Hace 25 años, un intento de golpe de Estado fracasó.

El teniente Coronel de la Guardia Civil, Antonio Tejero, irrumpió (a las 6 y 30 pm) en el Congreso de los Diputados, que estaba votando la investidura de Leopoldo Calvo Sotelo, El Breve, como presidente de Gobierno (por tanto, estaban TODOS en el congreso, esto es, el actual gobierno, el que sería nuevo gobierno, y el pleno de los diputados). La orden fue clara, todos al suelo y que nadie se mueva. El respaldo de 200 Guardias Civiles acojonaba.

Recordemos que lo de Tejero no era nuevo, ya en el 78 con otros dos jijunas habían planeado un golpe de Estado, por el rey y la Patria, uno de los detonantes (aparte de que se estuviera escribiendo una constitución y el paso a la Democracia, cosa que a los franquistas les entusiasmaba menos que una manifestación de hippies) era la legalización en 1977 del Partido Comunista de España (a los rojos palos, el resto son concesiones, pensaban y piensan). La llamada Operación Galaxia fue desarticulada, juzgados dos de los tres implicados, y condenados ambos a penas bastante bajas (a Tejero, el más fuertemente condenado, le calleron 7 meses de cárcel… ya ves, 5 años antes sólo por ser anarquista te metían en chirona un buen tiempillo para que luego a un golpista le cayeran unas palmaditas en la espalda con el “chico malo, muy malo, eso no se hace” y ni siquiera se le echara de la policía armada, ni degradara ni nada).

Volvamos a la breve historia de un Intento de Golpe
:

Algunos diputados se negaron a tirarse al suelo, por lo que sea, su puesto era sentadito en el congreso, nada de besar el suelo a órdenes de un pelele que pretendía un golpe de Estado en nombre del Rey. El entonces ministro de Defensa, el General Gutiérrez Meallo, se enfrenta al golpista del tricornio (pide que se desarmen y entreguen), un pequeño forcejeo y disparos de metralleta al techo. Se acaba con la resistencia (sin derramar sangre) por parte del valiente (que todo hay que decirlo) Ministro de Defensa. Algunos diputados seguían en su sitio, de acá no me mueve ni cristo. Otros, cuya primera reacción fue “mi pellejo al suelo, que soy alérgico a las balas” comenzaron a seguir el ejemplo de los que no se tiraron al suelo, levantándose para sentarse en su curul. El puesto y el sueldo lo merecían.

Tejero anuncia que llegaría un Militar que formaría un nuevo gobierno (una junta militar esperaba él) y que todo se hacía en Nombre del Rey… Mientras tanto, cogió a Adolfo Suárez González (aún presidente del Gobierno), el líder de la oposición y jefazo del PSOE, Felipe González (luego presidente del Gobierno por una tira de años), el segundo en la lista del PSOE, Alfonso Guerra González (¿todos son Gonzáles? Si no eres Gonzáles no eres nadie), y el Secretario General del PCE, Santiago Carrillo (en la presentación de un libro sobre el 23 F, al que asistió Carrillo, una ¿reportera? de un programa de humor le preguntó por qué él fue uno de los que no se tiró al suelo ante Tejero, dándole dos opciones, si fue por valentía o por el simple hecho de desobedecer a un guardia civil, realmente chistoso :P). A estos cuatro los mantuvieron en una sala aparte, con varios Guardias Civiles apuntándoles, se les ordenó no abrir la boquita ni para rechistar. Eso sí, se les permitió fumar (de todos conocido que varios de ellos son fumadores más que compulsivos).

Aún no se sabe con claridad quien era el mentado Elefante Blanco (quien se encargaría de todo, y cuando digo todo, realmente me refiero a TODO), pero parece que algo no funcionó bien en la trama militar para tomar el poder de Este País (que no se dice este país, se dice España :P). El General Armada en un momento dado fue al Congreso para sustituir a los Guardias Civiles sublevados, comunicando su intención de proponer al Congreso un gobierno de coalición (o ese gobierno o una junta militar, no cabrían más opciones) en el que figurarían líderes de la Izquierda, esto no le gustó ni un pimiento al Teniente Coronel de los hombres del gorro raro (es que ese tricornio tiene delito), se dice que dijo que él no se jugaba la carrera para ver a unos rojos en el poder (cojonudo), y no dejó a Armada actuar. Obviamente Armada se proponía como la cabeza del nuevo gobierno (se dice que el cabecilla de todo el golpe militar NO era Armada, de todas formas).

