FAO, hambre y estructuras


Hambre y pobreza, problema estructural

[[publicado originalmente en De Igual a Igual]]

Mentiría si dijera que estoy decepcionado con la última cumbre de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO por sus siglas en Inglés), mentiría porque realmente no me esperaba nada, así que no me podía decepcionar. En las noticias de La Sexta hicieron un genial resumen del acuerdo vacío de contenido, comparándolo con la película de los hermanos Marx en que se hace un contrato vacío, así fue la cumbre de las FAO, un acuerdo en que se quitó todo lo poco interesante del proyecto propuesto para acabar diciendo «estamos de acuerdo en que tenemos que estar de acuerdo», que es decir nada. También que sólo unos pocos países han comprometido ciertos fondos, donde otra vez falta el dinero de los que más tienen. Y donde el dinero prometido (a saber cuanto se dará al final) será, en todo caso, insuficiente. Otra vez.

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De ayudas a los compradores y crisis inmobiliaria

Es interesante cómo los promotores inmobiliarios (que ven cómo las ventas de las viviendas descienden, aunque los precios no se mueven mucho) han ido a llorar a todas las comunidades y se han acercado al Vicepresidente Segundo y Ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, para pedir ayudas a los compradores de pisos. «No pedimos ayudas para nosotros, sino para los compradores» suplicaron mientras ponían cara de cordero degollado. «Ellos necesitan los pisos», recordaron. «Nosotros no pedimos ayudas directas al sector, como hacen otros, sino a los compradores», matizaron. Y claro, avisan, porque hacer presión es importante, que el sector podría «prescindir» de la mitad de los empleos existentes, sin contar, claro, con los empleos indirectos…

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Días de gloria y lunes negros

La barrera imaginaria del pánico fue sobrepasada, las grandes desinversiones llegaron, gracias al viernes gringo. Dos mil puntos de caída en la bolsa gracias al pánico. China, India, Corea, Japón, España, Italia, Francia, Alemania e Inglaterra ven cómo sus bolsas se desploman, 2007 y 2006 (las ganancias) se esfuman como vinieron, humo compro humo vendo, parecían gritar los brókeres. Esto, señores, es la Bolsa. En singular, la Bolsa global, esa que en el país más poderoso recibe una mala noticia y en el resto del mundo, siempre algo más conservador, deciden seguir aquél dicho de «cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar«, y todos a vender como locos. Lo mismo pasa al contrario, y eso lo vimos el martes de luz, o de conserva, o como le comiencen a llamar de aquí en adelante.

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