Elecciones en Bulgaria: Actual presidente se medirá contra ultranacionalista en segunda vuelta.

Es la crónica de una segunda vuelta que se producirá por el absentismo de los ciudadanos búlgaros con derecho a voto. Los partidos (en general) no han sido capaces de lograr que la mitad más uno de los electores se dignen a acudir a la mesa del sufragio, más aún, estuvieron realmente lejos de esa cifra, sólo votó el 42.5% de los búlgaros. ¿Derrotismo por algunos y triunfalismo por parte de los otros? ¿Hartazgo sobre el sistema de representación montado?

En fin, el socialista Parvanov ha destrozado a sus oponentes en la contienda electoral para la presidencia de Bulgaria, al 46% de los votos escrutados el actual presidente búlgaro (Parvanov) había obtenido el 60.7% de los sufragios. Y lo dicho, el popular presidente deberá concurrir a una segunda vuelta frente al ultranacionalista Volen Siderov que ha conseguido más o menos el 22% de los votos emitidos.

Con ello tenemos una segunda vuelta en que posiblemente no vaya a votar ni los militantes más acérrimos de cada partido, ya que será la crónica de una victoria anunciada. De todas formas, otra vez nos encontramos con un partido ultranacionalista (y partamos de un principio, el nacionalismo más acérrimo no es más que un racismo que distribuye los derechos -privilegios- según la sangre de cada quien) que va ganando poco a poco terreno en los distintos países europeos. Lo que hace unos años era motivo de una curiosidad electoral, que tal o cual partido conseguía entrar en un parlamento nacional, ahora es una constante en alza.

Ante los problemas de Bulgaria (pobreza y corrupción, ambas van de la mano sin problemas) los electores decidieron no elegir, esos partidos representan lo mismo, siempre. En gran medida por ello se votan radicalismos como los partidos ultranacionalistas, que no mejorarán nada (por supuesto), pero con los gritos y arengas de odio y diferenciación consiguen captar el voto bílico que se ha tragado toda la propaganda que define lo diferente como el enemigo. Entre otras cosas.

El tercer candidato, Nedelcho Beronov, en las elecciones, con un 11.5% de los votos, representaba a cinco partidos de la derecha, la conservadora y "de toda la vida", ahora deberán decidir si prefieren más de lo mismo o si votan con el corazón y depositan su confianza en el ultranacionalista, que es ese tipo de voto que les gustaría dar si no fuera por algunos valores que nublan su mente. Personalismos mediantes.

En fin, es difícil pensar en una victoria del candidato ultranacionalista (aunque ya es bastante que se colara en segunda vuelta) este 29 de Octubre, en segunda vuelta. Pero sí es el momento para que el partido del gobierno búlgaro (los, que es una coalición, si no mal recuerdo) y la presidencia se planteen seriamente por qué la gente no va a votar, y si tienen un pequeño atisbo de dignididad que planteen cómo creen que se puede mejorar la cosa a la par que dejen de robar, que eso del deporte nacional empobrece a todos.

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