Excomunión y violencia machista

Hoy es el día Internacional de la Mujer trabajadora, pero tal vez «el caso» del día, que se presta a todo tipo de demagogias (e intentaré evitar las mismas), tiene más que ver con el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (25 de noviembre) y muestre, y no sé cómo decirlo, la «desactualización» e incoherencia en el actuar de las altas instancias de la jerarquía católica.

José Cardoso, el arzobispo de Recife, excomulgó hace unos días a la madre de una niña de 9 años a la que se practicó un aborto, la excomunión se extendió sobre todo el equipo médico que practicó la intervención. Esa menor era víctima de violaciones desde los seis años por parte de su padrastro (el cual no ha sido excomulgado) y el equipo médico que atendió a la menor aconcejó el aborto por considerar que el embarazo ponía en peligro la vida de la menor (dándose las dos circunstancias por las que en Brasil se puede abortar legalmente, peligro para la salud de la madre y que el concebido lo sea a causa de una violación).

Pero obispos y arzobispos ultraconservadores hay demasiados, algunos abrigábamos las esperanzas que desde más altas instancias se rectificara la situación (entre otras cosas por la cantidad de abortos -legales e irregulares- que se producen todos los días, en la que los participantes no son excomulgados -o mejor dicho, sus excomuniones inmediatas no son declaradas, como ha sido este caso, una excomunión latae sententiae declarada-), pero el presidente de la Comisión Pontificia para América Latina, el cardenal Giovanni Battista Re, consideró la excomunión como «justa».

La consigna (mantenida tanto por el cardenal como por el arzobispo) es que «hay que proteger la vida por encima de todo», pero no la de la madre (ya que no se puede sacrificar «la vida de un hijo para salvar la de una madre»), paradógicamente, se le pide a la mujer (una niña de nueve años en este caso) que sacrifique su vida, aunque pueda perderla y no llegar al punto en que los fetos sean viables autónomamente, con lo cual perderíamos la vida del no nacido y de la ya nacida a la vez. Se pide a la mujer gestante que anteponga el resto de vidas a la suya propia. Así pues, ese «proteger la vida» no incluye, realmente, a la madre.

Encima la menor de nueve años, que no llegaba a los 40 kilos de peso, tenía en su vientre a gemelos. ¿De verdad creen, estos doctos señores de la Santa Iglesia, que era viable el embarazo? ¿Merecía la pena arriesgar la vida de una menor en favor de los dos concebidos (al margen, incluso, de cómo se produjo la concepción)? Los médicos, que de esto saben más que los párrocos, consideraron que la única forma de salvar a la menor era practicando el aborto. Ahora esa menor tiene la oportunidad de ser madre, sin que peligre su vida, en un futuro, cuando ella esté preparada (tanto física como mentalmente).

Los médicos ya estaban excomulgados, código canónico en mano (canon 1398), pero José Cardoso prefirió meter más el dedo en la llaga para que la excomunión inmediata fuera también declarada, y la Iglesia, tan misericordiosa que dice ser, se puso de lado del producto de la agresión y en contra de la menor cuya vida peligraba. No oyen razones más allá de su dogmatismo. También metió a la madre en el mismo saco. Al padrastro no, él no pintaba nada en el aborto, mas sí en la concepción, me pregunto si la Iglesia oficial de Recife lo verá, encima, como víctima, al haber perdido a sus vástagos.

¿Por qué el código canónico recoge la excomunión inmediata en caso de aborto y no en la de violación de una menor? ¿Por qué el aborto se pena con excomunión latae sententiae y no así el homicidio, asesinato y demás (CC 1397)? ¿Cómo es posible que arropen la legítima defensa y no el estado de necesidad? ¿Aborto terapéutico no pero pena de muerte sí? Es difícil no caer en demagogias cuando su defensa de la vida es tan selectiva, favorece tanto a los que tienen el poder («la autoridad competente») y resulta tan opresora con las mujeres, que son tratadas como meras máquinas reproductoras (como en el chiste de El Roto). Es difícil considerar por qué un aborto tiene una pena tan fuerte e inmediata (la misma que matar al Papa) y otro infanticidio no la tiene, o, incluso, un genocidio.

Decía ayer que gran parte de la violencia estructural ejercida contra la mujer viene desde las religiones, y hechos como el presente no hacen más que confirmarlo. Brasil, cabe recordarlo, es un país profundamente católico, donde ser excomulgado puede ser una pena social realmente alta, que redundará en contra de esa familia, en concreto, va contra los intereses de esa menor, que ya lo tiene francamente mal todo, a la que le han robado su inocencia de la peor forma, y encima ve cómo la defensora de los débiles recuerda, en plaza pública, que está excomulgada.

4 comentarios sobre “Excomunión y violencia machista”

  1. LAMENTABLEMENTE EN NUESTRA SOCIEDAD HAY MUCHA HIPOCRESIA, COMO ES POSIBLE QUE LOS JERARCAS DE LA IGLESIA NO ENTIENDAN QUE HAY SITUACIONES DE RIESGO, MI SOLIDARIDAD CON LOS MEDICOS Y LAS PERSONAS EXCUMULGADAS. YA ES HORA QUE LOS PARRACOS SE DEJEN DE DEMAGOGIA E HIPOCRECÍA.

