Y no por lo de Argentina… Me entero gracias a una entrada de José Alejandro Godoy, “Nueva propuesta, nuevos retos“, del nacimiento de un nuevo partido político, suma de algunos movimientos regionales (siete partidos regionales y uno distrital) y el Partido Democracia Social (que presentó a la presidencia en el 2006 a Susana Villarán). El reto es grande para este nuevo partido que aún no tiene nombre (en debate, junto con el ideario, logo, programa, organización, plan de acción política y estatutos, según la propia Villarán), buscan un partido nacional “descentralizado y descentralista” que aune la política nacional y la local (tan divorciadas en Perú, miren el mapa político peruano y se darán cuenta de esta gran separación) donde los partidos regionales o distritales jamás han conseguido dar, realmente, el salto a la política nacional (con sendos fracasos en algunos movimientos que contaron con cierta fuerza local) y donde los partidos nacionales no han sabido ser representativos en las regiones. Y por ello se inventaron cosas como la valla nacional (para mantener el poder de los partidos nacionales “establecidos” o “grandes” sobre los movimientos regionales y las minorías, pero me escapo del tema).

Sin saber bien qué ideario van a llevar no puedo opinar demasiado sobre el nuevo partido, conozco (mal que bien) al PDS, y sigo sin tener demasiado claro cuál es su Perú descentralizado, y mantengo mis reservas a su proyecto centrista. Los que normalmente me lean ya saben lo que opino de la socialdemocracia, y mientras más cercana al centro más crecen mis dudas con respecto a su potencial social y de cambio, y más me reafirmo en las necesidades revolucionarias y reivindicativas (a las que dedico, al menos, un artículo al año). La socialdemocracia es “más capital”, y no existe el capitalismo de rostro humano, ni siquiera capitalismo salvaje, simplemente existe capitalismo y ya está, si quieren, podríamos diferenciar entre Capitalismo de Estado y capitalismo individualista, pero los efectos finales son los mismos, los bolsillos llenos responden a oligarquías distintas, pero al final oligarquías, y en ambos casos el Estado se vuelve el garante de la existencia de ese capitalismo desgarrador (ya sea por su propio interés o por los intereses de los amos del Estado)…

Aún así, me alegra ver la construcción de partidos nacionales desde bases plurales y locales (y Susana Villarán lo explica bien), en tanto que realmente sí sirve a la construcción de un partido sólido si es que existe un respaldo real de las bases ciudadanas de los partidos. En los movimientos locales vemos, por un lado, la volatilidad del electorado, y por otro, la necesidad de descentralización y de manifestación de los intereses comunales en el ámbito más cercano, así pues, es una suerte ver construcciones como el actual movimiento al que se une el PDS, que consigue (o conseguirá) unir a un grupo distinto con objetivos comunes en un marco más amplio de participación. ¿Cómo no nos vamos a alegrar de que algo así funcione? Casi y todos los partidos debieran ir por esa senda. Y por eso entiendo la alegría del siempre ínclito Martín Tanaka. Los movimientos regionales que formarán este nuevo partido no sólo han demostrado cierta fuerza en sus zonas de influencia, sino una suerte de apuesta por la comunicación con la ciudadanía (no sé hasta qué punto real, pero al menos así se presentan), y eso puede dar nueva vida a unos partidos nacionales en Perú totalmente endogámicos e incapaces de conectar mínimamente con la ciudadanía y que se basan en los caudillos para arrastrar votos.

La descentralización del Perú (junto con la desconcentración, que no es lo mismo) es una tarea pendiente de forma histórica, demasiado centralistas hemos retrasado por completo el crecimiento igualitario del país, hemos pospuesto una serie de temas en beneficio de un crecimiento económico básicamente analizado desde la metrópoli (Lima-Callao) y hemos cometido el mismo error que el reino de España con respecto a sus colonias, hemos maltratado a todos los peruanos desde la capital… Pero me salgo del tema.

Mientras escribía esto ya casi ha pasado un día, y el congreso del nuevo partido se celebró, el nombre elegido es “Fuerza Social” y el presidente será el mandamás de la región Cajamarca, Jesús Coronel Salirrosas, Susana Villarán es la primera vicepresidenta del partido recién nacido. Bueno, en fase de “conseguir firmas”, otra de las perversiones de nuestro sistema de partidos, una muestra más de la cantidad de trabas que se ponen para sacar adelante proyectos políticos.

Mucha suerte al nuevo partido, espero que no sea una simple plataforma que agrupe partidos que ni se hablan y sirva, realmente, como trampolín de las inquietudes de sus bases y de propuestas de cambio y futuro.