RTVE, manipulación y El Mundo

El que dimitió se excusa, no le falta razón cuando afirma que existe un gran cinismo por parte de algunos medios privados a la hora de quejarse de la medida aprobada (y echada para atrás) de permitir a los consejeros de RTVE el acceso (y con ello la posibilidad de manipulación) al dichoso i-News, claro que olvida que no es lo mismo un medio privado que uno público (o no debería ser lo mismo -y no todos los públicos son iguales, como recuerda Escolar-), y evidentemente tiene razón al asegurar que para manipular las noticias no se necesita ese acceso, no se ha necesitado en el pasado ni en la actualidad, pero sí que es una medida que, por lo menos, causa suspicacia. En una tertulia en la Cope, si mal no recuerdo, uno de los periodistas comentaba cómo «toda la vida» les han dictado en TVE la línea editorial «desde la escalinata», ese tertuliano fue un cargo importante en las noticias en época de Aznar, y seguro que ahora algo parecido se hizo durante un tiempo, y así era con Felipe González, pero una cosa, nuevamente, no justifica la otra.

En un país en que (casi) nadie dimite, que el representante de CC.OO. en el consejo de RTVE dimita (PDF) por no haber votado en contra de la propuesta de la mano de los representantes del PP (porque ahora se desligan, los del PP, de esos representantes, dicen que ellos actúan de forma independiente, claro, cuando conviene son independientes, y cuando no son del partido que les propone) es bastante digno. Reconoce así que debió votar en contra, y pone de manifiesto, además, que no fue un error lo que ahí se decidió, que cada uno iba a sabiendas de lo que quería votar (y en contra solo votaron, si no me equivoco, los de UGT e IU, votando a favor o absteniéndose todos los demás, contando a los del PSOE y CiU).

RTVE en general ha mejorado, los últimos 7 años han sido realmente mejores que los anteriores ocho años, no solo en oferta televisiva de programación, en el cambio de modelo (de tener a no tener publicidad), en la producción cultural (Tres14, Redes -este ya pinta canas-, Página 2, entre otros, son grandísimos programas, y con buena imagen) y, sobre todo, en el plano informativo. No hay color. Es cierto que muchas veces confunden «imparcialidad» con dar el 50% del tiempo al PP y el otro 50% al PSOE, y que determinadas alternativas políticas quedan relegadas, pero no es menos cierto que se venía de una época en que el director de los informativos parecía el jefe de prensa del Presidente del Gobierno. También volvieron los debates políticos a la radio y la televisión de todos, algo desaparecido en el pasado, en ese punto RTVE demostró tener más pluralidad que la gran mayoría de medios, y es lógico, es un medio público, es su fin.

Además, RTVE estos años ha pasado de ser un brazo del ejecutivo a algo decidido en las Cortes, para lo bueno y para lo malo, aunque personalmente veo más puntos positivos en tanto que permite mayor control y necesidad de más acuerdo para el nombramiento de las autoridades corporativas, en otras palabras, ya no puede ser utilizado con tanta facilidad por el gobierno para sus propios fines, siempre y cuando las instancias de control y decisión no estén domadas por mayorías absolutas.

Si desde el PSOE les gusta controlar la información, desde el PP lo necesitan, como lo hacen en las comunidades donde gobiernan, ya sea por medio descarado de lo público (la TV de Madrid o la de Valencia lo atestiguan, vean quiénes son los dirigentes de esas televisiones) o mediante lo privado (los favores a los medios afines -con concesión de licencias mediante, además del gasto en publicidad desmedido- son tan pero tan descarados) o una combinación aberrante entre ambos (vuelvo a Madrid, que me viene bien).

Pero esta lucha no es nueva, no se inició ayer por las elecciones, esta propuesta del PP (e insisto en la idea: Son los representantes del PP los que han puesto sobre la mesa más de una vez este tema), aun con Oliart de presidente de la corporación se planteó la misma, en ese momento fue rechazada (¿qué cambió en el Consejo para que ahora saliera aprobada? ¿Quiénes cambiaron su voto?), y no por una cuestión meramente técnica, se aseguró por parte del presidente que nadie debía influir en el trabajo diario de los periodistas (como dice el ex representante de CC.OO., esas presiones existen fuera de todas maneras). Esa persistencia no es gratuita. Ahora dicen que fue un «error», por favor, no somos idiotas, eso no es un «error» por ninguna parte, es una decisión con un claro objetivo que ya se había intentado tomar antes.

