JdM: minirreseña de «Catán. El juego de cartas»

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Juego de mesa Catán, el juego de cartas - carátula

Como minirreseña de hoy toca «Catán, el juego de cartas», que no se debe confundir con otro de cartas de Catán ni con el propio Catán… luego hablo de todo esto. Juego diseñado por Klaus Teuber con ilustraciones de Michael Menzel en 2011, editado originalmente por Kosmos. En España salió por Devir ese mismo año. En inglés se llama «Struggle for Catan», que distingue mejor este título a otros…

Somos… no sé qué somos, pero intentaremos construir nuestra región de la mejor forma posible, por encima de las regiones rivales. No se han trabajado mucho el resumen y ambientación de este juego, la verdad.

Juego competitivo de cartas, de tiempo y espacio comedido. Vamos al lío.

Características principales

  • Tipo de juego: cartas.
  • Mecánicas principales: gestión de mano e intercambio.
  • Jugadoras: 2 a 4 (con dos cajas bases se puede jugar hasta 6).
  • Duración: 30 minutos.
  • Nivel de azar: alto.
  • Dependencia del idioma: moderada.
  • Componentes: 110 cartas y las reglas del juego.
  • Edad recomendada: 8 años o más.
  • Sobre el tema: aunque no se lo han trabajado, sí que te sientes mejorando tu región o zona o lo que sea eso.
  • Nota sobre los materiales: cartas adecuadas para su uso, así que bien.
Juego de mesa Catán, el juego de cartas - Contenido.
Contenido.

Breve explicación

El objetivo de la partida es conseguir 10 o más puntos, y esta finaliza cuando alguien alcanza el objetivo, inmediatamente, nada de completar la ronda ni esas cosas.

La preparación de la partida puede ser un pelín tediosa, pues depende de la cantidad de jugadoras. Quiero decir, es de estos juegos que hay que retirar cartas si se juega a menos de 4, así pues, lo primero es retirar todas las cartas con el simbolito de 3 o 4 en partidas de 2 personas o solo las del simbolito de 4 en partidas de 3. Una vez hecho esto, se reparten 3 cartas de recurso a cada jugadora y se colocan 5 bocarriba, que serán el mercado. Se coloca cada tipo de construcción en una pila (con la cara A para carreteras y caballeros y la cara del poblado para estas cartas) y cada jugadora recibe una carta de resumen de construcción, un poblado y una carretera (con lo que todas comenzamos con un puntico); en partidas a 3 o 4 se coloca la carta de destino. Empezará la jugadora de más edad y se juega en el sentido de las agujas del reloj.

El desarrollo, sin entrar en mucho detalle, es rápido. En su turno, la jugadora activa puede hacer tres cosas, respetando, eso sí, el siguiente orden: comerciar con recursos, construir y robar cartas.

Se comercia con el mazo de robos, con las cartas del mercado o con otra jugadora (aunque al azar, no tiene una negociación), la cantidad de cartas depende de las carreteras por el lado A que esa jugadora tenga; si no tiene carreteras, solo se puede negociar con el mazo de robo. Se puede construir una o más cartas, pero sin repetir elemento (no se pueden construir dos carreteras a la vez, pero sí una carretera y un poblado, por ejemplo), se construye pagando el coste que se indica en la tablita (tres elementos iguales se pueden canjear por uno de otro tipo); no voy a detallar las construcciones (aunque son la chicha del juego y lo que da puntos), pero sí voy a indicar que existe un evento especial que se detona al dar la vuelta a la carta del poblado cuando esta se construye como ciudad. Por último, se puede robar dos cartas del mazo de recursos, puede robar una carta extra por cada caballero que tenga por el lado A.

El lado B de carreteras y caballeros solo da puntos y se van construyendo alternativamente (sobre una en lado A, pones una por el lado B y viceversa). Si no quedan cartas de caballero o de carretera, en el momento de construirlas se roban a otra jugadora en la dirección del destino.

Como se dijo al comienzo de la explicación, en el momento que alguien llegue a los 10 puntos, finaliza la partida y esa persona gana.

Juego de mesa Catán, el juego de cartas - despliegue
Despliegue para 4.

