedad” del tema, mi
pregunta sería ¿por qué este sujeto no se entregó para que un tribunal
decidiera sobre el peso de las pruebas que se poseen? ¿O es que desconfía tanto
del Poder Judicial que “ayudó” a “crear”?

Por otro lado, es curioso que “el ex procurador ad hoc Luis Vargas
Valdivia alertó ayer que las interrogantes llegadas desde Tokio no eran de la
justicia japonesa, sino del Ministerio de Justicia de dicho país” (sacado
de esta noticia), ahora bien, habría que saber ante todo el sistema de
extradición que tengan en ese país, y a un conocedor del Derecho en un país no
se le puede exigir que conozca a los de todos… Aunque sí un poco de cuidado
al abrir la boca, eso sí… De todas formas, si se parece un poco al sistema
español, siempre acabará siendo una decisión política. Así es la vida.

Si no se ha cursado a los tribunales
(si el proceso en Japón así fuera) para que estas hagan todo lo que deban seguramente
se deba a la nacionalidad japonesa de nuestro Ex Mandatario, creo que son
contados los países que extraditan nacionales (tengo entendido que Colombia
cambió su constitución para permitir la extradición de narcotraficantes
colombianos, en ciertas condiciones que no llego a recordar), y por aún menos
delitos de los todos existentes, no es raro, entonces, que Japón no “oiga” las peticiones
de extradición, un nacional es un nacional, independientemente de lo que sea en
otro país.

Realmente me apena no saber más
sobre la orden de detención que pesa sobre el Ex presidente peruano, para saber
si algo tiene de verdad las palabras de el sujeto mentado, a ver si ya arrestan
a Fujimori de una vez…