El Carnicero más crítico

O la decepción ante el «más de lo mismo» y el Rodríguez Zapatero que pudo ser y nunca fue.

Carlos Carnicero es uno de los «adeptos del régimen», sin perder, hasta cierto punto, la vena crítica tanto con el gobierno como con la oposición. Tal vez una de las cosas que más se le pueden criticar es su bipartidismo intestinal, esto es, para él las cosas son o PP o PSOE, tal vez fijándose únicamente en los partidos que pueden gobernar en el aquí y el ahora. Hoy la columna de Carnicero en El Plural es de las más críticas con el gobierno, más aún, de las más duras con el actual presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero. Y todo por una autocomplaciente entrevista publicada en El País.

La crítica de Carnicero es simple, es básica, y es, sobre todo, certera: José Luis Rodríguez Zapatero no tiene proyecto, y si el Partido Socialista tenía alguno, Rodríguez se ha encargado de que desaparezca. Más aún, pareciera que a Rodríguez Zapatero le gusta esa posición, en que no hace ni deja de hacer, en que puede casarse con unos y con los otros y acá paz y después gloria. Ha ganado en firmeza (en las declaraciones públicas) lo que ha perdido en rumbo, y casi por eso puede ser tan firme, porque ya no dice nada, y es fácil ser firme en lo vacío. En el desprestigiar a una fuerza política que hace lo posible para que nadie le vote sin sentirse un facha trasnochado o un liberal incoherente.

Carnicero lamenta la falta de autocrítica de Rodríguez Zapatero:

La sensación que he tenido al terminar la lectura es de una profunda desolación: no hay un ápice de autocrítica personal en ninguna de las respuestas y no hay una sola idea que permita sospechar que detrás de tantos lugares comunes y de tantas obviedades haya un proyecto político. Pero esto es lo que hay en este momento histórico al frente de la izquierda española.

Carnicero, eso sí, no duda en calificar al PSOE como «izquierda española» y en poner a Rodríguez Zapatero como el líder de la misma, y como mal menor, mal muy menor al lado de una derecha que a muchos nos da miedo. Lamentablemente para muchos sólo hay izquierda en el PSOE, y no son pocos los que le votan más por el pasado que por el presente, más por el miedo a otros movimientos o partidos que por suscribir las líneas maestras de un desubicado socialismo que ya desde hace mucho rechaza sus propias bases (el marxismo).

Pero parece que para Rodríguez Zapatero aún las cosas son como en el 2004, y bien lo resume Carnicero:

El mejor activo electoral que tiene el presidente del Gobierno para la renovación de su mandato es el miedo y la desconfianza que promueve la derecha española. Una derecha ultramontana, cavernícola, ultra católica y sectaria. Entre permitirse el lujo de que pudiera llegar a ganar Mariano Rajoy con todo lo que esto significa, cualquier persona con sensibilidad democrática optará por votar al presidente Zapatero como forma de impedir que la derecha llegue al poder.

Para Carnicero la cosa es sencilla, o votamos (todos) otra vez (como en el 2004) o la derecha retomará el poder (en la anterior ocasión la consigna era sacar a la derecha del poder). Muchos esta vez no estarán por la labor de dejar todo en manos de un inoperante PSOE, muchos irán a las «izquierdas regionales» (otras que tal bailan, donde la nación cubre a la clase, y hay que hacerlo todo por la patria, igual igual que las derechas, oiga), otros tantos preferirán quedarse en casita, con la consciencia tranquila, no hay que sacar a nadie y Rodríguez Zapatero no se ha ganado sus votos, y otros tantos huirán a otros movimientos o partidos, desde el «centrista» Plataforma Pro (aunque creo que este es más capaz de «robar» votos al PP que al PSOE -aunque en Euskadi tendrá especial trascendencia, al menos entre un colectivo bastante descontento con el PSOE oficial-) hasta el Partido Pirata

Y no. No podemos seguir firmando cheques en blanco a los gobernantes, máxime cuando tememos mejores opciones. Ni podemos seguir pensando en blanco y negro en términos electorales (derecha o izquierda representadas únicamente en el PP o el PSOE). El PSOE ha perdido su izquierda ya hace mucho tiempo (tal vez queden coletazos en sus juventudes, o en sus movimientos regionales, mucho más progresistas -en muchas zonas- que la ejecutiva central del partido-), y últimamente gobierna pensando más en las elecciones que otra cosa, sin contar con el desconocimiento que se hace desde la cabeza del partido a las otras partes, ninguneándolas totalmente.

Y Rodríguez Zapatero recuerda demasiado a ese Aznar que no dejaba de repetir «España va bien» como mantra con el cual respondía cualquier pregunta. No, España no va bien, y aunque fuera verdad, esa no es la respuesta que queremos de alguien que se dice de izquierdas, republicano y, dicho sea de paso, progresista. Rodríguez Zapatero ha hecho pocas políticas de izquierda, ninguna como republicano (ni un gesto en favor de la República, o de control de los gastos de la monarquía, ni eso) y de progreso, poco, cuando se continúa con la fórmula de la derecha.

