Jugando con los resultados de CyL de 2026

Captura de pantalla de los resultados electorales a las Cortes de Castilla y León de 2026

Esto lo digo cada vez que puedo, pero creo que vale la pena repetirlo: las reglas electorales configuran la cultura de votación y la cultura de votación empuja en un sentido u otro las reglas electorales. Y, sobre todo, el dibujo y reparto que se hace del poder configura las reglas electorales y empujan la cultura de votación. Hace mucho que no hago «ejercicios» con los resultados de unas elecciones, y como se vienen las peruanas con una serie de reglas para la barrera (o valla) electoral que modificará profundamente el resultado de los votos (en una elección altamente dispersa), me han dado ganas de «jugar» con los resultados de las últimas de Castilla y León, no mucho, solo un poquito. Pero partamos de algo: esto no es serio. Si se cambia el sistema de voto, los resultados no serían los mismos, la gente no votaría igual (o no tan «igual») ni los partidos se comportarían de la misma forma (por ejemplo, de cara a pactar o no alianzas electorales).

Una vez dicho esto, lo primero que podemos fijarnos es en cómo se reparten los escaños: en Castilla y León, el Estatuto de Autonomía (art. 21) establece que el distrito electoral (la circunscripción) es la provincia, asigna un mínimo de 3 por provincia y, además, otorga «uno más por cada 45.000 habitantes o fracción superior a 22.500», ojo, habla de «habitantes», no de «ciudadanas/os», esto es importante porque, aunque sube el número de procuradoras y procuradores para esta elección, el padrón electoral ha bajado. Esto nos lleva a dos cuestiones: el número de escaños es variable por la población (de hecho, aumentó en un escaño, ahora son 82 y el máximo ha sido de 84); los territorios menos poblados tienen, porcentualmente, más participación en las Cortes que los más poblados. También se debe tener en cuenta que existe una barrera electoral del 3 % de los votos a nivel de la circunscripción donde se reparten los escaños (art. 20.a Ley 3/1987, de 30 de marzo, Electoral de Castilla y León); el sistema de reparto recogido en la ley, aunque no se le llama por su nombre, es el D’Hondt, que es un sistema proporcional pero que favorece, un poquito, a los más grandes.

Así que acá viene el primer juego: supongamos una vaca esférica… perdón, vuelvo a comenzar: supongamos que se usa el mismo sistema de reparto para distribuir, según la población de cada territorio, los escaños que le corresponden, sin imponer un mínimo. Manteniendo 82 curules, obtendríamos este resultado:

ProvinciaPoblación%PActualesNuevo reparto
#%CDifC-P#%CDifC-PDifN-V
Ávila1607386,69 %78,54 %1,8456,10 %-0,6-2
Burgos36266315,10 %1113,41 %-1,691315,85 %0,752
León44803018,66 %1315,85 %-2,81619,51 %0,853
Palencia1587026,61 %78,54 %1,9356,10 %-0,51-2
Salamanca32844613,68 %1012,20 %-1,481113,41 %-0,261
Segovia1582516,59 %78,54 %1,9556,10 %-0,49-2
Soria901833,76 %56,10 %2,3433,66 %-0,1-2
Valladolid52864422,02 %1518,29 %-3,721923,17 %1,164
Zamora1655646,89 %78,54 %1,6456,10 %-0,8-2
Total2401221
82

82


Abreviaturas: %P: porcentaje de la población. | #: escaños | %C: porcentaje de la cámara. | DifC-P: diferencia entre el porcentaje ocupado de la cámara y el porcentaje con respecto a la población. | DifN-V: Diferencia en escaños entre el nuevo y el actual reparto de escaños. Cuadro de elaboración propia usando datos oficiales del INE.

Si tenemos en cuenta este cuadro, podemos ver cómo hay cuatro provincias subrerpresentadas (especialmente Valladolid, que está más de 3,7 puntos por debajo de su peso poblacional) ycinco sobrerrepresentadas (especialmente Soria, que con un peso de 3,76 % tiene el 6,10 % de procuradoras/es en el hemiciclo). Con el nuevo reparto (que es el sistema que se usa para repartir los escaños de los partidos) tendríamos una leve sobrerrepresentación de las grandes (Valladolid pasa a estar favorecida por 1,16 puntos) mientras que ninguna sale especialmente perjudicada (la que más, Zamora, que no llega al punto de subrepresentación).

Pero, ya que hacemos esto, vamos a seguir con este ejercicio: ¿cómo sería el reparto de curules con esta distribución de escaños? Manteniendo la valla electoral, sistema de reparto y demás. También, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, vamos a hacer un reparto con el sistema de Resto Mayor y el método Hare, sin valla electoral, tanto en el nuevo reparto que hemos hecho como el usado oficialmente y, por último, un reparto usando el sistema D’Hondt, sin barrera electoral, pero en un distrito único para Castilla y León y, con esas condiciones también, un reparto usando Resto Mayor con el método Hare. Estos serían los resultados:

PartidoResultado votación de 2026Nuevo repartoDistrito Único
Votos%V#%##DH#RM#DH#RM
PP43809635,47 %3340,24 %32313230
PSOE37970330,74 %3036,59 %29282726
VOX23375718,92 %1417,07 %16161716
U.P.L.538054,35 %33,66 %3334
XAV113070,91 %11,22 %11
1
SY87280,70 %11,22 %11
1
IU-MS-VQ276052,23 %0

122
SALF173511,40 %0

111
PODEMOS – AV92250,74 %0



1
Otros371672,94 %0




Abreviaturas: %V: porcentaje de votos válidos | #: procuradoras/es obtenidos | %#: porcentaje de curules de la cámara | #DH: escaños obtenidos con reparto D’Hondt | #RM: escaños obtenidos con reparto de Resto Mayor – Hare. Cuadro de elaboración propia, resultados de 2026 oficiales al 99,33 %.

