Homofobia institucional y religiosa en Marruecos

Mano dura contra los homosexuales, anuncia el gobierno. ¿Más mano dura? Se preguntan los homosexuales en esa monarquía de corte islámico donde actualmente las relaciones entre personas del mismo sexo están penadas con cárcel (entre seis y tres años de cárcel, aunque no son muchos los condenados, sí lo son los arrestados). Ahora el gobierno de ese país quiere aumentar las penas y, además, castigar a quienes hagan «apología» de la homosexualidad.

En Marruecos el poder político, aliado del poder religioso (islamista más que conservador) tiene una especial fijación con los homosexuales, y los persigue como delincuentes, «pervertidos» cuyas relaciones (incluso, la mera apariencia de «homosexualidad») deben ser castigados, y son justamente los medios afines a este poder político y religioso los que más azuzan a la opinión pública para que se posicionen en contra de las personas cuya identidad sexual no es la heterosexual.

Mientras en algunos países los homosexuales consiguen vivir en público con igualdad de derechos con respecto al resto de ciudadanos (incluso maritales), en otros, y muchos con gobiernos confesionales (islámicos) no solo se enfrentan a la repulsa social por su identidad sexual, sino a la persecución opresiva del Estado y sus leyes, en algunos países, como Irán, se llega a ejecutar a los homosexuales en claras muestras de homofobia institucional. En Arabia Saudí, grandes aliados de países como Estados Unidos, tres cuartos de lo mismo.

Marruecos, que se presenta contínuamente como la Europa de África, como una monarquía parlamentaria «occidental», aun no ha comprendido algunas de las reglas más básicas en cuanto al tratamiento digno de las personas, como es el respeto a su identidad sexual, y, vive اﷲ, a no perseguirlos con el peso de la ley penal que debe estar reservada a delitos que de verdad lo sean.

También cabe destacar que la mayoría de homosexuales en esos países fuertemente religiosos son respetuosos con su religión, al punto que la portada de esa revista que ha traído la ira de los medios afines al gobierno y al propio Ministerio del Interior, tenía como titular: «Nos hemos casado rezando la fatiha y ésta es nuestra historia de amor».

¿Cuándo los hipócritas gobiernos «occidentales» comenzarán a negarse a hablar y negociar con países que oprimen contínuamente a sus ciudadanos, sea por su sexo, por su identidad sexual, por su casta, raza, religión, etc.? (Aunque claro, tendrían que dejar de hablarse y negociar entre sí, además de echar a todos los nuncios mandados por el Vaticano -desde donde NO se apoyó una resolución internacional para pedir la despenalización de la homosexualidad en todo el mundo-.)

3 comentarios sobre “Homofobia institucional y religiosa en Marruecos”

  1. Seguramente el Papa vería con buenos ojos que Marruecos en vez de ser un país musulmán fuera un país católico. Es que los extremos, dicen, se juntan… Y eso que ya hemos entrado al Siglo XXI, pero parece ser que algunos no se han enterado. Mientras esos que no se han enterado que hemos entrado al S. XXI sigan creyendo que seguimos en la oscuridad del medioevo estos artículos de denuncia seguirán haciendo falta.

    Saludos

  2. Salud

    De cazar brujas a reinonas, jajaja.
    Es siempre lo mismo, escoger un colectivo minoritario y representar el mal en él, lo hemos visto tantas veces…

    Gracias por sus comentarios ;)

    Hasta luego.

    PD: En una entrevista a uno de esos chicos, comentaba que en Marruecos socialmente está peor visto visto el «pasivo» que el «activo», en tanto que el activo seguía siendo «un macho». Curioso cuanto menos.

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