Se vienen tiempos malos en la televisión pública.

Fuera de esto, y volviendo un poco al tema de la información manipulada (aunque sea gráfica), el director de El Mundo reflexiona (extracto párrafo y medio, pero léanselo entero):

«Preguntas si la foto ‘refleja la visión de EL MUNDO de la realidad’ y no la realidad misma. Claro que sí porque ‘la realidad’ no existe sino a través de la mirada de los demás. Un periódico es siempre un proyecto intelectual, es decir una manera de mirar lo que sucede alrededor. Desde esa perspectiva todos los periodistas –vosotros mismos en PR- desarrollamos esas tareas de “selección, control y síntesis” en las que Peter Weiss resumía su teatro documental. La comparación viene a cuento porque la información siempre es representación, es decir búsqueda de lo representativo, de lo que resuma mejor –con palabras o imágenes- aquello que nos parece esencial en lo que está sucediendo. El ejercicio responsable de la libertad de prensa no consiste en ceñirse a un sentido canónico de la objetividad que siempre terminará dictaminado por quien ostente el poder. No, la esencia del pluralismo es la concurrencia de subjetividades honestas.
(…)
Quienes compran EL MUNDO quieren que esa interpretación corra a cargo del periódico, aunque sea una interpretación abierta que ellos siempre podrán contrastar con la de otros medios o con su propia percepción de la realidad.»

Vaya por delante que estoy de acuerdo con dos cosas: La objetividad no existe y la crítica a las imágenes «tal como son», esto es, que tal tipo de fotografías no existen (por eso una imagen no vale más que mil palabras). Pero que la objetividad no exista no significa que el periodista en su «ejercicio intelectual» pueda faltar a la obligación de ser veraz (en esta bitácora: «Lo mínimo: Veracidad» y «Pregunta abierta: «¿por quién vas a votar?»», es un tema recurrente en esta casa), el poner una foto resaltando las letras «eta» (que en ese contexto no es «ETA», sino parte de otra palabra) junto con el título hacen parecer que la pancarta era directamente a favor de la banda terrorista, es ir tres pasos más allá de la mera «interpretación» de la realidad o la negativa a hacer propaganda de los manifestantes (para Ramírez, colocar la foto entera o la traducción del lema era repetir la propaganda de ellos), es directamente MANIPULAR. Es plasmar lo que quieres ver (ni siquiera lo que ves) y lo que quieres transmitir faltando a los hechos de una forma demasiado descarada.

Dice Ramírez que no se manipuló la foto, que «habría sido deshonesto decirles a los lectores que la pancarta incluía una referencia expresa a ETA» pero eso no sucedió, en tanto simplemente es un encuadre del fotógrafo que les permitió a ellos «poner el foco en el aspecto de la historia» que querían destacar, si el aspecto de la historia era «ETA», simplemente están manipulando mediante el encuadre (al igual que la mera fotografía no existe, también se puede manipular con facilidad con un encuadre u otro). En realidad el periódico ya tiene decidida la historia antes de recibir los hechos, sea el relato de la manifestación sea las fotos tomadas. Además, se defiende diciendo: «Nunca quisimos dar a nuestros lectores gato por liebre. Todos ellos saben que “eta” es una conjunción copulativa en euskera además de las siglas de ETA.» Ya no sé si Ramírez sabe qué ponía la pancarta original, ya que ese «eta» resaltado en la fotografía ni siquiera es «Y» (la conjunción copulativa), sino parte de otra palabra (por eso la reacción en Twitter ha sido, justamente, hacer chistes poniendo palabras en castellano que contengan «eta» en algún lugar).

Ya sobre la falacia lógica al soltar: «Solo dejar constancia, apoyándonos en una imagen cierta, de que éramos conscientes de que si un pato habla como un pato y anda como un pato es un pato», la dejamos para otro día. En otras palabras, ellos tenían la conclusión de que la manifestación era de ETA (lo ponen más adelante) y buscaron una imagen (retorcida donde esté) que visualmente apoyara su conclusión que, por más que se empeñe, no es lógica, es prejuiciosa.

Así que la pregunta termina siendo: ¿Queremos una RTVE más parecida a El Mundo o a lo que sigue siendo por ahora?

4 comentarios sobre “RTVE, manipulación y El Mundo”

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