¿Deslegitima el ausentismo unas elecciones?

En Perú uno de los argumentos que más se repiten por lo que no debe permitirse el voto facultativo es la deslegitimación del resultado electoral si poca gente vota, con lo que el propio sistema peligraría, ese argumento, al margen del poco sentido que tiene al creer que obligar a votar legitima el sistema (¿acaso es mejor un sistema basado en obligaciones que en derechos y responsabilidades?), deberíamos considerar parte del «trabajo» de los partidos el movilizar votantes para ganar las elecciones, con ello, favorecer la participación ciudadana en los comicios, y sería obligación del gobierno a través de la educación reglada el fomentar dicha participación para que, cuando los que pasan por el sistema educativo obligatorio, sientan la necesidad de votar, y no mantenerlo como una obligación legal con un duro castigo.

Ahora bien, en Perú tenemos un alto índice de votación (gracias, nos dirán, a que es obligatorio) pero ¿cuánta gente vota a los partidos políticos? Esto es, si consideramos que es mejor que voten a que no lo hagan y por eso se pone la obligación de tener que depositar una papeleta, para considerar que esa obligación da un extra de legitimidad al sistema (que yo no lo veo claro) deberíamos no ver las cifras de ausentismo electoral o de votos emitidos, sino fijarnos únicamente en los votos a candidaturas.

En las últimas elecciones presidenciales (las del 2006) votó casi el 89% del censo, pero solo el 74,42% de los peruanos con derecho a votar marcaron una candidatura presidencial (esto es, el 83% de los votantes lo hicieron por una candidatura). En esas mismas elecciones del 2006 se votó para congresistas y para miembros del Parlamento Andino, las candidaturas al Congreso fueron marcadas por el 65,19% de los peruanos con derecho a voto mientras que las del Parlamento Andino solo fueron elegidas por el 51,72%… Y son personas que estaban ahí, en la cola de la urna, y que no quisieron votar por candidaturas.

Los partidos políticos deberían reflexionar sobre este punto: Las personas van obligadas a votar, están en cola, y en algunos casos votan por candidaturas (como para presidente) y en otros no (como para el Parlamento Andino). Si la justificación que nos dan para que el resultado electoral sea legítimo es que la gente vaya a votar, ¿cómo deberíamos entender un resultado que a duras penas ha recibido el voto del 51,7% de los que estamos en el censo? ¿Ya dejó de ser legítimo ese resultado o lo mantenemos como «válido»? Y no me quiero imaginar qué pasaría si para el Parlamento Andino no se votara a la vez que para presidente (o sí, tal vez algo como al Parlamento Europeo en España).

El que vote más o menos gente no solo depende, claro, de la propia oferta electoral (si a los electores no se les ofrece incentivos para votar, no lo harán), de lo que el ciudadano «se juega» (o «siente que se juega») en cada elección (por eso hay más votos a candidatura en la presidencial que en el Parlamento Andino, o para presidente regional que para el consejo regional, o para las municipales provinciales que para las municipales distritales), sino también en la propia cultura electoral, de la importancia que se le dé a los comicios en general (y no solo a «lo que se juega» en cada elección concreta).

Tenemos un bajo ausentismo electoral, cierto, a punta de multas (y antes a punta de muerte civil y multas), pero no tenemos una cultura electoral asentada, no votamos a candidatos salvo cuando no queda otra (el ejemplo sigue siendo el Parlamento Andino, o los Consejos Regionales), esto es, el peruano vota, pero obligado y mucho a nulo y blanco, al punto que esas dos opciones están entre las más elegidas en muchas circunscripciones, por ejemplo, en Lima para el Congreso en el 2006 se depositaron entre blancos y nulos 1198350 votos (22,43% de los sufragios), el partido más votado, UN, recibió el apoyo de 836362 limeños (15,66% de los votos emitidos), ¿podríamos decir que UN está deslegitimado para presentarse como la opción preferida por los limeños en esas elecciones?

¿Para qué quieres que ese 22,43% de limeños vayan a votar si no quieren hacerlo por alguna candidatura? Esto lo podemos decir para todos los peruanos en todas las elecciones, obligar a que la gente vaya a votar, en general, incentiva un mal voto, y también el voto nulo y en blanco.

Una comparativa
Pero se puede tener un sistema electoral en que el voto es voluntario y la gente vaya a votar masivamente unas veces y no pisen los colegios otras y que el sistema ni se inmute, o incluso, tener un sistema en que formalmente el voto es un «deber cívico» y no vayan ni los candidatos a las urnas y eso no ponga en peligro ni un poquito el sistema.

A continuación un cuadro con tres países (Perú, España y Portugal) y tres elecciones distintas:

Cuadro: Comparativa de votos a candidaturas en elecciones
País y elección Censo electoral Votos Votos a candidaturas
# % # %Censo %Votos
Perú (Congreso 2006) 16494906 14624880 88,66% 10753323 65,19% 73,53%
Perú (Presidenciales 1ra vuelta 06) 16494906 14632003 88,71% 12275385 74,42% 83,89%
Perú (Parlamento Andino 2006) 16494906 14625231 88,67% 8531432 51,72% 58,33%
España (Congreso 2008) 35073179 25900439 73,85% 25448681 72,56% 98,26%
España (Parlamento Europeo 2009) 35492567 15935147 44,90% 15615296 44,00% 97,99%
España (Municipales 2007) 35153752 22243377 63,27% 21553906 61,31% 96,90%
Portugal (Legislativas 2009) 9514322 5683967 59,74% 5506783 57,88% 96,88%
Portugal (Presidenciales 2011) 9656797 4492297 46,52% 4214432 43,64% 93,81%
Portugal (Parlamento Europeo 2009) 9684714 3561502 36,77% 3325427 34,34% 93,37%
Cuadro de elaboración propia a partir de los datos del MIR español, la ONPE peruana y el MJ portugués.

