Caperucita Roja, Cuentos Infantiles

(después de unos días con el internet rewsfriado, vuelvo para continuar el traspaso de artículos, sólo moveré los que lo merecen, esto es, los que tienen entidad propia y no son sólo comentarios de noticias, puesto que sino ya estarían «pasados» del momento… Y Claro, casi todos los de la categoría de «pensamientos» entran en los primeros…)

En el foro de Tierras de Esperanza,
en su tablón de anuncios, unos pocos divagábamos sobre el viaje en el
tiempo (bueno, no, en realidad, se mencionó que el tiempo pasaba,
también que sería útil enseñarle a regresar y se dijo que sería
práctico poder volver en el tiempo), alegué que eso haría sufrir a
todos ese periodo de tiempo otra vez, y puse como ejemplo una historia
real, la de Caperucita Roja, historia contada por mí y recopilada por
Sipas Mia en un tema de ese foro (ESTE tema, para ser más concretos),
reproduzco el cuento en la Bitácora, poniéndole signos de puntación y
corrigiendo los párrafos (no el orden, sino donde están los saltos de
línea) ya que fue escrito en un tablón de anuncio y no se permiten
muchos caracteres…

Ahora sí, el Cuento:
—-
Sip, Caperucita roja retornando al
pasado para contratar a alguien que le meta cabe (zancadilla) al lobo y
ganarle por la legal y llegar a casa de la abuela antes…

Y así
ella, Caperucita Roja, o «viuda negra» como se le conoce en otras
zonas, mataría a la abuela, que era lo que quería hacer desde un primer
momento.

El Lobo descubre el plan y regresa al pasado, contrata a
un MERC gringo y lo manda a destruir el pasado reciente, para que se
cargue a quien le iba a meter cabe y salvar a la abuela, que era lo que
intentó, pero a la sra le dio infarto al ver que él [lobo] estaba algo
empinado (olió en el camino a una lobilla en celo), así pues, con la
abuela más bien muertilla el lobo aprovechó a ponerse ropa. que era su
sueño de cachorrito, pero en las tiendas no le vendian nada de ropa.

Asi
pues, el lobo se puso la ropa, sin conocer que existian ropas para
hombres y ropas para mujeres, cuando llegó caperucita, sabiendo que al
haber cambiado el pasado el lobo estaba en el suelo, habló son su
abuela a la que nunca visitaba y por eso no sabía como era, de todas
formas, caperucita era media vizca, cuando se encontró con ese lobo que
no tenía que estar y al lobo le pareció que caperucita tenía pintas de
loba se le tiró encima…

Caperucita reaccionó mal, porque sabía
que el lobo no tenía dinero para pagarle, así que sacó el hacha y se lo
cargó, luego salió al bosque y se acostó con un leñador, para que
cuando llegase la policía dijese que había sido él y que todos viesen
como caperucita lloraba por su abuela y por el pobre animalito que le
recordaba a Toby (su chucho), así pues, la plicía (que eran ecologistas
en acción disfrazados de polis) arrestaron y ejecutaron (con medios no
contaminantes) al leñador.
——–
Y Colorín Colorado, caperucita se los ha cargado.
——–

Y
Hasta acá llega la sección de cuentos, que no existe, así que lo meto
en pensamientos, que como buen cuento, eso es, un pensamiento…

Muy buenas a todos…

Y así comienza una nueva aventura en el mundo de las bitácoras, supongo que trasladaré todo el material ya subido en la bitácora que llevo para paulatinamente abandonarla en favor a esta, que me está gustando la robustez del sistema, aún tengo que explorarlo mejor y saber qué puedo y qué no puedo hacer…

Espero que quienes lean estas líneas se diviertan o entretengan leyendo lo que iré poniendo.

Gracias por leerme ;)

El Fin sin Comienzo

Realmente ¿Cuándo se comienza a vivir? Nunca, nunca se comienza, es simple, uno no tiene una conciencia clara de toda su vida, sino que va adquiriendo conciencia poco a poco, conocimiento de la propia existencia, y de la existencia del resto, paso a paso, y el conocimiento del resto es limitado, realmente, a la propia experiencia con dicho extraño. Así que uno nunca comienza a vivir, hay un momento dado en la vida en la que uno tiene conocimientos de lo anterior, o sea, recuerdos, muy vagos, salteados, y que seguramente más de la mitad de estos están inducidos por comentarios ajenos, por recuerdos de otros, ¿o nunca han escuchado el “te acuerdas de tal cosa con cual”? Obviamente la mitad de las veces desconoces de lo que te hablan, pero otras, por “casualidades de la vida”, siempre coinciden con una de las versiones de esos recuerdos, en otras palabras, compartes los recuerdos de otra persona, que suele ser alguien cercano, no tienes recuerdos de eso, sino que recuerdas como propio el comentario ajeno, esto es lo más típico sobre los recuerdos más lejanos que uno posee, cada quien es distinto en esto, unos comienzan a recordar antes que otros, pero nunca nadie tiene recuerdos desde el principio de su tiempo, su era realmente no comienza hasta que se es plenamente que se vive, o sea, desde que se tiene conciencia total sobre la propia existencia, y por qué no, cuando se duda de la existencia ajena, en otras palabras, tiene que haber un proceso reflexivo, conciente o no, sobre la existencia sobre la base de la experiencia para poder considerar que ya se existe, no porque alguien te lo diga, no porque cronológicamente sea así ni porque la sociedad lo requiera, sino, simplemente, porque se está vivo desde el momento en que uno sabe si vive o no, cosa que realmente tampoco podemos saber, pero sí sentir.

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