«No se aceptan reclamos sobre Derechos Humanos»

Una pizarra en la puerta del arzobispado de Ayacucho se leía «No se aceptan reclamos sobre Derechos Humanos«, clara y tajante era la cuestión, Cipriani no quería saber nada con las denuncias contra las fuerzas armadas, no durante el fujimorismo, no contra su amigo y aliado, Alberto Fujimori, o esas Fuerzas Armadas con las que tanto confraternizaba (continuos viajes en helicópteros del ejército lo dejaban más que patente). «No se aceptan reclamos» sigue retumbando en la cabeza de muchos cristianos de esas zonas que intentaban buscar refugio en la Iglesia, y esta se lo negaba sin siquiera escuharlos. Si tienes algo que decir contra el ejército, cállate, era básicamente la postura oficial de esa Iglesia.

¿Por qué recuerdo esto? Por la sinvergüencería del Monseñor Juan Luis Cipriani, que ha atacado al Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) con el único fin de defender a capa y espada a los militares y gobernantes ahora procesados por crímenes de lesa humanidad. Y ataca, claro, a las organizaciones de Derechos Humanos, esas que sí se ocuparon, sobre el terreno, en las cuestiones que no se prohibían en el arzobispado, esas que sí recogían las denuncias sobre violaciones de Derechos Humanos.

El problema no es tanto que Cipriani no esté de acuerdo con el informe final (se puede estar en desacuerdo por mil y un razones) si no las mentiras que dice contra el Informe. Por un lado, no se «ataca» a las fuerzas armadas, o a las policiales, o al Estado como tal… Pero bueno, la gran mayoría de las críticas al Informe se basan en prejuicios que vienen incluso de antes del propio informe, y de no habérselo leído.

La presente nota viene por una frase pronunciada por el Arzobispo de Lima durante el sermón pronunciado en la homilía en homenaje a Santa Rosa de Lima: «[Los Derechos Humanos] Son demasiado importantes los derechos humanos para que los dejemos en manos de un pequeño grupo ideológico». Cualquiera diría que Cipriani, con un entendimiento distinto de lo que son los DDHH, se ha puesto del lado de quienes sufren las agresiones (sea quien sea el agresor) y ve horrorizado como un grupo se «apropia» de los DDHH, por eso hay que recordar qué decía y hacía Juan Luis Cripirani desde una posición de poder (no es un «ciudadano cualquiera», tiene mucho poder e influencia en una sociedad profundamente católica como la peruana), así que el título es pertinente: No se aceptan reclamos sobre Derechos Humanos.

Desde el poder eclesiástico Cipriani dio la espalda a cualquier reclamo, no escuchó, no quería escuchar (no digo que tuviera que aceptar todos los reclamos, o hacerlo a ciegas y a lo loco, pero la postura fue el «no» desde el comienzo, desde el «antes»). ¿Ahora nos dice que los Derechos Humanos son «demasiado importantes»? ¿Antes no lo eran? ¿Siendo tan importantes cómo explica Cipriani la negativa de los mandamases de la Iglesia de no aceptar reclamos siquiera? Cipriani se desvivía, en tiempos de Fujimori, para asegurar que en Perú no se violaban derechos humanos, no por parte de las fuerzas armadas, y hablaba, en casos clamorosos de violaciones, de «situaciones aisladas». Incluso acusó a quienes denunciaban el caso de la Cantuta (uno de los más claros de violación de Derechos Humanos, existiendo desaparecidos y ajusticiados) de querer arrebatar la «libertad al pueblo peruano» y «atacar a las fuerzas armadas».

Ojo, Cipriani no sólo acompañaba a Fujimori por Ayacucho, bendecía las armas que el gobierno daba los ronderos, se codeaba en órganos de poder con el Jefe Político Militar de la zona y todo eso, si no que participó, junto con otros arzobispos, en la búsqueda y castigo de los miembros de la Iglesia que sí se implicaban en casos de violaciones de Derechos Humanos. Cipriani llegó a acusar de terrorista a un jesuita que enseñaba en la Universidad, se molestó con otro por llevarle a un padre de dos desaparecidos, apoyó que a los franciscanos seles retirara una parroquia para dársela a los del Opus Dei, apoyó el que Richter impidiera (de una forma u otra) que una religiosa entrara en Ayacucho no dejándola salir del aeropuerto y otras lindezas por el estilo.

