México: fin del conteo, la derecha oficialista seguirá en el cargo.

Y la izquierda moderada se muestra como mal perdedor. En México no hay segundas vueltas ni esas cosas que tanto nos gustan a nosotros, dos candidatos han superado el 30% de los votos totales emitidos, y la diferencia entre ellos es realmente mínima, 0.57%. Al final, el vencedor es Calderón del PAN (Partido Acción Nacional).
En un principio, la diferencia era de un punto largo, bueno, un punto corto. Pero después de un conteo de unos dos millones de votos no procesados la diferencia se acortó bastante, comenzando una pugna de voto a voto bastante entretenida (se llegó a decir que era más interesante que el mundial), pero al 99.2% de los votos escrutados, la diferencia entre el líder del PAN (el recién elegido presidente de México) y López Obrador ya resultaban insalvables (Partido de la Revolución Democrática -PRD-). Sobre todo porque se mantenía constante según se terminaba de contar.

López Obrador ha dicho que nanay, que esto no es normal, que hubo demasiadas irregularidades y que recurrirá las presentes elecciones, por no decir que se vuelvan a contar los votos. Así que el marrón le tocará al Tribunal Federal Electoral, que como en su día hiciera el Tribunal Supremo gringo, será el que decida quien es el ganador "de adeveras". En fin, que otras elecciones más serán judicializadas, esto ya es habitual en nuestros países, ya no hay elecciones tranquilas (¿alguna vez las hubo?).

¿Esto es un gesto de mal perder o de verdad tiene razones para pensar que les han robado las elecciones en las mesas? Porque espero que López no haga el idiota como por acá hizo Lourdes Flores, que al final todo quedó en boquita porque, a fin de cuentas, sí perdieron las elecciones de la mano de los ciudadanos, y no "en las mesas".

Es cierto que la mayoría de encuestas o daban empate (técnico, que les llaman) o ganador al "controizquierdista" López Obrador, pero por una diferencia que no es victoria. Claro, y viendo los resultados electorales (en enteros, ambos con 35%) el empate técnico o la diferencia marcada en las encuestas que daban por ganador a López, no es suficiente para marcar siquiera como un error la cuestión, porque está dentro del margen que tienen las encuestas para meter la pata. Así que está dentro de lo esperable.

Calderón, como no puede ser de otra forma, está contentísimo, triunfalista por todos lados, aunque le toca un futuro de pactos si no quiere ver cómo todas sus propuestas son rechazadas por un parlamento en el que no tendrá mayoría absoluta… Pero con el PRI no tendrá problemas para pactar, ser amiguitos y todo eso.

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(Etiquetas de Technorati: México, mexico, elecciones, presidente, Calderón).

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