La actividad criminal de un gobierno autopercibido como divino

Cuando el barco explota. Imagen en Dominio Público

Estados Unidos siempre ha hecho lo que le ha dado la gana. Estados Unidos ha dejado claro que, simplemente, el Derecho Internacional Público le da exactamente igual. Estados Unidos, como Estado, es un país criminal. Históricamente se ha dedicado a destruir democracias por defender los intereses geopolíticos de su propio Estado o por favorecer a unas élites económicas (que son las que controlan su país), en otras palabras, no a favor del pueblo estadounidense, si no de unos pocos. Estados Unidos ha montado o participado en todo tipo de guerras, ha abierto frentes con mentiras y se ha saltado el Derecho Internacional siempre que ha podido, y es un país, para más inri, que tiene poder de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSONU), lo que le da carta blanca un poco para hacer lo que le dé la gana. Además, nunca se ha cortado en apoyar regímenes genocidas (como el actual de Israel), acusar a la víctima de ser víctima (como con Ucrania), o votar en contra en la ONU de cosas tan básicas como la prohibición de las torturas. Mantiene, además, centros de tortura fuera de su territorio (Guantánamo sigue ahí, por poner solo el más conocido).

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Argentina: el fin de la presunción de la relación laboral

Cartel editado de un primero de mayo en Valladolid

El Derecho, para ser útil, debe huir de fijarse en lo que formalmente se dice que algo es y entender las relaciones subyacentes para poder, con dichas relaciones, determinar la institución jurídica pertinente. Esto es especialmente significativo cuando estamos en ámbitos donde hay una diferencia de poder entre las partes bastante clara (por ejemplo, en las relaciones del Estado con una persona natural o en las relaciones de una gran empresa frente a una persona consumidora o, claro, entre una empresa y una persona trabajadora). Este tema es importante para, entre otras cosas, evitar abusos de derechos y evitar fraudes de ley (conseguir, mediante un negocio jurídico legal, algo que de base es ilegal).

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Lo peor es que será culpa de otra persona: Boluarte y su columna con IA

Sifuentes pasa el texto de Dina Boluarte y muestra que probablemente lo ha hecho una IA.

Dina Boluarte, presidenta del Perú entre diciembre de 2022 y octubre de 2025 (en Nuevo Trópico pueden leer mi artículo sobre su vacancia), ha firmado una columna de opinión en Infobae, haciendo un recorrido sobre su mandato… esperen, a Marco Sifuentes le saltaron las IAlarmas (perdonen la bobada) y ha comprobado, con distintos programas dedicados a estos menesteres, que lo más probable es que sea una columna escrita por una Inteligencia Artificial Generativa. A continuación incrusto en vídeo y pongo el enlace a «AMPAY: ¿ChatGPT le escribió la columna a Dina? – LA ENCERRONA» (el tema comienza en el minuto 29):

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