6 Comments

  1. Totalmente de acuerdo, acá a la gente le gusta festejar todo, lo cual no tiene nada de malo (la alegría nunca sobra), pero cuando llega a niveles del ridículo y hace que hasta el estado gaste (recordemos las campañas de «vota por machu pichu», donde se ponían computadoras en las plazas para que la gente participe (haciendo trampa claro está, votando cientos e veces) de una votación sin autoridad alguna, hay que tenerle miedo.

    (por otra parte, la votación de la bandera no es del diario español exactamente, es mas que todo de un usuario de sus encuestas, que al final es casi como un blogger de blogspot, como el que está haciendo la encuesta de «la mejor hinchada del mundo»)

  2. Todo tiene su limite, y hay que saber separar la paja del trigo, y si bien simpatizo con movilizaciones de caracter nacional como la que hubo con lo de Machu Picchu, cosas como la que comentas ya pasan el limite de lo legitimamente reinvindicativo para caer en lo huachafo sin mas atenuantes.

    Esta clase de noticias, merecen a lo sumo paginas interiores pero no excesiva relevancia.

    Por cierto, la semana pasada conversaba con una amiga con la que trabajamos en la PUCP y veiamos como algo positivo del Peru (dentro de sus problemas y racismo solapa) la identificacion de los peruanos con el todo de su pais, y no solo con una parte, que cuando ibas a algun lugar del interior de una forma u otra te sentias parte de ello a pesar de no haber nacido ahi (ahhh los viajes de promocion…!!), por ejemplo cuando en mi primer regreso al Peru fui a Paracas y Pisco el ir a donde desembarco la Expedicion Libertadora inevitablemente te genera una conexion con la historia, tu historia. Contrastalo con España que miran demasiado a lo local y no a lo nacional (en el buen y amplio sentido de la palabra). No se si te comente alguna vez, pero mientras cada peruano sea capaz de reconocerse como tal y parte de un todo el Peru sera viable, si se pierde ese valor…. todo se habra ido al carajo.

    Dentro de eso, luego pense en el hecho de que mal que bien nos queremos reconocer y mirar en nuestro pasado precolombino, ya sea Sipan, Nazca o Cuzco…. o ya siendo mas hedonista en la <a href=»http://ocram-peru.blogspot.com/2006/07/el-pan-con-mantequilla-ms-rico-del.html» como valor comun. Caso diferente del que he podido percibir en los argentinos que he ido conociendo en el cual ellos no perciben valor ni tienen identificacion ni se miran en su historia precolombina, queriendo ser europeos a la fuerza, como sera de complejo su problema que (segun vi en el programa de Pergollini) que en la Expo de Paris en 1889 los argentinos fueron los unico latinoamericanos que no llevaron elementos de sus culturas precolombinas, y si tenemos en cuenta que para algunos fue una gesta la conquista del desierto a los indios….

  3. Jomra

    Salud
    [[Edito mi mensaje, que el comespamers se intentó tragar el comentario de Ernesto, una vez rescatado, edito para contestar a ambos :) ]

    @D. Enrike: Gracias por el comentario ;)
    (lo sé lo sé, eso pretendía decir -aunque su encuesta sí salió en 20 minutos en papel como «la que más votos tiene», o sea, nada que ver con las banderas, sino aplaudiendo el márqueting que le ha ganado tener tantos votos-).

    @D. Ernesto: Algo rescatable es la capacidad de movilización por puro chovinismo (eso es lo que pasó con la votación por Machu Picchu, o por nuestra surfer y casos similares), lástima que dichas movilizaciones no se consigan por causas más… mmm… profundas. Sobre el reconocimiento con la propia historia y un proyecto nacional viable gracias a la sensación de pertenencia: Niego ambas. Por dos razones: Todos los peruanos no tenemos la misma historia (el divorcio absoluto entre las regiones es patente), o si se quiere, el mismo entendimiento de la historia, así pues, al tener causas y efectos distintos, el proyecto común es imposible (de Basadre a González Prada, pasando por otras tantas concepciones y explicaciones de nuestra historia). En Perú, al margen del patriotismo obligatorio y el chovinismo cultural (me gusta el palabro :P), tenemos un sistema totalmente excluyente, con lo cual, el proyecto nacional no sólo es inestable o inviable, sino que está sujeto a exabruptos irracionales de ira por la exclusión (antes total, desde la sociedad hasta el Derecho, ahora fáctico y voluble). A Perú, en breve, le pasará lo mismo que a Ecuador y Bolivia en el capítulo de la «nación», que si bien seguirán (los tres) siendo países unionistas y bastante centralistas, reconocerán al Estado como plurinacional (¿modelo Chino de entendimiento de dos naciones superpuestas en una misma cultura y fronteras?).

