2 Comments

  1. Esto demuestra lo forzado que resultan unos acuerdos que no son más que alianzas económicas entre las elites dirigentes. Si no se construye desde otra perspectiva, estos proyectos continentales están condenados al fracaso, no caben dudas, mientras sólo se fijen rumbos económicos y se desconozca a los pueblos que se supone forman parte del proyecto. Como decía un autor, las regiones son hipótesis a demostrar, y Europa no deja de serlo, toda vez que la unión es ficticia. Las fronteras ciertamente no son naturales, pero se han abierto en el siglo XIX y ahora tumbarlas será difícil. Los mismos que han inventado el nacionalismo ahora quieren borrar las banderas regionales. Esto demuestra el fracaso del proyecto liberal. Y no sólo en Irlanda, donde vuelven a sepultar un tratado continental. Saludos y muy buen post

  2. Jomra

    Salud Rubén

    Completamente de acuerdo. También demuestra que eso de “difuminar fronteras” tal cual se hace por las élites es visto de reojo por los ciudadanos, excluido, una vez más, de los procesos de construcción que los tendrán como actores importantes al menos en el plano producción-consumo. Pero insisten en repetir un modelo que no fue del todo bien (a fin de cuentas, casi todos los Estado-Nación han tenido o tienen problemas en su propia definición), y que en nada ayuda a cumplir “la fraternidad” del tridente liberal en que sólo han deseado hacer realidad la “libertad de mercado” (parte ínfima, si se acepta, de la Libertad con mayúscula), mientras que la igualdad ha quedado en algo puramente formal.

    ¡Gracias por el comentario! Y buena semana ;)

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