4 Comments

  1. salud

    El problema, muchas veces, es separar la paja del trigo, ver qué es tradición o por qué se incorporó en la biblia (que por más sagrada que sea, está en continua reinterpretación, y no es por gusto que tales libros se incluyan y otros no), y si aún tiene vigencia esa salvaguarda o norma divina (por ejemplo, como el tema de comer cerdo :P).

    Gracias por el enlace, ya tardaba en ver la reacción oficial de la Iglesia Católica (como anécdota, quien inició el llamado camino de la reconciliación fue la Iglesia de Inglaterra, pero es normal que el chico sea quien se acerque al grande), no me sorprende, pero sí creo que basarse exclusivamente (o sobre todo) en la tradición (aunque sean mil años, sigue siendo tradición), es, cuanto menos, un error. Por esa misma regla de tres, deberían seguir defendiendo (como se hizo antaño -y algunos siguen haciendo :S, pero son los menos, por suerte-) la sumisión total de la mujer con respecto al hombre.

    Hasta luego y gracias ;)

  2. Dalia Castillo

    Estamos en el siglo XXI y todavía los hombres (masculinos) no se dan cuenta que las mujeres ya despertamos de esa esclavitud que para conveniencia de ellos, soportamos por 2000 años. Pablo, en contradicción a las ensañanzas del Maestro, fué un machista neardental y se quedó petrificado en el Antiguo Testamento.
    Hoy, la mujer está desempeñando el rol que le corresponde en todas las esferas y su igualdad con el hombre está probada.
    Nada podrá evitar esto. Somos la mitad de la población y ya estamos seguras y conscientes de que el hombre no es nuestra cabeza porque nosotras tenemos nuestra propia cabeza y es solo cuestión de tiempo llegar al 100 % en este concepto a nivel mundial. Solo miren la proporción en un solo siglo hemos conseguido superar casi totalmente 19 siglos en que nos tenían los conceptos machistas de los hombres, a esa velocidad nada nos detendrá en alcanzar la igualdad universal, para la gloria de Dios.

    Están abriendo senda los anglicanos, a los que Roma porque ya superaron esto y tienen sacerdotisas y Obispara. Es cuestión de tiempo, minutos. Roma se santigua. Que tradición más añeja…..que da pena.

    Pero ¿no valía Teresa de Ávila más que treinta obispos de su época y el doble de ésta?… ¿No valdría para obispa Catalina de Siena siendo doctora de la Iglesia?… Si las mujeres acompañaron a Jesús en toda su vida pública, ¿sólo lo hicieron como criadas?, ¿no eran parte del colegio apostólico, sólo discípulas?… Dicen los anglicanos que en los evangelios nada asegura que pueda excluirse a las mujeres de la tarea eclesial y la propagación de la doctrina. ¿Y fue casual que, tras resucitar, Cristo eligiera primero a las mujeres para aparecerse y no a los apóstoles?, uno de los cuales le vendió, otro le negó hasta hartarse y el resto se hulló volviendo a sus cosas, roto el sueño de un reino con cargos o ínsulas.

    Sin embargo, los apóstoles eran ante todo judíos. En la sinagoga de esa religión no caben rabinas. Pero ¿quién puede asegurar que no hubo mujeres en la Última Cena? ¿Quien cocinó el cordero pascual, horneó las tortas de pan soso, sirvió la mesa y fregó los platos? ¿Es que no cenaron? ¿No tuvo Jesús para ellas algún mensaje especial, una última despedida?… No, no había necesidad. Era la cena de la mayor fiesta hebrea, la Pascua, y necesariamente ellas estaban allí; quizá aparte (costumbre entonces y aún hoy en muchas culturas meridionales), pero en la misma estancia. Y todo lo que allí se dijo, ellas tuvieron que escucharlo, con ellas iba. No pudo ser de otro modo.

    Lo único que pasó es que las mujeres no sabían escribir, ni decidían, así que fueron ellos, sólo ellos, quienes escribieron lo sagrado o lo dictaron.

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