El PSOE gobernante ha planteado, en el Congreso de los Diputados, un texto bastante reaccionario (aunque han corregido verdaderas burradas que afectaban a derechos fundamentales a pedido de, por ejemplo, asociaciones de abogados) que endurece la actual ley de extranjería, hecha y rehecha por el PP en el 2000 (el mejor ejemplo de imposición por mayoría absoluta, a comienzos d el 2000, el 11 de enero, se publicó la Ley Orgánica 4/2000 sobre Derechos y Libertades de los extranjeros en España y su Integración Social, el PP tuvo que consensuar el texto y avisó, que si podían, aprobarían su texto inicial, y así fue, en las elecciones del 2000 consiguieron una mayoría absoluta con la que el 22 de diciembre aprobaron, finalmente, la LO 8/2000 rhaciendo media ley, 53 artículos fueron re-redactados total o parcialmente, de 92). Pues bien, ahora el PP presenta una enmienda a la totalidad porque le parece que es una reforma blanda, que no endurece lo suficiente su ley de extranjería, al no incorporar, por ejemplo, la prohibición expresa de procesos de regularización masivos, por mantener la regularización por arraigo, entre otros muchos puntos.

Hace unos meses, antes de las elecciones, Mariano Rajoy, líder del Partido Popular (PP), participó en el programa Tengo una pregunta para Usted, en el transcurso de la misma un inmigrante irregular preguntó a Rajoy qué haría un gobierno del PP con las personas en su situación, a ello Rajoy no contestó, amagó y salió por la tangente, le pidió que aguantara y se preguntó si legalmente ya podría regularizar su situación por arraigo, ahora ya tenemos clara la respuesta de Rajoy y su partido: Prohibir las regularizaciones por arraigo.

Rajoy en su momento, como siempre, antes de unas elecciones y en un programa de máxima audiencia, no dio la cara, pero ahora ya han mostrado sus cartas. Si llega un gobierno del PP, los Enric Joseph que pueblan (literalmente) España no tendrían futuro alguno, podrán pasar toda su vida en un limbo jurídico de ilegalidad, como pasa en otros países “avanzados”, como Estados Unidos, donde se confina a la falta de papeles a personas durante toda su vida, al miedo y la marginación, a la amenaza constante de la expulsión.

Desde el PP afirman, sin sangre en el rostro, que los procesos de arraigo favorecen a las mafias. Señores del Partido Popular, les cuento una cosa, si una persona no se regulariza va a permanecer en las redes mafiosas (las de trata de personas o las que explotan a inmigrantes en el trabajo), que lo último que quieren es que sus peones y prostitutas, sus esclavos de a tres duros la hora, pasen a una situación de regularidad y exijan sus derechos. ¿No se han dado cuenta que la mayor cantidad de explotados (y marginados) se encuentran entre los inmigrantes “sin papeles”?

El PP ve con envidia el tratamiento criminalizador que se ha comenzado a dar en Italia y otros países de la UE, que han aprobado verdaderas normas reaccionarias, así como la nueva normativa europea que es un paso atrás en cuanto a los derechos, como la directiva de retorno, la de la vergüenza, y demás pactos entre gobiernos europeos de corte xenófobo, y pide mano dura, pide expulsiones casi inmediatas (aunque no se respeten los derechos del inmigrante, para el PP no son personas), pide que se expulse a los menores no acompañados aunque no los manden con sus padres, piden que se prohíba la reagrupación familiar en cadena (reagrupación ya muy limitada y con hartas tramas burocráticas, por si no lo saben) y exigen, porque ese es su estilo, que los inmigrantes firmen el contrato de integración donde se comprometen a integrarse y cumplir la ley (lo primero no depende de ellos, lo segundo ya es obligatorio, ese contrato es una memez humillante, por cierto, en Valencia existe y no funciona).