Poco después de la entrada de los Hombres de Paco, digo, de los guardias Civiles; en Valencia el Capitán General de la III Región Militar, Jaime Milans del Bosch, se sublevó, sacando los tanques a la Calle. Se sabe que desde las 8am ya venía este señor haciendo gestiones para que los militares de las distintas zonas del país se alzaran en armas en favor del Golpe de Estado; ya desde tempranas horas había preparado la Operación Alerta Roja, movilizando a los cuarteles de la Tercera Región. Desde temprano en la mañana el Estado Mayor ya sabía que algo pasaría (avisados por este Capitán General) y que ese hecho el Rey lo conocía y apoyaba (acá el documento que El Mundo reproduce al respecto). Este Capitán General ya disponía de información sobre lo que ETA preparaba (o se suponía que preparaba) y lo que haría Comisiones Obreras. Esto es, el CESID (“servicios secretos”) tenía informes sobre unos atentados que planeaba ETA para llevarlos a cabo en Valencia ese día.

El CESID, al menos de la mano del segundo al mando, el Comandante José Luis Cortina, sabía del intento golpista. Más aún, lo apoyaban. Agentes del CESID fueron quienes facilitaron la llegada a Madrid de los autobuses usados por el Teniente Coronel de la Guardia Civil para transportar a sus hombres y a él al Congreso y tomarlo a punta de pistola (bueno, de ametralladora).

Un rato antes del golpe, se reúnen todos los generales de la Tercera Región (estamos hablando de pesos pesados) a los que se les comunica lo que iba a suceder (sin explicar cómo se produciría el “vacío de poder”), se explica cual sería la actuación del General Armada y cómo el Rey apoyaba todo esto. Poco después les explica (a pregunta de un general), que el vacío de Poder se produciría después del asalto del Congreso. Es curioso, porque se dice que el General Armada dirigirá el nuevo Gobierno, bajo órdenes del Rey, con una coalición de líderes de partidos, pero que apenas triunfara el golpe, los partidos quedarían prohibidos (lo cual es una contradicción con lo de formar un gobierno de coalición), a fin de cuentas, buscaban volver al régimen que tanto les gustaba.

Después de la toma del Congreso, los militares de la III Región toman los medios de comunicación de la zona, y retransmiten el bando del Capitán General: "Hago saber. Ante los acontecimientos que se están desarrollando en estos momentos en la capital de España y consiguiente vacío de poder, es mi deber garantizar el orden en la Región de mi mando en tanto se reciban las correspondientes instrucciones que dicte S. M. El Rey" y once artículos más de indicaciones y demás, el bando termina con un: "Este bando surtirá efecto desde el momento de su publicación. Por último, se espera la colaboración activa de todas las personas patriotas amantes del orden y de la paz respecto a las instrucciones anteriormente expuestas. Por todo ello termino con un fuerte: ¡VIVA EL REY! ¡VIVA POR SIEMPRE ESPAÑA! Valencia, 23 de febrero de 1981. El teniente general Jaime Milans del Bosch". Se declara el Estado de Excepción en dicha región.

Al transmitirse este bando, curiosamente, muchos generales monárquicos consideraron que el Rey los había traicionado, no recuerdo a cual he oído (hace poquito, que en la tele nos bombardean desde hace una semana con este tema) algo así como “soy fiel al Rey, pero primero está España” para justificar el por qué se rebelaron a la rebelión, esto es, se opusieron al golpe.

Sobre las 8 pm, El Capitán General de la III Región llama al General José Gabeiras, jefe del Estado Mayor del Ejército (JEME), preguntando por Armada (acá se da un “nadie saber para quien trabaja”, al parecer, el General Gabeiras piensa que el Capitán General se preocupa por los diputados y el gobierno con un “no les debe pasar nada”, pero no, el Capitán General se refería a los guardias Civiles golpistas), la llamada era para saber si Armada estaba ahí. La llamada es pasada al General Armada; entre tanto, el JEME se entera de los tanques valencianos por la calle e interrumpe la comunicación, el Capitán General miente diciendo que los tanques están de regreso a los cuarteles y que estaban practicando maniobras. Todo esto según el JEME, que quede claro.

El Capitán General de la VIII Región (con Sede en La Coruña) recibe una llamada del CG de la IIIR para que se una al golpe. El de la VIII llama al JEME para chivarse (en serio). El JEME se mosquea harto, descubre que los tanques sí están en la calle para apoyar el Golpe, que existe un bando en ese sentido dictado por el CG de la IIIR y decide llamar al Capitán General Milans. Lo destituye. Así, como lo oyen. De patitas a la calle.