Cipriano consideraba que la Iglesia no debía «meterse» en esos temas, que los sacerdotes no debían enseñar en la Universidad ni trabajar en proyectos de desarrollo social (es curioso eso de «no enseñar» cuando él y los suyos controlan parte de la enseñanza desde las direcciones, y que ahora él hace lo posible por tener más protagonismo en la PUCP, pero está claro, acaparar poder sí es labor de la gente como él, enseñar no) y por eso, finalmente, se cerró la labor social de la OAASA en Ayacucho…

Cipriani no tiene ninguna autoridad moral para mantener un discurso «pro derechos humanos», ya que siempre ha rehuido los mismos (sólo esgrimía el argumento de DDHH en temas como el aborto o las esterilizaciones forzosas durante el fujimorismo, eso sí lo mencionó como un atentado contra los derechos humanos). Cipriani es poder, era poder, y cometió, como poder, violaciones de derechos humanos por pura indolencia y por perseguir a quienes atendían a los necesitados. Y ahora sigue defendiendo lo peor que el Perú tuvo durante mucho tiempo.

Para no olvidar:

La participación de las distintas Iglesias durante el conflicto interno fue bastante diversa, algunas del lado del poder, otra de las víctimas y siendo atrapadas en el fuego cruzado, masacres de Sendero contra religiosos y masacres del ejército contra religiosos se combinaban con la connivencia de algunos actores cruciales de otras Iglesias, entre ellas la católica, con miembros del poder político militar represor con el que persiguieron o desautorizaron a sus propios compañeros religiosos, por los que, en algunos casos, no movieron un dedo o dejaron desnudos ante la arbitrariedad del poder aceptando como buenas las excusas o acusaciones gubernamentales para deshacerse de miembros incómodos de su propia confesión o que simplemente les daba igual en el juego por el poder.

Véase para más información el Tomo III, capítulo 3, punto 3 del Informe Final de la CVR, «La Iglesia Católica y las iglesias evangélicas» (PDF).

13 comentarios sobre “«No se aceptan reclamos sobre Derechos Humanos»”

  1. Hola,
    Buen post. Cipriani es, simplemente, un mal tipo, por más que algunos se confundan con el disfraz que lleva.
    Ahora que veía las portadas que recogen el tema (Peru21, Expreso, La Razón) también me vino a la cabeza el tema ese del letrero o pizarra en el Arzobispado de Ayacucho. Pero me preguntaba ¿cuál era la fuente de ese dato? ¿Está en la CVR? Si sabes, por favor juégamela.
    Saludos,
    N.N.

  2. Salud

    La imagen, si mal no recuerdo, está en el anexo 7 del Informe Final de la CVR (no sé qué diario es la fuente original). No tengo el original la verdad :(.

    Hasta luego y gracias por el comentario ;)

  3. Sabes en que años estuvo Cipriani en Ayacucho? y si los obispos anteriores durante los gobiernos de Belaunde y Alan actuaron igual. Pues entonces no seria solo su respoansabilidad individual sino de toda la Iglesia.

  4. Salud

    Es una responsabilidad compartida por los jerarcas de la Iglesia (como digo, e intento distinguir, muchas organizaciones de la Iglesia católica y de otras Iglesias cristianas sí hicieron su trabajo de estar al lado de las víctimas, sean los victimatarios del bando que sean). Esta vez cargo básicamente contra Cipriani por lo hipócrita que me resultó su frase y porque es el que ahora defiende a las FFAA y los crímenes del Estado, ataca a los defensores de DDHH y se cuelga medallas que nunca ganó, sin más.

