3 Comments

  1. Salud Ernesto

    No, si no he vuelto (tampoco me puede afectar como conductor, ya que no manejo :P), lo típico, alguien te cuenta el último encontronazo con la poli y salen tres contando encuentros recientes y similares donde encima recriminan al último perjudicado que «pagó mucho», que las coimas son más bajas… Si es que… Y si a esto le sumo que conozco cómo se desempeñan algunos despachos de abogados en Lima que escriben ellos los partes de la policía de accidentes y luego se los firman en la comisaría por el funcionario coimeado de turno, pues te saca de quicio. Si el poder es una pocilga, uno sólo se embarra cuando trata con él.

    Hasta luego y gracias por el comentario ;)

    PD: Lo del alcalde miraflorino y Larcomar no me extraña, ese sitio me trae malos recuerdos en general, y siempre tienen que ver con un «segurata» que cachea a alguien «por pintas» (léase «no ser blanco») o simplemente no le dejaba bajar (hablo de hace mucho, que no voy ahí desde… desde hace mucho :P).

  2. Porque me sonará conocida esta historia… jejeje. Sí, es muy difícil hacer cumplir la ley, así uno quiera, si quien debe exigirla te induce a torcerla. Y para terminar de nuevo: Quis custodiet ipsos custodes?

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