11 Comments

  1. Javier Palacios

    Totalmente de acuerdo; lástima que este tipo de análisis no se lea en la Gran Prensa autosometida o convenientemente complaciente. Toda mi solidaridad con los pueblos amazónicos y con los policías, víctimas inocentes del afán por enriquecerse de Alan y algunos inversionistas peruanos y extranjeros.

  2. FRANCISCO L.

    EL FASCISMO APRISTA
    Alan García y el Partido Aprista, han sacado a relucir su vocación asesina y genocida que siempre los ha caracterizado y por lo que tendrán que responder a la justicia luego que dejen el poder en el 2011.
    Se ha visto a todas luces que nunca han querido negociar ni buscar soluciones a los problemas de la Amazonía. Han utilizado todas las argucias inmorales para dilatar el problema y no darle la importancia que tenía, ya sea en el Congreso, ya sea en la PCM, mientras tanto preparaban el operativo policial traicionero y genocida.
    De igual manera se encuentra en esta situación Yehude Simon, un antiguo filo emerretista que se golpeaba el pecho de arrepentimiento y que ahora sensualizado con el poder se ha manchado las manos con sangre de peruanos que defienden lo suyo.
    Donde quedó su humanismo que propalaba, ha quedado demostrado con los hechos que es un fascista genocida, que se deleita con la sangre por necesidad patológica.
    Para este Humanista Fascista, (conceptos opuestos y que no concuerdan) cuando habla de los muertos, no se lamenta por los que han fallecido de parte de la población civil y de los nativos, este personaje solamente lamenta la muerte de los policías a quienes han mandado a un sacrificio inútil.
    También son cómplices los Fujimoristas quienes junto con los de Unidad Nacional boicotearon sistemáticamente en el Congreso el debate de estos Decretos Legislativos a todas luces anticonstitucionales y violatorios los derechos de las comunidades nativas.
    Todos estos políticos, no comprenden que gobernar no es hacer lo que uno quiere, sino buscar el bienestar de cada uno de los pobladores, respetar a las minorías, sus propiedades, sus costumbres, su cultura, sus tradiciones, no hacerlo e imponerles por la fuerza es fascismo.
    Lo que pretenden hacer vía estos Decretos Legislativos es un negociado de enormes proporciones, despojar de sus tierras y desaparecer a las comunidades nativas de su hábitat natural y arrinconarlos a reducciones similares a los que se dieron en el virreinato o lo que ocurrió en los Estados Unidos con los pieles rojas.
    El comportamiento aprista, hace recordar a la matanza de los penales en 1986, cuando todos estos políticos junto con el venezolano Carlos Andrés Pérez, justificaban la intervención policial militar y responsabilizaban a otros los crímenes que ellos estaban cometiendo.
    A medida que pasen los días se sabrá la verdad, la magnitud del genocidio que se está dando en estos instantes, saldrá a la luz, como el ametrallamiento desde helicópteros a la población apostado en la carretera, a la altura de la Curva del Diablo, como se ha producido la muerte de los policías, de la población civil en Bagua Chico, donde han disparado a diestra y siniestra y donde los muertos alcanzan a varias decenas y quien sabe, centenas.
    Por eso resultan indignantes las declaraciones de Yehude Simon y de la Ministra Cabanillas quienes ante la pregunta del periodista de Perú 21 si pensaban renunciar contestan con una soberbia supina que ellos como defensores de la democracia no tienen por qué renunciar.
    Para ellos, defender la democracia es pasar por encima de otros sin importarles sus derechos, imponerle al pueblo vía la fuerza de las armas sus oscuros intereses.
    Este día quedará registrado en la historia del Perú, igual que el primero de mayo o el ocho de marzo, como el día del respeto a la dignidad de las comunidades nativas.
    Que este crimen no quede impune.
    Este genocidio también es de lesa humanidad por lo que Alan García, Yehude Simon, Mercedes Cabanillas tendrán que ser condenados en un futuro próximo al igual que el japonés Alberto Fujimori.

  3. Una vez más la intolerancia del Estado Burgués. Esta historia (muy triste por cierto) ya la conocemos de memoria en nuestro continente. Pena que no podamos aprender de ella porque nos sigue costando vidas humanas. Toda mi solidaridad con los hermanos peruanos. No con los Alan García. Esos abrazan al capital. Nuestros hermanos peruanos son los otros, el pueblo. A ellos la solidaridad. A los otros tribunales de justicia que determinen no solo la responsabilidad sino también la culpabilidad.

