Miembros de Democracia Nacional

Es interesante ver cómo la violencia es perseguida a veces sí y a veces no, y cómo se grita “ilegalización” en una dirección pero no en el resto, cuando todos pueden, así, a bote pronto, caer en el mismo agujero legal llamado “Ley de Partidos Políticos”. La Extrema derecha es violenta, sin lugar a dudas, es contraria a todos los valores democráticos de los que tanto se llena la boca la letra de la ley de partidos (en muchos casos siguen apoyando una dictadura ya extinta) y tiene, entre sus miembros, terroristas no arrepentidos.

El otro día alguien ha buzoneado una serie de panfletos contra Democracia Nacional. No es la primera vez que veo un acto de este tipo: Fotocopias mal cortadas advirtiendo de un partido o grupo que puede causar problemas en el barrio, o ciudad. Hace no demasiado una sede de DN se abrió cerca de donde vivo, y en las inmediaciones de la nueva sede se buzoneó una advertencia a los vecinos: Cuidado, esos tipos son peligrosos. En medio de un barrio obrero con un alto nivel inmigratorio una célula de DN se aposentaba, y eso es, sin más, un polvorín, donde tanto el explosivo como la mecha y el encendedor están en las mismas manos.

El texto que ahora se ha repartido entre las viviendas se titula “¿Qué es democracia nacional, y porque [sic] se debe ilegalizar?“, donde se explican algunas relaciones de DN con la extrema derecha (de la que forma parte, y viendo de dónde nace esta formación -Alternativa Democráta Nacional, organización que sigue defendiendo el alzamiento de Franco como legítimo y justo en tanto que se luchaba contra los rojos-, su política de pactos -donde FE/La Falange es uno de los principales amigos- y apoyos internacionales -relaciones con Front National de Le Pen, con la Liga Polaca de Familias Católicas, con la italiana formación “Alternativa Sociale” o con la Forza Nuova-, es más que innegable, por mucho que algunos de sus miembros “rechacen” dicho calificativo), donde se indica la participación de miembros importantes de DN en actos violentos (apuñalamientos, asesinatos, y demás, siempre con un motivo político o racial subyacente, incluyendo la participación en organizaciones terroristas). Y después de mencionar todo esto el corto documento cita la Ley de Partidos (bajo la cual se ilegalizó a Batasuna y gran parte de gente reclama que se ilegalice también a cualquier movimiento cercano a la misma, contando ANV o EHAK).

Democracia NacionalDemocracia Nacional es un grupo que, poco a poco, ha conseguido un inmerecido lugar en las crónicas políticas y una triste relevancia en actos de violencia callejera, con cazas de brujas (palizas a militantes izquierdistas, persecución de homosexuales e inmigrantes, entre otras lindezas). El presidente de Democracia Nacional, Manuel Canduela, militó en Acción Radical (organización terrorista conocida por matar a un militante antirracista, Guillen Agulló, a parte de otros muchos hechos violentos). Canduela, al menos de cara a los no militantes de DN, ha moderado su discurso (con relación al defendido mientras militaba en AR), aunque nunca ha condenado los métodos de AR, más aún, defiende que la ilegalización de la asociación se dio por puras causas políticas y que todo fue un montaje político-policial-prensa.

Se puede hablar mucho sobre los miembros de DN, o de ADN, sobre todo por su vinculación con la extinta CEDADE (Círculo Español de Amigos de Europa), considerada, por el Parlamento Europeo, como la más grande organización nacionalsocialista tras la caída de la Alemania Nazi, por su cercanía a todo el movimiento neonazi español y todo lo que ello implica (son conocidas las escaramuzas violentas de los distintos grupúsculos y la apología a la violencia, xenofobia, homofobia y demás que desde su música hasta la última palabra pronunciada manifiestan). Sólo haré una mención expresa a un militante de esa formación (al margen del mentado presidente): Javier Martín Hernández, es el número tres de la lista de DN por la provincia de Salamanca para un escaño de diputado en las Cortes de Castilla y León. Ni más ni menos. Y este sujeto fue condenado por participar en el apuñalamiento a un militante izquierdista en la capital charra, hecho del cual jamás se ha arrepentido públicamente.

Por supuesto, no es sólo DN quien cuenta con estas joyas de miembros, o mejor dicho, entre sus candidatos (que es lo que más importa para los fines legales). El asesino (ex AR) de Guillem Agulló, Pedro Cuevas, se presenta en Chiva por Alianza Nacional (cumplió cuatro de los catorce años de la condena, para que luego no digan que sólo los miembros de la izquierda abertzale se ven favorecidos por la ley penal). Pedro Cuevas, además, fue detenido (en el 2005) junto con otras 21 personas en la sede social de AN bajo los cargos de tenencia ilícita de armas, tráfico, robos, delitos contra la salud pública y se desmanteló, por parte de la Guardia Civil, el grupo neonazi “Frente Anti Sistema” (organizado en torno a AN). El registro se llevó a cabo porque en dicha sede se organizaban para apalear inmigrantes y miembros de tribus urbanas. Otros dos dirigentes del partido están en prisión provisional esperando juicios por posesión de armas y explosivos con los que pretendían atentar, según la acusación, a familiares de presos de ETA.

