«En el 31º aniversario del referéndum que el 6 de diciembre aprobó con gran mayoría de votos favorables, en todas las provincias, sin excepción, la vigente Constitución refrendada en acto solemne».

Gregorio Peces-Barba en ElPaís.com

Gregorio Peces-Barba celebró el día de su «hija» defendiéndola en El País, en un artículo titulado «La supremacía de la Constitución», publicado el pasado seis de diciembre, el día en que se celebró, en España, el 31er aniversario del referendo en el que el pueblo español aprobó la actual constitución, con la que se salió de una larga dictadura de 40 años llamada franquismo.

¿No sabe quién es Peces-Barba Martínez? Por favor, uno de los siete padres de la constitución (de esos ponentes que confeccionaron la actual carta magna: Gabriel Cisneros, José Pérez Llorca y Miguel Herrero por UCD; Manuel Fraga por Alianza Popular; Peces-Barba por el PSOE; Jordi Solé Tura por el PCE y Miguel Roca Junyent por Convergència i Unió), además de ser, por supuesto, uno de los más reconocidos constitucionalistas, experto en Derechos Humanos, fue académico, con la medalla 30, de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas hasta febrero de este año (ni idea de por qué renunció a esa plaza) y fue, además, el primer rector de la Universidad Carlos III (cargo que ocupó hasta hace un par de años). Vamos, un peso pesado.

Pero eso no quita para que a veces diga medias verdades, o llegue a conclusiones que no son necesariamente ciertas. Del texto resaltado como cita al comienzo de esta entrada destaco una media verdad: la constitución se «aprobó con gran mayoría de votos favorables, en todas las provincias, sin excepción (…)».

Uno de los argumentos que se están esgrimiendo para denostar el actual Estatuto de Autonomía de Cataluña (popularmente conocido como Estatut) es que, en su referendo, la participación fue demasiado baja. Los argumentos los carga el diablo: Ni en Vizcaya ni en Guipúzcoa se superó el 50% de participación en el referendo en que se votó la Constitución.

Lo que sí es cierto es que la mayoría de españoles votaron sí a la Constitución, o no al franquismo, o sí al continuismo pero con otro nombre, o… como prefieran, que hay para todos los gustos. En concreto, el 88,54% de los votos válidos fueron para el sí, o bien dicho, el 58,97% de los españoles con derecho a voto aprobaron la constitución.

En las provincias vascas (hablando de las cuatro que «pertenecen» a España) solo Navarra tuvo una participación similar a la española, mientras que Álava no llegó al 60% (aunque no estuvo lejos, 59,29%), ni Vizcaya ni Guipúzcoa cubrieron alcanzaron la mitad de sus censados (hay que recordar que el PNV pidió la abstención), así en esas provincias se registró una participación baja (42,46% en Vizcaya, 43,43% en Guipúzcoa).

Así que, ¿cuántos navarros, vizcaínos, guipuzcoanos y alaveses, con derecho a votar, aprobaron el texto constitucional aquel año? Lo pongo en una tabla y lo podrán ver con una sola mirada:

Censo elec. Votantes Síes
Absoluto %/Censo Elec.
Álava 173412 59,29% 73409 42,33%
Guipúzcoa 504389 43,43% 139777 27,71%
Navarra 361243 66,63% 182207 50,44%
Vizcaya 874936 42,46% 266019 30,40%
España 26632180 67,11% 15706078 58,97%

Solo en Navarra se podría hablar de un resultado aprobatorio realmente, más de la mitad de los ciudadanos con la posibilidad de votar lo hicieron a favor del texto constitucional, mientras que en Álava, Vizcaya y Guipúzcoa no se llegó al 50% de síes.

Sé que Peces-Barba se cuida mucho y habla de «votos favorables», y seguro que lo hace dentro de la categoría de «votos válidos» (ni siquiera dentro de la de votos totales), pero si se va a hablar del apoyo popular que la Constitución tuvo en su día, fruto del consenso y todo ese discurso, no podemos olvidar una realidad: No en todas las provincias se apoyó con fuerza dicho texto. Por el motivo que sea. Por eso las palabras de Peces-Barba suenan a media verdad, o una verdad muy matizable (lo que ahora hago).

Normalmente se nos olvida que debemos considerar el contexto político*, y lo hace Peces-Barba al defender la constitución, entre otras cuestiones, desde el consenso logrado, hay que tener en cuenta que era esa constitución o más franquismo, seguramente casi ninguno de los grupos políticos que en su día la firmaron, hoy la ratificarían tal cual está (y le hacen falta reformas, y algunos temas que en esos años no eran debatibles -como la forma monárquica- hoy sí podrían entrar en la negociación). También hay que recordar que los que hoy votamos no somos los mismos que votaron la constitución en su día, y que ningún texto jurídico es para siempre.

*En este sentido, me gustó el artículo de Isaac Rosas: «Yo también habría votado sí (en 1978)».