Lo peor es que será culpa de otra persona: Boluarte y su columna con IA

Sifuentes pasa el texto de Dina Boluarte y muestra que probablemente lo ha hecho una IA.

Dina Boluarte, presidenta del Perú entre diciembre de 2022 y octubre de 2025 (en Nuevo Trópico pueden leer mi artículo sobre su vacancia), ha firmado una columna de opinión en Infobae, haciendo un recorrido sobre su mandato… esperen, a Marco Sifuentes le saltaron las IAlarmas (perdonen la bobada) y ha comprobado, con distintos programas dedicados a estos menesteres, que lo más probable es que sea una columna escrita por una Inteligencia Artificial Generativa. A continuación incrusto en vídeo y pongo el enlace a «AMPAY: ¿ChatGPT le escribió la columna a Dina? – LA ENCERRONA» (el tema comienza en el minuto 29):

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«Perú: Dina Boluarte vacada por los suyos»

Jerí y Boluarte, fotomontaje. Imágenes originales de Palacio de Gobierno.

Lo que iba a ser una nota breve para esta bitácora se transformó en un artículo para colaborar en Nuevo Trópico, acá el comienzo:

«Es difícil explicar la situación política del Perú sin hacerlo desde una perspectiva histórica y, sobre todo, de electoralismo egoísta. Dina Boluarte, ya expresidenta del Perú, fue elegida como vicepresidenta en la plancha de Pedro Castillo. El primer presidente de una formación que se reclamaba de izquierdas fracasó en un autogolpe de Estado que llevó al Congreso a votar una «vacancia express», donde Boluarte, como número dos del ejecutivo, asumía la presidencia; inmediatamente, Boluarte se apoyó en lo que hasta ese momento era la oposición al gobierno de Castillo, incluso en parte de la gente de su partido que había dado la espalda a Castillo (dentro de las luchas internas de la formación, al momento de la vacancia, el grupo de Castillo votó a favor, en contra y se abstuvo, tuvieron todas las posturas).»

Pueden seguir leyéndolo en Nuevo Trópico.

La represión del Estado y la ineptitud del Congreso

Segunda Marcha de los Cuatro Suyos, Lima, 19 de enero de 2023.

No sé si ineptitud sería la palabra más adecuada, la verdad, pero al menos sí describe buena parte del comportamiento del legislativo. Hace más de un mes escribía, con algo de sorpresa, lo calmado que había sido todo; dos días después las cosas no hacían más que empeorar. A ratos me parece que todo ese primer día (y algo más) lo que estábamos era en «shock», procesando lo que había pasado y a la expectativa de los siguientes pasos de la presidencia de la república y del Congreso. ¿Qué obtuvimos? Una presidenta que, en vez de una amplia alianza con cuadros de consenso para relajar los ánimos, terminó dando mucho peso a las fuerzas de derechas y extrema derechas presentes en la política peruana y un Congreso que no ha entendido nada, que piensa en un extraño blanco y negro que, además, no se parece al Perú.

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