No es raro que distintos miembros de partidos como FE/La Falange, FE de las JONS, Alternativa Española, entre otros muchos grupúsculos de similar corte, estén implicados en casos de agresiones racistas, que estén bajo la lupa por incitación al odio, racismo, xenofobia, etc., que se vean inmersos en investigaciones, imputaciones y juicios por posesión ilícita de armas, y por pertenencia a cuerpos paramilitares o de corte castrense. Grupos que si condenan el franquismo es por lo “débil” que fue ante el “enemigo” y que aplauden el alzamiento del 36 y que, en muchos casos, se encuentran vinculados a movimientos violentos extranjeros, de carácter nacionalsocialista.

¿Dónde está el PP y otras fuerzas similares para pedir la ilegalización de estos partidos? La base es exactamente la misma que para Batasuna, ANV, u otros del estilo (los eternamente ilegalizados). Existe un claro doble rasero, en parte debido a la relevancia de algunas formaciones con respecto a otras (por suerte la extrema derecha española no cuenta con ciento cincuenta mil votos), y en parte porque no se persigue aplicar por igual la Ley de Partidos a todas las formaciones políticas, desde un comienzo fue una ley con nombre propio, con una finalidad clara y que no le interesa que sea incumplida con respecto a otros partidos, así pues, la extrema derecha duerme tranquila y, con el dinero de los concejales que saque, atentará en esta España que dicen defender.

Foto de Daniel Molina,

Sobre las ilegalizaciones y conclusiones varias

No creo que todas las ideas merezcan el mismo respeto (puesto que no respeto ideas que pretendan matar a una persona por el simple hecho de tener un color de piel diferente), pero sí creo que en las elecciones deben estar todos. Esto es, con la presente entreda no abogo por la ilegalización de las formaciones mencionadas (que en otros países, como Alemania o incluso Italia, serían perseguidas por sus actos y por el negacionismo que defienden con respecto al actuar del nacionalsocialismo con temas como el holocausto judío). Sólo quiero dejar constancia de un doble rasero alucinante con respecto a la aplicación de la tan cacareada ley de partidos, a la par de denunciar miembros excretables que no debieran alcanzar posición alguna dentro de la política, y cuyos actos criminales son perseguibles (y perseguidos, en pocos casos, eso sí).

Espero que los votantes de esos partidos, sobre todo los que se niegan a ver que apoyan a una fuerza de extrema derecha (ya he visto casos de simpatizantes de DN que defendían a capa y espada bajo la premisa de “no son fascistas ni racistas”, por más que los pactos con el fascismo declarado español nieguen, de plano, dicha defensa), recapaciten su voto (al igual que me encantaría ver que los votantes tipo de Batasuna se decantasen por alternativas alejadas de la violencia, como es Aralar), vean en todos esos movimientos los 40 años de represión que los españoles sufrieron, la falta de libertad, la violencia continua del régimen al que osara pensar diferente a lo establecido.

Por último, me resulta preocupante el resurgimiento de la extrema derecha española. Tal vez durante mucho tiempo encontró su postura demasiado ultra como para ser gritada, y salvo unos pocos, el resto callaban y votaban al menos peor de todos los partidos mayoritarios (desde su postura), y ahora son los no tan jóvenes (como Manuel Canduela, que no debe llegar a los 40 años, si no me equivoco) quienes arrean a los demasiado jóvenes, llenos de ira ante lo que no entienden, con miedo y cuyo rumbo es la violencia frente al diferente, cuyo credo se basa en una tradición que siquiera conocen y en una unidad ficticia sacralizada a niveles pasmosos. Y son ruidosos, y son violentos, y no tienen reparos en coger las armas, y tantas cosas… El mensaje del odio de esa derecha que jamás ha abandonado el poder vuelve a apolillar las cabezas en los barrios obreros, dificultando las luchas antifascistas y la educación en la tolerancia.

Es lo malo de las patrias, llenan las calles de patrioteros dispuestos a levantar el movimiento.

Más información sobre Democracia Nacional:

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Post scríptum: Encontré, revisando las últimas cuestiones del artículo, un comunicado conjunto de la Coordinadora antifascista de Salamanca y de Acción Antifascista Salamanca de donde, obviamente, se sacó el pasquín buzoneado con el que comencé el presente escrito.