Una mala ley que produce resultados “molestos”

Demasiadas trabas. La ley de partidos peruana (Ley Nº 28094 de 1 de Noviembre del 2003) impone excesivas trabas a la creación de partidos en el Perú, y lo que es peor, facilita la cancelación de las inscripciones de los mismos, lo cual es un verdadero despropósito si consideramos que Perú, como la mayoría de estados del entorno, es un país con un sistema representativo, con lo cual no nos podemos permitir las "lindezas" que propicia nuestra ley. El Partido Nacionalista Peruano (PNP), como muchos otros partidos, verán su inscripción cancelada.

Algunas agrupaciones ya han levantado la voz, una de ellas es el PNP, que colocó a un candidato en la segunda vuelta de las elecciones generales (mejor dicho, lo colocaron los de UPP, ya que el PNP no se pudo presentar), pero que meses después no consiguió nada en las regionales y ahora verán todo su trabajo (recolección de firmas y demás) tirado por los suelos al ser cancelada su inscripción.

El PNP dispone de un puñado de representantes en el Congreso, ahora en vez de estar lloriqueando, debiera pedir la reforma de la Ley de Partidos y proponer una buena alternativa a la misma. Debiera buscar el apoyo de UPP, y de los otros partidos en el Congreso. Pero claro, es difícil pedir a una gente que sea autocrítica con las normas que saca y que, además, rompa una situación que le resultará MUY favorable. Los partidos que entraron en el Congreso son los que sobrevivirán a la cancelación de inscripciones, y si no sacan una Ley que prohíba nuevos partidos, ya nos podemos dar con un canto en los dientes.

Ahora, a los del PNP se les ha salido la demagogia por todos lados, personalmente no recuerdo propuestas del PNP antes de las elecciones peruanas para modificar la Ley de Partidos apenas llegasen al poder, no recuerdo que el grupo parlamentario se haya preocupado del tema hasta que su posición, su existencia, se ve amenazada por una ley que es mala de narices y que nos la estamos tragando sin muchos problemas.

En realidad, ya me parece bastante negativo todo el tema de las firmas para inscribir una formación política (por no decir que da problemas y lugar a fraudes hasta por alguna persona que ha llegado a ser Presidente de la nación recientemente) como para luego encontrarnos con una normativa que no sólo mantiene las dificultades para la inscripción, sino que facilita la cancelación de las mismas si no se cumplen unos dificilísimos objetivos electorales (¡4%!). No favorece para nada la creación de una cultura de partidos en tanto que promueve el statu quo de los que ya están, que podrán sentarse a esperar los votos y los que quieran ser candidatos, siendo tan difícil conformar nuevas formaciones que opinen distinto que las ya existentes.

No favorece una participación política puesto que te dice "o estás con uno de los grandes o no estés", no hace más que dificultar el que la gente pueda presentarse o formar partidos con objetivos distintos al colocar gente en el Congreso (u otros órganos que paguen bien), por otro lado, promueve el bestialismo de las organizaciones políticas existentes, promueve el argollismo, los amiguismos, con ello el clientelismo que tan dañino es para las democracias (representativas o no), y, curiosamente, promueve la creación de partidos de usar y tirar. Si cada elección hay que reinscribir al partido por no alcanzar o el 5% de los votos (desde la próxima, en esta fue de un 4%) o representación parlamentaria (6 congresistas al menos) no estamos favoreciendo a los partidos, sino cargándonos las normas de pura lógica para su funcionamiento.

Ollanta Humala Tasso se queja, dice que esta cancelación no es legal, en tanto que ellos no pudieron participar en las elecciones generales anteriores, así que no estaríamos dentro del apartado mencionado en el párrafo anterior (y que en la ley lo encontramos en el Artículo 13,a). Humala, con su normal paranoia, habla de persecución política y tal, y se olvida que hay otras formaciones (cuatro) que están en la misma situación que el PNP, no participaron en la anterior cita electoral y verán cancelado su registro por no obtener los suficientes votos. Y a ellas debemos sumar todas las formaciones que sí participaron pero no consiguieron los votos necesarios para mantener la inscripción o entrar en el congreso.

También podríamos estar ante el típico "problema de interpretación" de la Ley, en tanto que el PNP se inscribió antes de las generales, y no obtuvo voto alguno (no tuvo tiempo para formalizar en plazo su inscripción para las elecciones) se podría defender la cancelación del Registro (no suena lógico, pero cosas más raras se han visto). Por otro lado, esos cuatro partidos no se presentaron a las elecciones, y en el caso del PNP, ni siquiera pudieron hacerlo. Así que es demasiado castigo para una formación de nueva inscripción por no pasarse por unas elecciones en las que no podía concurrir. En otras palabras, si se inscriben en Agosto en vez de en Enero ahora no estarían viendo cancelada la inscripción y los efectos para la formación serían los mismos ante las elecciones generales (que no se presentó ni podía hacerlo). No tiene mucha lógica que digamos.

Sea como sea, 23 formaciones políticas recibirán portazo, todos sus afiliados, miembros, ideólogos y demás, verán cómo el Sistema los echa con una patada en el inmenso trasero de sus señorías, a la par que grita que todo es por nuestro bien y para generar cultura de partidos Políticos (como la reforma que estableció una barrera o valla electoral a nivel estatal teniendo un sistema de distrito múltiple)…

4 Comments

  1. […] Esto, como digo, es lo declarado, en la práctica el sistema de partidos políticos hace exactamente lo contrario, la participación con escasos resultados en una contienda electoral penaliza fuertemente a los partidos y “borra” su inscripción (con la que adquieren la personalidad jurídica). Así pues, entre las causas de cancelación del asiento registral de los partidos Políticos (artículo 13º de la LPP) nos encontramos con que no alcanzar una crifra alta de votos (5% a nivel nacional o 6 escaños conseguidos en el Congreso) es el fin del partido. ¿Así es como se pretende crear partidos fuertes, eliminando a todos los que no sean popurrí o populares en una elección concreta? Hay que recordar que dicha previsión le costó la existencia a 23 formaciones políticas. […]

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