Algunas cuestiones para contextualizar el cuadro, ya que se están comparando algunas cosas que no tienen punto de comparación. En Perú, como ya sabemos, el voto es obligatorio, y esas tres elecciones mostradas fueron simultáneas, o sea, el elector iba obligado una sola vez a la urna y participaba en tres elecciones, esto hace más grave, si cabe, el que un partido movilice votos para una cosa (presidenciales) y no para otras (Parlamento Andino), hay que tener en cuenta, además, que el país es presidencialista.

En el caso español, se recogen las últimas tres grandes elecciones, municipales, generales (en concreto se consignan los votos para el Congreso de los Diputados) y Parlamento Europeo, el voto es voluntario y el país es parlamentarista, el Congreso de los Diputados es quien elige al presidente del gobierno.

Portugal también es parlamentarista, tienen un presidente que es jefe del Estado y se elige directamente por el pueblo cada cinco años pero que tiene pocos poderes realmente (el mayor es poder disolver el parlamento discrecionalmente), el parlamento elige al primer ministro que es quien realmente gobierna el país (y quien arma el gabinete), el voto es voluntario aunque formalmente esté consignado como «deber cívico».

Como se puede ver en el cuadro, en un caso un país con voto voluntario lleva, en el mejor de los casos mostrados, al 72,56% de los electores a votar por una candidatura, en Perú, en el caso «similar» (elecciones a la presidencia) se consiguen, obligando a votar, el 74,42% de papeletas a favor de un candidato, poca diferencia para justificar que sea obligatorio y multar a quien no vote.

En el caso portugués se vota poco, en una de las elecciones legislativas de las más importantes en los últimos tiempos votaron un 7,1% menos que en las anteriores, un claro castigo a la clase política. En las elecciones de 1980 votaron el 83,94% de los llamados a las urnas, y no llegan al 70% de participación desde el 87… Pero no se deslegitiman los resultados electorales por la baja participación, no hay revueltas declarando que el actual presidente no ha sido votado ni por su padre, porque a los actores del sistema no les interesa ponerlo en jaque por un «detalle» como la participación.

Consideraciones finales
No es un argumento la legitimidad del sistema para obligar a votar, y no lo es porque va contra la propia esencia del sistema, el poder decidir, y tampoco lo es porque la falta de asistencia electoral no tiene por qué deslegitimar nada y porque, además, más ensucia un resultado electoral el ver millones de votos nulos y blancos (que son un frontal rechazo a los candidatos) que electores que se quedan en casa (que tiene muchas más lecturas, desde el pasotismo hasta el «es que está claro que mi candidato ganará»), también porque se pueden conseguir votos a partidos casi en igual número teniendo la obligación legal de votar que sin ella, y que son los partidos los que deben procurar que la gente quiera ir a votar, no el sistema legal quien movilice a los ciudadanos hacia los colegios electorales.

Si queremos una democracia de verdad debemos comenzar aceptando que el ciudadano es mayor de edad y debe poder decidir si ir o no a votar.

7 Comments

  1. […] tiene legitimidad popular es un error. En nuestro país van muchos a las urnas, de acuerdo, ¿pero cuántos votan nulo o en blanco? ¿Se acuerdan de los resultados al Parlamento Andino del 20… En las elecciones a las presidencias regionales recientes, entre el 14 y 21% votó nulo o en blanco […]

  2. MalditoDuende

    Interesante articulo querido amigo. Consulta: tienes idea de cuanto porcentaje de ausentismo se necesita para deslegitimar las elecciones actuales?. En vista que hasta nuevo aviso no tendremos un voto voluntario podriamos los peruanos decidir no decidir y cuantos e necesitan para que ese numero sea proclamado como la voluntad del pueblo?. Quedo atento a tu comentario.

  3. Jomra

    Salud, MalditoDuende

    En unas legislativas, en 1991 en Colombia la participación no llegó al 33%, en las últimas (2014) fue del 43.6%… Pero es que, ese mismo año, en Estados Unidos fue del 42,5% (y hablamos de los registrados; si tenemos en cuenta todos los mayores de edad, rozó el 33%). En Haití las elecciones legislativas del año pasado contaron con una participación del 17,82%, la primera vuelta presidencial del 26,45%.

    Y no pasó nada.

    Quiero decir, que si el sistema asume y le conviene la poca participación, que solo vote menos de la mitad no es un escándalo. Un partido que ha recibido poco más de la mitad de votos de la mitad de la gente (un cuarto) gobierna con mayoría absoluta y listo, no pasa nada.

    Somos nosotros los que tendríamos que alzar la voz contra eso, pero no lo hacemos, la práctica dice que no pasa nada.

    Hasta luego y gracias por el comentario ;)

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