Publicado originalmente en De Igual a Igual

La independencia de Kósovo será proclamada de todas formas, no hay vuelta atrás en la postura del parlamento kosovar, por más que desde el gobierno Serbio se anunciara que no aceptarán dicha proclamación y está moviendo todas sus influencias (Rusia y afines) para conseguir que el resto del mundo no reconozca al Estado independiente de Kósovo. Desde Serbia se blanden argumentos internacionalistas que no tienen fundamento real, mientras que Kósovo pasará por una independencia totalmente tutelada por la Unión Europea y Estados Unidos, con el apoyo total de unas Naciones Unidas que avalaron el “plan Ahtisaari” (propuesto por el enviado especial de la ONU Martii Ahtisaari). Esta independencia es un duro golpe para Serbia, que considera la cuna de su patria la provincia sureña con una mayoría albanesa.

Esta independencia un tanto peculiar, que recuerda más a los países bajo protectorado de las grandes potencias mundiales de antaño (y no tan antiguas), que a la creación de un estado Libre y Soberano, en tanto que no tendrá representación en la ONU, no podrá crear su propio ejército, mantendrá las tropas de la OTAN, y los policías y otros funcionarios serán entrenados y “aconsejados” por una misión básicamente de la UE, es, sin lugar a dudas, una nueva colonia en el reparto geopolítico actual.

Así pues, la UE junto con Turquía y Estados Unidos enviarán una “misión civil”, la EULEX, de unos dos mil efectivos que se encargarán de “aconsejar” al nuevo gobierno cuasiindependiente de la pronto ex provincia serbia a la par que entrenarán a las nuevas fuerzas policiales del naciente país irreconocible. La misión estará dirigida por el ex comandante de las tropas de la OTAN en Kósovo, el general retirado francés Yves de Kermabon. La idea, según Javier Solana, Alto representante de la UE para la Política exterior, es que la EULEX «desempeñará un papel crucial en asistir a la policía kosovar y a las instituciones judiciales para ponerse al nivel de las normas europeas».

Es curioso cómo la UE se presta a “dirigir” una independencia, a sabiendas que internamente se oponen a estos procesos de proclamación unilateral de independencias, así pues, varios países de la UE no reconocerán la proclamación de Kósovo, entre ellos están Chipre (que cuenta con el problema de la República Turca del Norte de Chipre, autoproclamada independiente y que no es reconocida por la UE), España (con un problema diplomático agregado entre España y Rusia tras las declaraciones de Putin), Grecia, Bulgaria, Rumanía y Eslovaquia. Mientras tanto, Gran Bretaña, Francia, Italia y Alemania ya preparan el reconocimiento del nuevo país para el mismo lunes.

La medida de tutelaje en realidad no es extraña, en tanto que Kósovo lleva desde 1999 bajo la tutela administrativa de la ONU, bajo la misión de MINUK, que prácticamente es dirigida por la OTAN y la Unión Europea, siendo la provincia, actualmente, una suerte de protectorado de la Unión Europea, en palabras del ministro esloveno de Exteriores, Dimitrij Rupel. Así pues, la EULEX remplazaría a la MINUK en el control real de la provincia separatista.

Rusia sigue oponiéndose a cualquier intento de independencia de la provincia, acusa a la Unión Europea de un doble rasero al valorar negativamente los movimientos secesionistas que se dan en su interior mientras que alimenta y tutela los elementos separatistas de otras naciones para, a fin de cuentas, mantener esferas de control con forma de protectorados.