Tanto el PP como el PSOE son los grandes beneficiarios del actual sistema, por ser los dos partidos mayoritarios (en casi todas las provincias gana el PP, en alguna gana el PSOE, siempre que uno gana, el otro es el segundo), solo por carambolas, en estas elecciones el que más se ha beneficiado por el reparto es el PSOE (+5,85 puntos) y el que más pierde es IU+Sumar (supera el 2 % de votos pero no tiene representación; solo pasó la valla en una circunscripción, pero no le alcanzó para entrar en el reparto). Cuando repartimos los escaños entre las circunscripciones de otra manera y seguimos aplicando las mismas reglas electorales, simplemente se corrige un poco la posición del tercer partido al repartirse más escaños en las dos circunscripciones más pobladas, donde rasca más (sube dos escaños y pasa de estar un poco subrepresentado a un poquito sobrerrepresentado, gana uno en Burgos, León y Valladolid, pierde uno en Soria) y, sobre todo, porque obtener uno o dos escaños (como los que tiene ahora) en las menos pobladas penaliza, en el porcentaje, menos.

En la tabla, pueden ver que el que más escaños reparte entre partidos es usar el sistema de Resto Mayor con método de reparto Hare en un distrito único, eso da apenas una pequeña sobrerrepresentación al PP (no llega a 1,2 %, cada curul es 1,22 % de las Cortes); todos los partidos, menos SALF, obtendrían una pequeña sobrerrepresentación (esto se debe a que muchos votos van a partidos que no tienen representación, así que eso es lo que se reparte entre el resto que sí tiene), solo SALF quedaría en negativo, pero por muy pero que muy poco (-0,18 puntos, nada, menos que nada, teniendo en cuenta que cada puesto para procuradora ocupa ese 1,22 % mencionado).

Vox, por su en los distintos territorios (tercer partido y para abajo), y por estar unos cuantos puntos por detrás de los dos punteros, hace que en algunos territorios tenga menos representación que la cantidad de votos obtenidos (por ejemplo, en sitios como Zamora, donde se reparten 7 escaños, Vox ha sacado 1 con el 20 % de los votos válidos, cada escaño representa el 14,28 %, con lo que Vox está subrerrepresentado en 5,72 puntos ahí, mientras que los dos primeros partidos están sobrerrepresentados; este problema siempre existe cuando se reparten pocos escaños por circunscripción, que es lo habitual en Castilla y León).

Lo decía en la entrada anterior: estos resultados son un claro triunfo de la derecha. Así que otros repartos también reflejan ese triunfo. En, quizá, el mejor reparto, la «izquierda» pierde una representante sobre el reparto oficial (de 30 del PSOE pasarían a 29 sumando al PSOE, IU y Podemos).

Para continuar con los ejercicios, y sabiendo que esto no es extrapolable a otras elecciones (se vota en claves diferentes en las locales, al Parlamento Europeo y en las nacionales), sí podemos ensayar un reparto de curules para el Congreso de los Diputados:

ProvinciaElecciones Generales 2023Extrapolación elecciones CyL 2026 al Congreso
PPPSOEVOXUPLPPPSOEVOXUPL
Ávila21

111
Burgos22

211
León22

1111
Palencia21

111
Salamanca31

211
Segovia21

21

Soria11

11

Valladolid221
221
Zamora21

111
Total181210131071
Cuadro de elaboración propia, se parte de los resultados oficiales de 2023.

El gran beneficiado, y con mucho, sería Vox. Iba a decir que volvería a la fuerza que tuvo en 2019 (las segundas elecciones), cuando superó los 58 escaños en toda España, pero, para el caso de Castilla y León, mejoraría ese resultado (por poquito, pero lo mejoraría).

Al repartirse muy pocos escaños, en general el que lo pierde es el primer partido (esto hace que algunas provincias repartan por completo sus escaños entre distintas formaciones), eso perjudica especialmente al PP (que pasaría de 18 a 13), mientras que el PSOE solo ve caer sus escaños en dos provincias (León y Burgos, en el primer caso, el reparto es absoluto y ambos partidos pierden uno, yendo cada curul a un partido distinto, digno de Álava, mientras que en Burgos, el PSOE lo perdería a favor de Vox). Sobre las elecciones de 2019 (las segundas de ese año), la diferencia está en que en esa ocasión Vox sacó por Segovia y no sacó por Burgos ni Palencia, o sea, obtuvo 1 menos que con este reparto (en el que sale sobrerrepresentado sobre los votos obtenidos). Por cierto, el PSOE en ese 2019 (que ganó las elecciones nacionales), sacó 12 escaños en Castilla y León (los pierde en León y Burgos).

El PP, si quiere conservar lo adelantado en 2023 con respecto a 2019, debería comenzar una política de pactos para las generales con formaciones como XAV y plantearse la alianza con otras como UPL mientras que Vox debe ver qué hace con SALF para que no le reste votos por la derecha (o en la misma vía de ultraderecha). Mientras tanto, Sumar y Podemos están obligadas a hacer algo para no continuar en la absoluta miseria (tampoco rascaron nada en 2023, ni las dos de 2019; habría que llegar a 2016, donde tuvieron 3 en CyL, para encontrar a la izquierda con algo de representación por Castilla y León). El PSOE debe dejar de celebrar el no avanzar y el ver que todo lo que se mantiene es gracias a que sus aliados caen.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.