    Los casos de Argentina y España sí que son para el estudio. Lo de Argentina, hay que tener en cuenta que el fundador de la patria argentina realizó un plan de exterminio indígena y de «importación» de europeos (aunque le salió el tiro por la culata, en vez de ingleses y alemanes, Argentina se llenó de italianos, irlandeses, españoles, europeos del este y demás «europeos no deseados o deseables), donde «repoblar» era «hacer patria», y el genocidio se hizo en bien de la civilización. En España el provincialismo ha mandado siempre, los intentos de unificación eran, digamos, patéticos y siempre contradictorios (como ejemplo, a nadie se le escapa el centralismo e idea unificadora de España durante el franquismo, pero fue durante esa época cuando se decidió mantener los derechos civiles forales de las distintas regiones ahora llamadas históricas y se declinó a imponer el proyecto liberal de antaño de un Código Civil único para toda España, incluso con la Constitución, los derechos civiles «propios» que se reconocen como «preexistentes» son los mismos que se reconocieron durante el largo franquismo, que en vez de unificar ahí, diversificó lo existente -como dato curioso, el último derecho civil «propio», siempre dado como ley nacional para un territorio concreto -contradictorio en todo sentido- fue el navarro, que no cuenta con la firma de las cortes franquistas, sino sólo con la rúbrica de Franco. Durante todo el franquismo, Navarra era la excepción a la regla centralista, y la autoridad de las cortes era inexistente ahí, sólo valía la del caudillo, ya se sabe, España es diferente-). Como siempre, gracias por enriquecer el debate :).

    Hasta luego ;)

  4. Bueno, como sabras yo tengo una vision mas optimista al respecto, y mas luego desde que sali y veo que hay cosas rescatables (el sentimiento de pertenencia) que hacen viable al pais, que si.. que hay riesgos de acentuar las terribles divisiones y exclusiones lo hay, pero aun se puede, pero el dia que un tumbesino o un tacneño hable de «los peruanos nos expolian» o perlas similares ahi si el pais (nuestro pais) se habra ido a la mierda y te daria la razon.

    Creo que ya te dije, yo creo en el federalismo por razones administrativas, no veo posible que una nacion tan grande (y compleja) como USA se maneje de otra manera como no sea mediante un regimen federal, asi como veo absurdo para las dimensiones de España que se plantee esa posibilidad, otro tanto se diria del Peru, en el cual no debemos confundir su caracter multietnico y multicultural con uno multinacional.

    El caso argentino da para largo, te sugiero que te bajes la segunda parte de «Algo habran hecho», con las perlas que se mandaba Sarmiento, la campaña del desierto etc… todo eso configura a un pais que no es que mire de costado (como a veces nos pasa) a su componente de origen indigena, sino que se pone de espaldas!! y como decia un amigo prefieren mirar a sus «padres europeos», lo cual deriva en su complejo de superioridad….

  5. Salud

    D. Ernesto: Me pica la curiosidad, ¿qué concepto de nación blande? Por mi parte, pongo delante la nación-cultura y por ello creo que debe ser expiada de los textos jurídicos en cualquier ordenamiento (sea el israelí, el español, el de una comunidad autónoma o en Perú). Asi pues, desde esa perspectiva, en Perú no existe la «nación peruana» que englobe a todos los ciudadanos peruanos (los cuales, obviamente, sí existimos). Para que un país (o un proyecto comunitario) funcione no creo que haga falta nación alguna que sirva de vehículo para la misma (más aún, en nombre de la nación se han cometido los más horrendos crímenes contra los ciudadanos de ese estado-nación)…

    En Perú, para continuar el debate, sí se dice «en Lima» o «desde Lima» se hace tal o cual cosa, en realidad se habla del Estado, y en un país como el Perú (tan fuertemente ligado el Estado a la Nación) se está echando la culpa a la Nación, de la que se ha dejado de sentir pertenencia real (aunque luego todos corramos a votar por la bandera más bonita -es un ejemplo, yo no voté :P-), al menos en lo práctico.

    En cierta medida, esto se debe a la mala descentralización y desconcentración del país, y que recién desde hace relativamente poco nos hemos dado cuenta que el Perú no es Lima y el limeño (otra vez insisto en las diferencias nacionales dentro del Estado, o las diferencias, si se prefiere, étnico culturales y lingüísticas, estas últimas, con un verdadero insulto a las lenguas co-oficiales pero no reconocidas en la práctica por el Estado). Y esto se debe por la implementación de una idea concreta de la Nación peruana que nada tiene que ver con el Perú (y vuelvo a las diferencias del Perú de Basadre y el de González Prada).

    Con esto quiero decir que con ese «los limeños» sí se está generalizando a «el Perú», ya que desde Lima se ha configurado, históricamente, el Perú desde Lima. ¿Que se está cambiando? Lo dudo la verdad, aunque en cuanto a la mentalidad, y sumándome en cierta medida al optimismo desmedido de Tanaka, puede estar abriéndose en general, pero en particular los movimientos indigenistas están reclamando sus diferencias nacionales, y como seguimos insistiendo, como Estado, en que cada nación debe tener un estado, eso nos colapsará o excluirá a buena parte de los peruanos de ese sentimiento de pertenencia que reclama como existente para el Estado-nación.

    Ojo, que eso no está «tan lejano», en Ecuador los movimientos indígenas no parecían reclamar la plurinacionalidad, ni siquiera estaba en el programa de Correa, y al final, con el dale que te pego, algo consiguieron, tres cuartos de lo mismo en Bolivia, y hablamos de gobiernos con un fuerte sentimiento nacionalista (demasiado) que se enfrentaron a una realidad (minoritaria pero real) dentro de sus propias filas que no entendían sus países de la misma forma (y con esto no hago referencia a los movimientos autonomistas o independentistas necesariamente, muchos de los grupos indigenistas que están en contra del autonomismo/separatismo según lo entienden en Santa Cruz pero están a favor de la multinacionalidad del Estado).

    Me he extendido mucho :S. Interesante debate, en todo caso ;).

    Gracias por el comentario y hasta luego ;)

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