El presidente de la Comunidad Autónoma del País Vasco, Juan José Ibarretxe, ha presentado las preguntas que el Consejo de Gobierno de la Comunidad ha aprobado en el proyecto de Ley para celebrar la Consulta, que como indica, no es vinculante. Ibarretxe insiste en el “derecho a decidir” de los ciudadanos - residentes vascos.

Sobre la posibilidad jurídica de realizar una consulta a los ciudadanos, me remito a lo que escribí en su momento: «¿Es posible la Consulta de Ibarretxe?». Ahora bien, me parece totalmente lógico y políticamente legítimo que el gobierno vasco decida preguntar cualquier tema a sus ciudadanos, como también es legítimo que el gobierno estatal no le dé más poder que a una encuesta cualquiera.

Pero volvamos al tema, el gobierno dirigido por el Lehendakari Ibarretxe quiere preguntar a los ciudadanos vascos lo siguiente:

¿Está Usted de acuerdo en apoyar un proceso de final dialogado de la violencia, si previamente ETA manifiesta de forma inequívoca su voluntad de poner fin a la misma de una vez y para siempre?

¿Está Usted de acuerdo en que los partidos vascos, sin exclusiones, inicien un proceso de negociación para alcanzar un Acuerdo Democrático sobre el ejercicio del derecho a decidir del Pueblo Vasco, y que dicho Acuerdo sea sometido a referéndum antes de que finalice el año 2010?

Sobre la primera pregunta: Es básicamente lo mismo que se presentó y aprobó en el Congreso de los Diputados, en las cortes españolas, hace ya un buen tiempo, y que permitió el diálogo con la banda terrorista durante un buen tiempo.

¿Es necesario preguntar eso a la ciudadanía? Esto es, teniendo en cuenta que las Cortes y el parlamento vasco ya han aprobado medidas de ese calado, ¿por qué se pregunta eso? ¿Cuál es el objetivo? ¿Qué efectos tendrá una respuesta en un sentido o en otro? ¿Si la ciudadanía vasca dice “no” desde el parlamento vasco se promoverá una moción en contra del diálogo?

En fin, al margen del PP vasco, no se me ocurre otra fuerza política en dicha zona que votaría en contra de esa pregunta, por otra parte, la actividad de los gobiernos (UCD, PSOE y PP) siempre ha sido la de dialogar con ETA durante las treguas, así que una declaración en ese sentido es redundante con lo actualmente existente.

¿Quieren que la ciudadanía vasca pida en una consulta el fin de la violencia de ETA? Creo que las últimas consultas electorales han tenido ese mismo sentido, y así ha sido desde hace más de veinte años. No veo sentido a esta pregunta.

Sobre la segunda pregunta: ¿Es normal plantear una pregunta tan complicada en un referendo o consulta popular? Porque tiene tela, como diría aquél. Voy a repetirla: «¿Está Usted de acuerdo en que los partidos vascos, sin exclusiones, inicien un proceso de negociación para alcanzar un Acuerdo Democrático sobre el ejercicio del derecho a decidir del Pueblo Vasco, y que dicho Acuerdo sea sometido a referéndum antes de que finalice el año 2010?»

Se me ocurren unas cuantas preguntas sobre la propia pregunta: ¿Sólo los partidos políticos son agentes políticos? ¿Qué pasa con el resto de ciudadanos y de grupos sociales? ¿Los ciudadanos sólo servimos para refrendar los acuerdos de los políticos? Si la respuesta es “sí” (como se vislumbra en la propia pregunta), el referendo no sirve como instrumento de participación directa, ya que todo el proceso anterior está totalmente mediatizado por la participación indirecta.

Sigo con las preguntas: ¿Es posible resolver un conflicto que, desde la perspectiva del nacionalismo, lleva más de cien años existiendo en tan sólo año y medio o dos años? ¿Qué definición tiene “el Pueblo Vasco”? ¿Se está planeando superar la constitución desde la Comunidad Autónoma o necesariamente el acuerdo de los partidos vascos pasa por llevar el tema a una reforma constitucional? ¿Y si no se llega a acuerdo alguno para el 2010 qué pasará? ¿Se echarán las culpas mutuamente o saldrá lo que diga la mayor minoría vasca? ¿Por qué se plantea una fecha tan concreta? ¿Acuerdos con qué mayorías? ¿Con qué índices de participación y aprobación en el referendo del 2010? Y lo que es más importante: ¿El derecho a decidir qué?

Se me ocurren más preguntas, pero creo que esas son las iniciales y principales. Por lo pronto, la segunda pregunta me parece que tiene trampa, no pregunta nada realmente, y menos si no es vinculante.

Conclusiones

A la espera de lo que se diga y debata en adelante, me parece que este referendo ni es lo que había planteado en inicio el lehendakari ni dejará a nadie contento, que está bien que se hable de estos temas, y que pregunten si quieren, pero no servirá de absolutamente nada.

Realmente creo que al presidente vasco se le metió entre ceja y ceja la celebración de una consulta, y ha llegado a desvirtuar a tal punto su propia propuesta que se ha quedado simplemente “en la forma”, en todo caso, se usará como arma política el resultado del referendo, ya me imagino al PNV acusando al PSOE y al PP que no cumplen con los deseos de los vascos, estos diciendo que la consulta no tuvo participación, los de EHAK o cualquier otra fuerza abertzale acusando al gobierno de no preguntar sobre la independencia del País Vasco o no llevar la consulta a Navarra y a Ezker Batua - Berdeak naufragando en su propia incoherencia.

Para preguntar lo que se pregunta, mejor que no se pregunte nada. Para construir un nuevo sistema político entre “solamente” los partidos políticos, para eso existe el parlamento vasco. Pirotecnia pura y dura, tanto del lehendakari como de su oposición.