Si eliges el mal menor entre dos males, al final del día, todavía tienes un mal.
Ralph Nader

¿O es que nunca se fue? Los Demócratas tiemblan. Otra vez la tímida izquierda estadounidense tiene un referente en el “tercer partido” (esta vez, en realidad, como “independiente”) en las presidenciales estadounidenses. Nader anuncia que se volverá a presentar a las elecciones para presidente. El partido Republicano, gracias al sistema electoral estadounidense, ve con grandes ojos que Obama o Clinton luchen contra Nader por un puñado de votos en una serie de circunscripciones que podrían cambiar a favor de los demócratas si concentraran todo el voto “antibush”, al existir un candidato tan respetado como Nader, ese deseo concentrador entre las filas Demócratas será un tanto más difícil (digamos que para los Republicanos este hecho es tan obvio que han llegado, en alguna ocasión, a recolectar firmas para conseguir que Nader se presente en algunas circunscripciones a las elecciones presidenciales mientras que el Partido Demócrata acude un día sí y otro también a los tribunales para impedir la participación de Nader). Pero Nader lo tiene claro, se vuelve a presentar, sabiendo que no ganará las elecciones, ni una circunscripción será suya, ni una, pero aún así insiste en que no se puede mantener el bipartidismo, y eso le honra realmente.

Nader no es “hombre de partido”, es una de esas personas con dinero (porque lo tiene) que ha dedicado gran parte de su vida a las batallas legales en defensa de consumidores, diversas causas ciudadanas (apoyando y fundando muchas fundaciones y asociaciones en este sentido) y trabajadores, es lo que se considera un “activista pro-derechos”, situándose, dentro del derechista panorama estadounidense, a la izquierda del Partido Demócrata. En las elecciones de 1996 y el 2000 se presentó para presidente con el Partido Verde, en el 2004 comenzó como independiente y terminó entrando como “nominado” por el Partido Reformista (partido, no olvidemos, populista y nacionalista que no dudó en presentar al más que conservador Pat Buchanan a presidente en el 2000). Nader, en el 2004, realizó una campaña algo más tímida en que a veces sus partidarios terminaban siendo “recomendados” para votar en “consciencia” o al “mal menor” ante el temor (cumplido) de que Bush revalidara presidencia (algo parecido que en el 2000, salvo que en dicho año “no funcionó”). Pero Nader no consiguió ni la mitad de votos que en el 2000.

En el 2000, el mejor resultado del “anticorporaciones” y “antiimperialista” candidato presidencial, Nader fue acusado fuertemente de hacerle el juego a los Demócratas, la victoria de Bush frente a Al Gore fue mínima en Florida, donde menos de mil votos cambiaron el resultado global de Estados Unidos, dando las llaves de la Casa Blanca a Bush, cuando el mismo tenía menos votos que el candidato Demócrata, pero más compromisarios. Los Demócratas, en vez de criticar a su arcaico sistema que distribuye de una forma especial los votos, tiró con todos sus dardos contra Nader, que había recibido 97 488 votos en Florida, esto es, la diferencia de votos entre Bush y Al Gore en el Estado que dio el triunfo al Republicano fue de menos de mil. También lloraron, los Demócratas, por Nueva Hampshire, donde Nader consiguió 22198 votos siendo, esta cantidad, bastante mayor que la diferencia entre Gore y Bush, donde salió ganando Bush. Los Demócratas argüían que Nader debió apoyar a Gore y así evitar un gobierno Republicano…

Pero ¿Por qué Nader tenía que apoyar a Gore? ¿Por qué decían que esos votos eran demócratas cuando, claramente, no votaron por dicho partido? ¿Por qué no reconocieron la derrota y lo perverso del sistema, prefiriendo atacar a otro? Es cierto que buena parte de los votos de Nader son “posibles votantes” de la “izquierda demócrata”, pero no es menos cierto que si votaron por Nader es porque los Demócratas, tras ocho años de patético gobierno, no se merecían gobernar su propio país, y en vez de una necesaria reflexión interna, prefirieron echar la culpa de la derrota a Nader.

Nader está mayor, los estadounidenses ven con malos ojos (según las encuestas) los candidatos tan ancianos, sienten una resistencia a votar por una persona mayor de 65 años (Nader nació en 1934), en gran medida porque consideran que es un trabajo duro para gente que ya tiene cierta edad. Además, Nader siempre ha recibido el voto de los jóvenes (que a su vez, son uno de los colectivos más absentistas en Estados Unidos), ahora se lo disputará con Obama, que está recibiendo el apoyo de ese grupo de forma claramente mayoritaria. Como curiosidad, y en contra de lo que pueda parecer a primera vista, Nader es religioso, se declara perteneciente a la Iglesia católica Maronita.

¿Significa Nader una opción de izquierda?

Difícil respuesta, depende de qué consideremos “izquierda”, en términos relativos, viendo los candidatos mayoritarios, sin lugar a dudas sería de izquierda, esto es, está claramente a la izquierda del partido Demócrata (no digamos ya de los Republicanos). Muchos de los referentes intelectuales o mediáticos de la izquierda o centro izquierda estadounidense ven con buenos ojos a Ralph Nader. No olvidemos que Nader ha sido tentado más de una vez para participar en alguna candidatura del partido Demócrata, o de dar el apoyo expreso a las mismas, intentos siempre frustrados (y más después de la primera presentación a las presidenciales por parte del abogado estadounidense).

Si no fuera por lo subyugado que está el Partido Demócrata a ciertas corporaciones contra las que Nader lleva una vida luchando sería posible ver al anciano natural de Connecticut peleándose en las primarias dentro de ese partido, o al menos, como candidato a vicepresidente (cargo que se le ha ofrecido por alguna candidatura en las primarias del Partido demócrata). Ideológicamente no está tan lejos de los Demócrata como muchas veces se plantea, aunque sí es claramente más progresista que la mayoría en ese partido (así pues, estaría en la línea “más izquierda” dentro de un partido claramente de derechas), pertenecería, sin dudas, al ala dura en pro de los derechos civiles, antiimperialista (una de sus mayores diferencias con el PD es el apoyo del mismo a las guerras que EUA ha llevado a cabo) y ecologista (más que Al Gore sin lugar a dudas, que no hizo “tanto” como se esperaba mientras fue vicepresidente), en este sentido, es interesante su clara postura contra el Comercio de Emisiones, considerando entre otras cosas que gracias al mismo no se impide que se contamine, en tanto que sale más barato entrar en el mercado de las emisiones que rebajar las mismas.