49, de 120, dan el poder a Alan García

El Congreso del Perú acordó delegar facultades legislativas al Gobierno en materias de Seguridad Interna (pandillaje, narcotráfico, terrorismo, etc.). El Partido Nacionalista (PNP) intentó boicotear el acto de aprobación de las facultades legislativas, pero no lo consiguió. Al final, con sólo 49 votos a favor de la medida, 7 abstenciones y el resto que no asistieron a la votación (64), el Congreso dio el desado legislativo a Alan García. Así pues, el Gobierno aplaude que le deleguen facultades mientras que aprovecha en realizar declaraciones demagógicas de «el PNP no escucha a los ciudadanos» y cosas así. Alan García, por su parte, ya tiene el poder.

«Saludo la decisión del Congreso, es un paso positivo, una decisión trascendental y los decretos legislativos saldrán de inmediato. Tenemos un equipo de profesionales de primer nivel y además el Congreso siempre puede hacer el control constitucional a cada decreto legislativo» declaró el primer Ministro, Jorge del Castrillo Gálvez.

Del Castillo quiso dejar claro que la intención del gobierno no es sólo endurecer las penas (cosa que harán), sino cubrir las lagunas legales que favorecen a las bandas criminales, como fórmula global de lucha contra el crimen. Se olvida Del Castillo que el problema de seguridad ciudadana del Perú no se soluciona con más «mano dura», no ha funcionado hasta ahora, y que se debe tratar desde más puntos que la simple represión, puesto que la misma siempre será insuficiente.

Del Castillo afirma que tienen un buen equipo de profesionales, esto es indudable, pero no sé por qué dichos profesionales no pueden trabajar con la bancada aprista en el Congreso y sólo lo pueden hacer con el ejecutivo. Esta delegación de poderes recuerda muchísimo a la de inicios de los noventa, que desencadenó la mayor fractura entre el parlamento y el Ejecutivo de Alberto Fujimori, en gran medida por el cariz de las medidas adoptadas por el entonces presidente del Perú.

El Primer Ministro indica que el Congreso siempre puede realizar el Control Constitucional de los Decretos Legislativos, como una forma de tranquilizar a la parte de la sociedad peruana que está en contra de esta delegación temiendo excesos por parte del ejecutivo aprista, se olvida el también congresista Del Castillo que muchos, lo que queremos, es que ese tipo de normas siempre se realicen en el Congreso, con el mayor debate posible, y donde podamos, todos, conocer la opinión de los distintos sectores peruanos y las bancadas parlamentarias, que para algo hemos votado y sustentamos ese sistema en concreto. Es que no estamos hablando de un tema legislativo menor, sino de Derecho Penal, uno de los que más afecta al ámbito de libertades.

Pero, como dije la vez pasada, este gobierno quiere ser el salvador de todo lo que existe, así que no acepta siquiera la participación de su bancada en el Congreso, quiere hacerlo por sí mismo, desde el Palacio de Gobierno y al margen del resto. Esos grandes profesionales de Del Castillo pudieron, perfectamente, trabajar con la bancada aprista para que la misma presente el proyecto deseado por el gobierno en el Congreso, donde al menos se habrían dado distintos puntos de vista y discutido, una por una, las medidas del gobierno. Ahora nada de eso. Nada de una legislación lo más transparente posible, con la participación de, al menos, las fuerzas parlamentarias (vamos, el juego básico de las democracias formales de tipo representativo), ahora tendremos lo que quiere el Ejecutivo. ¿Y si en su momento el Congreso rechaza los Decretos? ¿Qué hará el Gobierno? ¿Seguirá la senda del fujimorismo? Hasta ahora lo viene haciendo, y miedo dan.

Y si a todas las quejas por la forma, le deberemos sumar, seguramente, quejas por el fondo. No olvidemos qué es el APRA, al menos este APRA, un partido que está reclamando mucho el cumplimiento de la ley pero que por su parte recurren a pegar palizas (ahora), y aún no pagan por los crímenes cometidos en el anterior gobierno, dirigido por la misma persona que ahora quiere firmar decretos legislativos en materia penal.

Un pensamiento en “49, de 120, dan el poder a Alan García”

  1. Es el colmo que haya tanto ausentismo en una decisión como esa. Eso sólo sucede aquí… donde una minoría puede decidir, y no sólo decide, sino que decide que aún una minoría más pequeña pueda decidir… habiendo mecanismos para utilizar a sus técnicos como dicen… escogen el más «conveniente»… jajaja :D.

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