Pareciera que a Rodríguez Zapatero se le han acabado las críticas a su mandato, se le han acabado las ideas (que en su primer año hasta tuvo un par interesantes, y bien traídas), y ahora sólo espera que el PP siga haciéndolo tan mal como hasta ahora, para poder mantener su más que buen puesto. Y el de sus amigos.

Es hora que los izquierdistas voten a la izquierda, es hora que la izquierda de los políticos sí se comporte como izquierda cuando son elegidos.

3 comentarios en «El Carnicero más crítico»

  1. Actualmente el mayor activo que tiene el PSOE es justamente el temor a la derecha, eso y no otra cosa es lo que los mantiene en la disputa, esta interesante esto: http://www.libertaddigital.com/opiniones/opinion_39130.html

    Ahora bien si por a o b el PP renueva su fachada (con esto de que sus votantes prefieren a Gallardon y Rato) la pelea de veras estaria animada, pero claro el duo de Acebes y Zaplana esta de veras enquistado, pero ya te digo un PP con cara conciliadora (aun cuando detras este el equipo de siempre) podria ser temible.

    Es que el problema del PP es tratar de hacer los malabarismos para contentar a quienes escuchan la COPE y a quienes no les gustan los socialistas por corruptos, se identifican con el libre mercado pero les asusta su radicalismo, tarea dificil pero lo consiguieron cuando pusieron de moda «el centro», ahora ya la cosa paso y se olvidaron de que las «elecciones se ganan en el centro» reinvindicando su existencia como derecha.

    Pero justamente, a pesar de que no lo dicen el PSOE sigue pensando en esa idea de que la fuerza esta en el centro, de ahi la ambigüedad de ZP.

    La verdad es que me pensaria lo de votar por Savater y Diez, pero luego de las peleas internas de Ciudadanos debo mirarlo con calma.

  2. Saludos

    Bastante de acuerdo. Alguna vez he afirmado que Acebes (incluso más que Zaplana, que es más seguidista del poder, tenga quien lo tenga, y más «obviamente corrupto») es de lo peor del PP y que, sí, muchos votarían por el PP si no fuera por algunos de sus líderes (por ahí dije que: «Espero, sinceramente, que dentro del PP se den cuenta de lo dañina que es la presencia de Acebes en el partido, que con él muchos no le votarán, por el simple hecho de ser la representación más clara de la mentira, y, espero, que jamás se presente a presidente por el PP», lástima que Acebes siga ahí).

    Gallardón y Rato tienen otros puntos a su favor con respecto a Rajoy, entre ellos está que han sido usados como arma mediática contra su líder, y que donde trabajaron (o trabajan) no lo hacen mal. Gallardón tiene el extraño poder mutante (que debiera ser la base de cualquier político) de sentarse a conversar con cualquier opositor y, encima, que parezca que han llegado a un acuerdo cuando se hará lo que quería Gallardón pero parecerá de mutuo acuerdo (y eso que es un bocazas, pero sabe lo que vale).

    Curiosamente, el PP perdió el centro y el diálogo del que se vanaglorian el día que ganó por mayoría absoluta (allá por el 2000), el discurso cambió, y sobre todo, la manera de actuar (que es lo que a muchos les echa para atrás, aún está presente los «sí o sí» del gobierno de Aznar -otro que tal baila-).

    Ciudadanos ha muerto bajo el cáncer que denunciaba que sufría el resto, más irónico imposible. Increíble. En todo caso, el partido se llenó de novatos (mal que bien, mucho poder en manos jóvenes e imprevisibles :P), sin trayectoria sólida, eso no creo que le pase a Plataforma Pro (se dice y predice que Rosita será la cabeza de lista, Plataforma Pro -¿¡PP!?- sí quiere a políticos estrellas, y si no fuera por lo fans enamorados que son Bono e Ibarra del PSOE, se los jalaría fijo -y con ellos puñados de votantes, aunque estén medio retirados-).

    Hasta Luego ;)

  3. Lo has clavado. El PSOE lo tendría muy crudo con una derecha civilizada, perdería por ambos lados, en la izquierda horrorizada por el PP y en el centro, pero la derecha se empeña en seguir así. Por lo que ha hecho ZP y también por lo que no ha hecho, no le volvería a votar ni de coña (como sí hice en 2004) pero con Acebes y Rajoy enfrente lo tengo clarísimo (en realidad con cualquiera del PP actual, porque todos han seguido la línea del no a la rendición, queremos la verdad del 11-M, etc, etc).

    Ya veo mi voto de 2008 como una inversión de futuro. En cuanto el PP vuelva a perder (y tiemblo de pensar lo contrario) y se regenere, algo que le toco hacer en 2004 pero no hizo (de hecho fue a peor), se podrá volver a hablar de política en este país y TODOS los partidos se tendrán que trabajar sus votos y no limitarse a decir «yo no te gustaré, pero mira enfrente».

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