4 Comments

  1. Me parece que se comienza con la cola del problema, no por la cabeza. ¿Alguien conoce la estructura de costos de la labor congresal? Lo digo por el alto grado de informalidad de nuestra economía que dificulta una rendición de cuentas satisfactoria (por decir lo menos).

    Transparencia sí, pero para conocer y evaluar el trabajo, y cotejarlo con las cuentas al final. No al revés.

    Saludos

  2. Salud

    El problema del «bono» en vez de los gastos operativos es que, justamente, impediría en la práctica la transparencia sobre los propios gastos (se está considerando eso como «renta» del congresista).

    Sobre el alto grado de informalidad, indudablemente existe (es curioso que a Anaya se le pillara, en parte, porque el sitio de las facturas del pollo asegura que no hace recibos con tres cifras, lo cual demuestra una falta por parte de dicha empresa y la enésima muestra de irregularidad en actividades aparentemente bien regulares), pero una cosa no quita la otra.

    Se me ocurren bastantes «pagos» (casi siempre pequeños) cuya justificación documental es casi imposible (el pago de los taxis, sin ir muy lejos), pero, al exigir al congresista que intente siempre tener recibos y facturas lo deberían llevar a buscar proveedores regulares para los servicios que necesita. No podemos esperar a acabar con nuestra informalidad para comenzar a pedir cuentas (exagero, y sé que no es el fondo de lo que dice). Ambas cosas (ir acabando con la informalidad y exigir formalidad en los contratos que sean pagados con fondos de gastos operativos a los congresistas) pueden y deben ir en paralelo.

    Sobre las cuentas finales sobre el «detalle» de los gastos operativos, estoy bastante de acuerdo (sigo dudando que, por la naturaleza de la entrega de los gastos, estos sean susceptibles de ser pedidos hasta que sean procesados por el órgano pertinente), pero con esto se saca el tema de la transparencia a la agenda, lo cual está bien.

    Hasta luego y gracias por el comentario ;)

  3. Sobre la informalidad… una vez se me ocurrió pedir boleta de venta en una pollería en el mercado, y fue muy gracioso que lo que me diera fuera una «nota de venta», ya que se ve que boletas no maneja, y para colmo fuera la «001», jajaja, o sea, nunca había dado una, en un puesto que lleva ahí toda la vida!

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