El JEME dicta orden de acuartelamiento (“BERTA-2”), esto es, que las tropas regresen a sus cuarteles lo antes posible. Los distintos mandos en Valencia comienzan a dudar de su jefazo, entre otras cosas, porque lo acaban de destituir y eso no suena demasiado bien. De todas formas, los carros se quedan en la calle. Pero ya nada es lo mismo.

Acá es cuando Tejero se “rebela” a su jefe inmediato, el Capitán General Milans, y pasa lo ya relatado. No deja entrar al General Armada. El Golpe de Estado, tal como estaba planificado, había fracasado ¿Qué planeaba Tejero? Seguía con la idea de una junta Militar, pero el CG Milans no quería saber nada de la Junta Militar. Ya es 24 de Febrero (por unos minutos).

El JEME llama al Rey, le pide que confirme la destitución del CG Milans. El Rey, manteniendo en Línea al JEME, llama a Milans y no sólo confirma la destitución, sino que le comunica que queda arrestado. Uno de los principales generales, Caruana, de la IIIR tiene orden de arrestar a Milans, uys, la cosa se pone fea. Acá el relato desde dos ópticas distintas.

Ningún Capitán General se sumó al golpe. Por lo que sea.

El Rey, a la 1 de la mañana más o menos, en chandal o jean (según quien) pero con la chaqueta de Comandante General del Ejército (lo único que se ve por la tele), realiza por fin la esperada transmisión televisiva, sentado en un escritorio con la cara de tonto de costumbre, se proclama contrario al intento golpista y a favor del Orden Constitucional, llama a no apoyar el golpe y exige que Tejero abandone el Congreso, que se entregue. Esto, hay que decirlo, es lo que termina inclinando la balanza por el orden constitucional, y tranquiliza a gran parte de los Españoles, al ver que el Rey se pone del lado de la Constitución (a sabiendas del poder que ejerce sobre el ejército -aún- monárquico y franquista).

A las 5 de la mañana (del 24) ya es arrestado el ex Capitán General Milans, a medio día Tejero se entrega (aunque a lo largo de la mañana fue liberando congresistas). Antes de que se entregase, el JEME manda al General Armada (sí, al Armada que tanto se mueve en los dos bandos :P) a hablar con Tejero, al que como mucho se le iba a proponer la salida de España si es que no se cargaba a nadie en el Congreso (era importante que nadie muriera)… Al final nada de eso.

Se juzgó a unos pocos (como principales responsables, el CG Milans, el General Armada y el Teniente Coronel Tejero), y entre ellos sólo a un civil, Juan García Carrés, antiguo dirigente del Sindicato Vertical del régimen Franquista. Armada fue indultado en 1988 por razones de Salud y por acatar la Constitución. Aunque muchos militares implicados en el Golpe continuaron en sus puestos, no se investigó con profundidad los implicados en todo este asunto (sobre todo por el lado de los civiles) tal vez para dar sensación de que sólo unos pocos eran los golpistas, o para dar una respuesta rápida a unos hechos que necesitaban ser juzgados de forma inmediata para dar tranquilidad a la ciudadanía y avisar a los militares de que no son un Poder Aparte y que están sometidos a la justicia si no cumplen con la Constitución.

Un resultado “impropio” de todo esto es que la monarquía constitucional salió reforzada, y Juan Carlos I, Rey de España, se erigió como el Rey de la Democracia, ganando adeptos y respetos donde antes no lo tenía (seguía siendo el Rey nombrado por Franco). Acá es realmente cuando JCI se gana el trono y cariño de los españoles (en general… siempre se dice que la gente es juancarlista, no monárquica). Aunque mucha gente piensa que él encabezó el golpe de Estado, y al ver que no existía un verdadero apoyo popular al golpe, ni siquiera militar, se desentendió de los golpistas actuando a favor de la Democracia (esto no lo veo del todo claro, porque si esa fuera su intención, nunca hubiese permitido la transición sólo 4 años antes).

Más Información en:

Especial de El Mundo por los 20 años del intento del Golpe.  (Acá las filmaciones y comunicaciones radiofónicas)
Especial de El País por los 25 años del intento del Golpe (audiovisual).
Amplio reportaje de El Mundo por los 25 años del Intento del Golpe.
Artículo de la Wikipedia sobre el tema.

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