2 Comments

  1. Estoy de acuerdo en algunas ideas del texto: lo virtual no resta peso a la acción punible y normalmente los símiles que se utilizan no son apropiados. Creo que falta educación en la Red para que la respuesta del Derecho a ambos actos no chirríe en la sociedad.

    Sin embargo sí creo que los ataques en la Red son de una naturaleza diferente a los ataques fuera de ella. En la Red las identidades no son tan claras como fuera, las barreras tampoco lo son y las fronteras, menos aún.

    Imagina este caso: yo, hacker supermaligno, preparo una web en la que pongo un enlace a otra página interesante. Realmente ese enlace es una petición potencialmente peligrosa para el servidor remoto (incluyo parámetros que sé pueden hacer daño a la web remota). Llegas tú, pinchas en el enlace interesante y, sin querer, hackeas el servidor remoto. En la vida real, tú no tendrías problemas en justificar tus actos y en evadir tu responsabilidad en el ataque. En la Red, tienes todas las de perder: apareces en los logs del servidor atacado y has dejado rastros por todas partes. El verdadero atacante (yo, en el ejemplo), ha podido ser más astuto y haber borrado sus huellas al preparar el ataque.

    Necesitamos gente experta en seguridad informática dentro de las judicaturas o si no la injusticia en la Red va a estar a la orden del día con esas equiparaciones que propones ;-(

  2. Salud

    «En la Red las identidades no son tan claras como fuera, las barreras tampoco lo son y las fronteras, menos aún.»

    En eso, y en la conclusión, estoy totalmente de acuerdo. Agregaría además que justamente la «falta de frontera» y «falta de identidad» (con un error común de conectar la IP con una persona concreta además) dan dos grandes problemas: Falta de prueba y falta de capacidad de perseguir a quienes cometen los «destrozos».

    El caso del ejemplo está resuelto aplicando la autoría mediata del supermalísimo (en el caso español, artículo 28 del CP), esto es, el que ha dado click no es ni por asomo responsable del hackeo, es un medio para el mismo. El problema es la prueba, pero como en muchos otros delitos (y acá podríamos ir a la educación en la navegación segura y otras cuestiones interesantes).

    Volviendo a la necesidad de expertos, por suerte cada vez hay más y mejores, incluso muchos que han estudiado carreras de nuevas tecnologías que se pasan al lado oscuro (al Derecho, quiero decir) como segunda carrera, pero hay que entender que si un cuerpo es lento en cuanto a la renovación (aunque haga esfuerzos) es justamente la judicatura y todos los agentes que la circundan (que conste que no lo digo como acusación, si no como una cierta lógica lentitud de los que somos de letras en estos temas, jejeje).

    Hasta luego y muchas gracias por el comentario ;)

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