    Hasta luego y gracias por el comentario ;)

    Edito: Cipriani llegó a Ayacucho en el 88 como Obispo Auxiliar. El anterior Obispo no es que tuviera un papel destacado en cuanto a DDHH que yo sepa, pero al menos apoyó las pastorales que trabajaban sobre el terreno y la OAASA…

  5. Me pregunto, quien vio ese letrero en la puerta de la casa de Ipriani en Ayacucho?. por que yo he vivido y sigo viviendo en Ayacucho, antes, durante y despues del terrorismo, antes, durante y despues de la presencia de Cipriani en Ayacucho, nunca he visto tal letrero y sin embargo, entre los que caminabamos por el Jr. Garcilazo que es donde queda la casa y por el arzobispado, en 28 de Julio, nunca hemos visto tal letrero. a lo mejor estaba hecho de un material, que solo lo veian los retractores y no la gente comun.

  6. Tambien se dice de una frase contra los derechos humanos, dicha dice que, por cipriani. sin embargo se basan en un seudo periodista que dijo que cirpiani dijo, no hay prueba acerca de esa afirmacion, pero puedo decirles que si defendio los derechos humanos, desde un comienzo, quitando muchas veces la carne de esos que mordian sin dejar morder a todos, por eso se hicieron sus detractores, porque usando el nombre de los pobres y de defender los derechos humanos que no defendian, se hicieron de dinero y fama. «haste la fama y tirate a la cama» encaja muy bien en ellos. y para no perder esa injusta fama ganada difaman a otros, eso tambien es ir contra los DD.HH, porque todos tenemos derecho a la buena fama.

  7. Salud

    Es cierto que a Cipriani se le ha malinterpretado alguna vez (por ejemplo, nunca dijo que los DDHH eran una cojudez, si no que la CNDH lo era, lo cual sigue siendo MUY grave pero no es lo mismo), pero Cipriani JAMÁS defendió los derechos humanos, ni los violentados por un bando ni los violentados por el otro, e hizo lo posible para que otros, pertenecientes de una forma u otra a la Iglesia, tampoco pudieran estar en el campo.

    Si revisa, por otro lado, las declaraciones de Cipriani sobre DDHH verá que nunca los ha defendido, menos cuando se habla de la vida de «acusados» de terrorismo (incluso defendió, antes no sé si ahora también, la pena de muerte), la única vez que habló de DDHH fue en las ligaduras de trompas «obligatorias» llevadas a cabo por Fujimori, el resto de veces, ninguneó todo lo que fuera DDHH y más si se pedían en favor del «enemigo».

    Y hay gente que no ve porque no quiere ver, así, sin más. El resto de su comentario son insultos que no vienen a cuento, muy en la línea de los Cipriani y compañía, y luego tienen la desfachatez de hablar de «DDHH sin bandos» o que los «DDHH son cosa de todos» cuando son los Cipriani los que violentan por acción u omisión los DDHH.

    Hasta luego.

  8. No tengo porque revisar los comentarios, los he oido, en las diversas intervenciones, no solo en sus misas sino también en entrevistas no solo locales sino nacionales e internacionales.
    si el mismo alguna vez hizo que los propios militares trajeran el cuerpo de los heridos en un enfrentamiento entre ambos bandos por que el derecho a la vida es lo primero, a pesar que intentaron repeler el acto.
    cuando estamos acostumbrados a vivir en la mentira la verdad ofende, creo que a eso lo llamas insulto y que no viene al caso
    lo de la pena de muerte quierase o no es una posibilidad en muchos aspectos, no es solo decir que no se debe aplicar para ello hay que analizar objetivamente sobre los motivos y las situaciones en que es justificado matar… a veces decimos no a la pena de muerte, en teoria pero de la aplicacion a inocentes sin juicio ni por ninguna culpa no decimos nada, que dices del aborto?

  9. solo ja, ja, ja dices acerca del aborto tu que te dices o al menos asi lo parece por lo que escribes y reclamas defensor de los dd.hh, a o sea solo importan el de los terroristas y los derechos humanos de esos niños que sin juicio los matan no, me parece que eres un caviar de esoso que conformaron la omision de la verdad

  10. Lamentable el daño que se puede hacer si no se investiga, averigua porque Cipriani no pudo hacer sus descargos ante la CVR, él mismo dijo que ese letrero nunca existió y por lo que veo un comentarista que dice vivió en Ayacucho en esas epocas nunca lo vió… Osea estas afirmaciones no sirven y si la afirmación de un cartel del cual no existe evidencia… ¿Cómo resarces el daño moral que haces a Cipriani?…

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