  4. FRANCISCO L.

    AHORA VIENE LA LIMPIEZA ÉTNICA DEL APRA

    El gobierno aprista miente.
    Miente cuando da su cifra oficial de muertos.
    El Gobierno pretende aparecer como la victima de un complot de extremistas y culpa al dirigente Alberto Pizango de toda esta tragedia, para eso se escuda en los 23 policías muertos, de cuya responsabilidad pretende excluirse.
    Que absurdo, como si la muerte de estos policías peruanos no fueran nuestros muertos al igual que la población civil de las comunidades nativas y de los pobladores de Bagua.
    Miente al no decir como empezaron los hechos, no menciona por qué mandaron al sacrificio a estos policías, no hacen ni una leve autocrítica a la estrategia empleada y tampoco admiten su responsabilidad en esta matanza espantosa.
    Su torpeza, estupidez e incapacidad es tan grande, que fue este Gobierno Aprista quien ordenó el inicio del ataque desde el aire, sin considerar que habían policías en la carretera, lanzaron bombas lacrimógenas y ametrallaron a los 2,000 nativos que estaban apostados en el tramo de la Curva del Diablo, la reacción de estos pobladores al sentirse agredidos fue irse contra los policías que se encontraban en la carretera con sus lanzas y flechas, les sobrepasaron, les arrebataron sus armas y los victimaron.
    Fue algo parecido al Moqueguazo, solamente que en esa oportunidad el General PNP Alberto Jordán se entregó como rehén e impidió que la policía inicie el ataque desde el aire, de ese modo calmó los ánimos y evitó así una matanza de enormes proporciones, cual fue el pago entonces, su destitución.
    En Bagua se cometió torpeza tras torpeza, lo que desató una vorágine de sangre entre policías y nativos, a los que luego se sumó la población civil dentro de la ciudad.
    Pero esa torpeza fue la causa para que 23 policías y una cantidad incalculable de nativos y pobladores civiles, pierdan la vida.
    ¿Quienes son los responsables?
    Pues Alan García, Yehude Simon y Mercedes Cabanillas, quienes por persistir en sus oscuros intereses, nunca buscaron una solución al conflicto.
    Ahora, pretenden ocultar las cifras de civiles y de nativos muertos, solamente presenta a los policías caídos, utilizando a sus dolidas familias.
    ¿Con que fin hacen esto?
    Pues para ganarse a la opinión pública y de ese modo blanquear su incapacidad para resolver los problemas sociales, para camuflar su desprecio por la vida humana y de ese modo liberarse de un juicio por delito de lesa humanidad.
    Solo así puede entenderse por qué los muertos civiles que presenta son aquellos que cayeron principalmente en la ciudad de Bagua Chica, aquellos que no pudo ocultar porque en su mayoría son “mestizos” (como así se los llama) y no nativos.
    Lo que ocurrió es que la población civil de Bagua luego del ataque inicial de la policía, se solidarizó con la protesta y salieron a las calles, esto nos dice a todas luces cual es la catadura moral de este gobierno aprista, para el cual, los nativos muertos no cuentan porque los consideran como ciudadanos de segunda clase.
    Ahora tratan de lavarse las manos manchadas con sangre, por eso han militarizado la zona en conflicto con la intención de desaparecer a los muertos y todas las evidencias, piensan que presentando solamente a los policías caídos y diciendo que fueron en mayor número que los civiles, que los culpables de todo han sido los dirigentes nativos quienes azuzados por extremistas, complotaron contra la democracia.
    Por qué se atribuye al dirigente nativo Alberto Pizango toda la responsabilidad si el se encontraba en Lima y no en Bagua, por qué se le persigue, si el era el negociador por la parte de las comunidades nativas, acaso pretendían que se venda y traicione a su gente. El cumplió a cabalidad su misión encomendada, exigir la derogatoria de esos Decretos Legislativos que tarde o temprano serán derogados.
    Por otro lado, si se quisiera aplicar la misma lógica, por qué no se habla de los responsables por parte del gobierno, quienes dilataron y boicotearon todo este proceso de negociaciones que era más una mecida, por qué no hablan de las órdenes que impartió Alan García a sus ministros para que actúen, es decir que tiren bala; por qué no se habla de las maniobras dilatorias y tinterillezcas de Javier “cacaseno” Velásquez Quesquén, por qué no se habla de los fujimoristas y pepecistas que le hicieron la corte al APRA para no derogar los Decretos Legislativos en el Congreso.
