Catalán, uno de los hombres fuertes de UPN (secretario general de la formación derechista y portavoz del gobierno regional) ha soltado una de esas perlas que innundan la política española día sí, día también. Alberto Catalán, ante el anuncio de los líderes de la ilegalizada Batasuna pidiendo el voto para Acción Nacionalista Vasca (ANV), salió corriendo diciendo que esto es una “demostración palpable” de que ANV es ETA, así de sencillo. ¿Para qué hacerle caso a los tribunales si te puedes inventar cualquier prueba palpable? Me reafirmo, espero que Batasuna pida el voto para el Partido Popular (y en Navarra para UPN).

Esto ya lo vimos en la última campaña, cuando Batasuna, ante la imposibilidad de presentarse, terminó pidiendo el voto para los Comunistas de las Tierras Vascas (EHAK por sus siglas en euskera) y el PP, junto con todos sus satélites, salieron diciendo que se debía ilegalizar a EHAK por ser ETA, que si ETA pedía el voto para esa formación significaba, automágicamente, que esa formación era parte de ETA, que si el Estado se había rendido para que ETA estuviera en las instituciones democráticas, que si patatín y patatán. Ahora ya nadie se acuerda de EHAK, nadie la ha ilegalizado y está claro que no ha financiado al “entorno etarra“. Y que compartir fines no es compartir medios u organización (esto es lo que, al parecer, sucede con ANV). EHAK ya no es ETA, porque ahora ETA es ANV. Así funciona el cerebro popular.

No me cabe duda de que ANV está aprovechando la ilegalización de Batasuna para reflotar, partido viejo y semiextinto viendo una oportunidad de oro (como en su momento la tuvo EHAK, que se comportó con más cintura política que el resto, al ganarse a tamaño electorado que busca la forma de canalizar sus intereses políticos ante la criminalización de cualquiera que diga pensar como ellos). Y claro, los ex miembros de la extinta Batasuna buscan la forma de mantenerse en la política institucional (no es por nada, pero tampoco son tontos, también miran por sus bolsillos y saben que no deben desaparecer de las instituciones). Ahora, lo dicho la otra vez, que fulanitos haya sido representante por Batasuna en un municipio no es prueba de la ilegalidad de una lista distinta por la que se presenta ahora. Estaríamos criminalizando a fulanito y eso es demasiado grave para que sea tolerable.

En fin, entre estos y el notición de las reuniones supersecretas entre el gobierno y ETA (personalmente espero que sea cierto, aunque no lo parezca, no es que los dos bandos tengan real interés en negociar, uno porque no le conviene electoralmente y el otro… pues por lo mismo) ya tenemos armada toda la campaña política del PP para estas elecciones locales. No tienen nada que ver los dos temas (elecciones locales - política antiterrorista) pero sirven como argumento electoral.

Para el PP, y UPN, queda claro quién decide qué prueba y qué no una relación entre dos movimientos, partidos, o lo que sea: Las pruebas las deciden ellos. Y nadie más. Y quien diga o piense lo contrario es un miserable (¿Les suena la frase?). Así es su absolutismo, su yo tengo razón y tú no, y en eso se fundamenta toda su actuación. Por no decir lo demagógico que resulta.