Una opinión

Catán puede ser uno de los dos juegos de corte «euro» que más se siguen vendiendo, que más años están ahí, en los primeros lugares de jugados, que más fácil es encontrarlo en casas «poco jugonas» (de hecho, hasta en alguna casa rural los he visto). Y, aún así, yo no lo he probado. No me llama mucho, la verdad.

Pero, no sé, vi esta cajita de cartas, vi su precio y me animé a pillarla. Y más que satisfecho con esa compra. No es que sea un juego que vea demasiada mesa (aunque en estos dos años sí que tiene una buena cantidad de partidas al final), pero sí es de los que me permiten llevarlo y explicarlo en un momento, se pilla rápido, entretiene y demás. Fue una grata sorpresa.

Con esto también quiero indicar que no habrá una comparativa entre el famosísimo juego y esta versión, con lo cual, imagino, la opinión presente pierde mucho interés.

Juego de mesa Catán, el juego de cartas - detalle de las cartas de construcción
Cartas para construir.

El arte de Menzel está bien, pero se ve «viejo» y no en el sentido positivo. El tema del juego me llama cero. Aún así, medio te mete en la idea de que estás construyendo tu pequeño reino, ves crecer tus poblados, fundarse ciudades…

Esta versión de cartas de Catán tiene poca interacción, casi nula, y es poco lesiva, en cualquier caso. Aunque sí tiene un puntito interesante. Solo puedes fastidiar de dos formas, tomando cartas al azar de la mano de otra jugadora (o viéndosela con el poder de una de las ampliaciones), esto en la fase de comercio, y robándole carreteras y caballeros. Aunque se puede comerciar de la mano de cualquiera, el robo es según la carta de destino, con lo que pierde un poco de interés (si la carta de destino tiene una dirección determinada y en realidad necesito robarle a la que está en la otra dirección porque quiero quitarle esa carretera o caballero que le acerca peligrosamente a la victoria, no hay nada que hacer). En este punto, en mis grupos, flaquea un poco, nos gusta un punto más de mala leche. Con esto también el juego termina siendo bastante solitario multijugador.

Juego de mesa Catán, el juego de cartas - Detalle de las materias primas
Materias primas (recursos).

El juego depende bastante del azar, más de lo que pueda parecer, gracias a las cartas de recursos y que realmente no tiene fase de negociación (el comercio es mecánico), con lo que, si no puedes comerciar más de dos cartas, es posible que te pases varios turnos sin hacer mucho. Por suerte, los turnos son rápidos y acumular tampoco viene mal.

Las cartas de ampliación de ciudad son bastante poderosas y hay que elegir bien, aunque sí que algunas me parecen mejores que otras, siendo una pequeña carrera el ver quién se hace con esa que gusta más.

Llegados a este punto, voy a agradecer mucho los textos en las cartas. Creo que es el típico juego que hoy en día se intentaría hacer pasar por independiente del idioma, con mil simbolitos absurdos y una carta de ayuda detallando lo que hacen esas otras cartas. Creo que poner un texto facilita enormemente la vida y la entrada de nuevas jugadoras.

El juego escala adecuadamente bien, está bastante bien pensado para limitar ciertas cartas según el número de jugadoras, aunque es un poco aburrido el irlas quitando para preparar la partida. A dos el pique y la interacción es mucho mayor, claro. El juego trae reglas para jugar hasta 6 personas usando otra caja más, lo cual está bien, no he probado pero sí creo que a 5 o 6, posiblemente, se diluya más la interacción (como pasa un poquito a 4) y el entreturno crezca.

Cuando lo he sacado a mesa, muchas veces sí nos echamos dos partidas seguidas, y eso que ya tiene una duración «decente» (sí que se va a la media hora sin problemas), con lo que estamos hablando de estar sentados una horita con un jueguito de cartas. Pero, incluso, cuando jugamos solo una partida (para pasar a otra cosa o porque ya era el cierre de sesión), la sensación que deja es positiva, con cierto pique y unos comentarios sobre lo que ocurrió.

Ah, en uno de los grupos este juego es llamado «el de las piedras» o «piedras y ovejas». Tenía que decirlo.

Excurso: tengo un problema con Devir, escribe cuando le da la gana el nombre con tilde y cuando no le da sin este signo.

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