  2. Soy Dominicano Catolico.
    Siempre se critica a la Iglesia. Siempre es la Iglesia la culpable de todos los males.
    No nos damos cuenta del crimen que es el aborto?
    Analicemos objetivamente. La noticia en el mundo entero no es que un hombre haya violado a una niña,parece que ya nos hemos insensibilizado tanto al tema de la vida de los niños en gestación (que bien podrían haber sido mujeres, quien las defiende a ellas?)
    No, la noticia es que un Obispo aplique el mayor castigo a quien incita o participa en algo que atente contra la vida humana.
    Y mi pregunta es quien defiende los gemelos en gestación?
    quién defiende a la misma niña que le hicieron un aborto?
    por que razón no se ataca a los médicos que deben defender la vida?
    por qué no exigir a los doctores que hicieran el mayor esfuerzo en salvar a los gemelos y a la madre?
    por qué esa necesidad de recurrir inmediatamente al aborto?
    La más perjudicada es la niña. porque aparte de violada encima es obligada a tener un aborto y la que carga con esa doble herida es ella, dices tranquilamente ella luego podrá tener hijos?? es así como defendemos a la mujer, aborta que ya después tendrás hijos??
    hay muchas cuestionantes pero no podemos manejarlas con posturas ideológicas sino partiendo de lo Sagrado que es la vida humana desde la concepción hasta su muerte natural. Algo que es fundamental recuperar.

    Tambien ese señor merece un castigo fuerte, ya que es un acto perverso, pero también merece misericordia (ojo, misericordia no significa impunidad) ya que nadie está exento de pecado.
    Ante el misterio del mal la única respuesta es Cristo. cuando pasan estas cosas nos damos cuenta de que barro estamos hechos, solo Cristo puede redimir del pecado.

    Expreso esto con mi mayor respeto, reconozco que no soy bueno redactando y puedo parecer cerrado a otras opiniones pero lo hago con sinceridad buscando encontrar soluciones a estos temas.

    Atte Blas Caba

  3. Hola Blass, bueno tu posición es la de muchos cristianos católicos, pero creo que obligar a una niña a que de a luz a unos niños que nunca deseó, es abominable.
    Las posiciones que toma la iglesia, están fuera del contexto actual, quizás su finalidad es tratar de mantener o recuperar el dominio de antaño, plegándose a posiciones reaccionarias, que son los que están prevaleciendo en las potencias.
    La Iglesia critica y excomulga a unos médicos (podrán vivir así, se los aseguro), pero díganme la vida de los Iraquíes ¿no vale?, la de los Afganos, ¿o los africanos?, la iglesia no critica estos hechos, y no se pronuncia ante las matanzas y abusos de las potencias, tan solo se dedican a presionar a los seres humanos para inculcarles un sentimiento de culpa para paralizarlos.
    Conozco grandes amigos sacerdotes, pero buenos y malos hay en todos los aspectos de la vida, lamentablemente, en algunas instituciones los malos, retrógradas y reaccionarios son los que la dirigen, como en el Perú (Opus Dei), yo me excomulgué hace mucho tiempo.
    Saludos y con todo respeto.

  4. El problema es que a veces las posiciones no son sobre un tema en particular, sino a base de juicios preconcebidos .
    Me explico,
    estamos hablando del aborto y te refieres a que la Iglesia no condena la guerra de Irak (lo cual no es cierto, JPII le advirtio a Bush, Benedicto XVI ha hablado de que no debió ni debe hacerse una ofensiva a Irak)no se puede ser injusto con la Iglesia, en Africa la Iglesia ha hecho un trabajo grandioso, en Uganda y Ruanda,por ejemplo, promoviendo la abstinencia para frenar el Sida y lo ha logardo en mas de un 50 %.
    Lo que pasa es que ese tipo de noticias no sale en la prensa,el Papa fue a Africa recientemente y lo que hacen es tergiversar las noticias o darlas parcialmente, es decir se puede ver que es sistemáticamente silenciado o tergiversado, a parte de que es sumamente comercial hablar en contra de la Iglesia; para opinar contra la Iglesia no se necesita comprobar las fuentes y a veces ni siquiera citar nada, solo atacar y echarle la culpa de todo a la Iglesia.

    De veras me apena que tú mismo te hayas excomulgado…
    la Iglesia ha tenido errores es cierto, pero… nuestros padres ¿no habrán cometido algún error?, ¿nosotros mismos, acaso no fallamos en nada?

    En lo particular yo he descubierto en la Iglesia Católica, al Camino, la Verdad y la Vida que es Jesús de Nazareth el Hijo de Dios, y te aseguro que soy felíz y cantaré eternamente las Misericordias de Dios que me ha hecho conocer la Iglesia y amarla.

    Con respecto al comentario que hiciste sobre la excomunión extraigo una cita del
    Evangelio según San Juan Cap.6 versículos 53-58

    53 Y Jesús les dijo:

    -De cierto, de cierto os digo que si no coméis la carne del Hijo del Hombre y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. 54 El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final. 55 Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. 56 El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí, y yo en él. 57 Así como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, de la misma manera el que me come también vivirá por mí. 58 Este es el pan que descendió del cielo. No como los padres que comieron y murieron, el que come de este pan vivirá para siempre.

    Un saludo con todo respeto aunque no se compartan las ideas.
    Blas Caba
    Santo Domingo

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