    Otra arista de la estrategia del gobierno aprista para tapar este genocidio, se está dando en el control de los medios de comunicación mediante la compra de su “autocensura”, todos los canales de televisión, diarios y radios, con algunas honrosas excepciones, propalan al unísono las notas de prensa del gobierno con la intención de exculparse y presentarse como las víctimas.
    Basta leer El Comercio, para el cual es más importante el honor de la selección en las eliminatorias, o escuchar RPP que un poco más y su reportero le alcanza el pañuelo a Mercedes Cabanillas para que enjugue sus lágrimas de cocodrilo y se despida sonriendo y diciéndoles “gracias chicos”, o a CPN cuyos periodistas se indignan más que los mismos ministros apristas y ni que decir de los canales de televisión para quienes toda esta desgracia se reduce a la muerte solamente de los policías.
    Este coro de la prensa monocorde se parece mucho a lo que decían estos medios cuando se produjo la matanza de los penales, cuando se dio lo de la Cantuta y Barrios Altos.
    Por que no entrevistan a los familiares de estos policías caídos para que indaguen la verdad de los hechos, cuales eran los temores de estos policías, el abandono en el que estaban y como les ordenaron actuar.
    Por qué no hablan de los policías francotiradores, por qué no se detienen en advertir que todos los heridos y muertos civiles y nativos tienen impacto de bala, por qué no dicen que la policía tiró a matar.
    Sin embargo, como no se puede tapar el sol con un dedo, sabemos que la verdad saldrá a flote y entonces recién se comprenderá la magnitud de esta tragedia.
    Esperamos que la Defensora del Pueblo esté a la altura de las circunstancias y no le tiemble la mano cuando tenga que esclarecer los hechos ocurridos, tampoco debe impedirse el acceso a los organismos de derechos humanos nacionales e internacionales.
    Pero lo más grave, es lo que se avecina, es el siguiente capítulo de esta crónica de un negociado anunciado, cuyo plan se llama “limpieza étnica” y que pretende implementar el gobierno aprista para que prosiga su plan de entrega de estas extensas tierras a capitales foráneos.
    Para esto, implementará su política ya conocida y que es judicializar el problema con las comunidades nativas, encarcelará a los dirigentes, dejará que unos se asilen, a otros los aislará hasta el desarraigo para acallar sus protestas, también acosará a las ONG que preservan y luchan por el cuidado del medio ambiente, silenciará los medios de comunicación locales.
    Es tarea de todos los peruanos de bien, impedir que esto ocurra. Desde ahora mismo se debe exigir la derogatoria de estos Decretos Legislativos que fueron la causa de este conflicto y que es de exclusiva responsabilidad del gobierno aprista.
    Es hora que todos aquellos que pretenden presentarse como candidatos el 2010 o el 2011 (si no lo hace antes el congreso), se comprometan públicamente a derogarlos el mismo 28 de julio del 2011.
    Es hora de respetar a las comunidades nativas del Perú, su dignidad como peruanos, su derecho a vivir en paz, como ellos desean hacerlo, en sus tierras, con su cultura, con sus costumbres y sus tradiciones, es obligación que todos debemos cuidar.

  5. No será que la realidad es que más allá de su sexagenaria barriga, no nos considera como iguales, ni de casualidad?
    Amigo mío, esta historia me ha dejado lo suficientemente triste como para pensar que la responsabilidad es nuestra, por dejarle demasiada responsabilidad a tanto político irresponsable.
    Abrazos!

  6. Salud

    @ Rubén Kotler:
    Así es. Eso es el Estado represor, ya lo conocemos. También mentiroso. Ya lo conocemos.

    @ Sipas Cata:
    Tiene razón, ante el Señor de la Barriga Sexagenaria no somos iguales, unos son más iguales que otros y es a esos otros a los que se les aplica la dura lex. Al resto, bueno, son colegas, ¿no?

    Sobre lo otro, pues tiene razón, es nuestra culpa tener el panorama político que tenemos… :(

    Hasta luego y gracias a todos por sus comentarios ;)

  7. Sí, y es un problema que mucha gente que conozco también piense que son ciudadanos de segunda que merecerían morir… si es que eso de no somos iguales está muy arraigado :S.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.