In memoriam

Escrito por Mónica Blanco Rodríguez.

José María nació en Lima, Perú. Donde vivió su infancia.

De madre peruana y padre español. Esta riqueza de pertenecer a dos sitios le ha acompañado siempre a lo largo de su vida.

De joven se vino a España a estudiar Derecho. Primero a casa de la tía Pepita, en Algorta, luego en Leioa, y terminó la carrera en Salamanca.

El traslado a Valladolid se produjo por una cuestión laboral. Aunque siguió compatibilizando el trabajo con otra carrera universitaria, la de Ciencias del Trabajo.

Era un apasionado del mundo jurídico, explicando las cosas que mucha gente no comprende o no conoce.

Su vida profesional se ha desarrollado como asesor jurídico en entornos de protección de menores. En Repcyl y Aprome.

Además de su formación jurídica, era una persona que leía mucho y estaba muy preocupado por la política, la más estructural y la de barrio, sin olvidar nunca su Perú natal.

Usando la web De igual a igual, para expresar cómo entendía él un mundo más justo. Y De igual a igual Delicias, para los aspectos de política local. Sus personajes de cómic, Igualito y Parrita, son un buen ejemplo de cómo era capaz de aunar sus pasiones por la política y el cómic.

Aterrizó en el Barrio de las Delicias y en la Parroquia de Santo Toribio de Mogrovejo. En la que encontró un lugar para el compromiso social; y también un grupo de personas que lo hemos acompañado estos años en el camino de la vida. Es difícil contar el número de reuniones y conversaciones en el callejón de la parroquia compartidas con él.

Hay muchas personas agradecidas por las consultas informales en referencia a diferentes ámbitos jurídicos.

En la parroquia estuvo acompañando a jóvenes y adolescentes. En apoyo escolar y en grupos de ocio y tiempo libre. Siempre tenía algún juego de mesa en la mochila, que sacaba cuando había dos personas reunidas.

Difundió su amor por la lectura, la escritura y el dibujo. Enseñando a escribir narraciones y cuentos, promoviendo concursos, y sobre todo enseñando a dibujar, y ayudando a las personas más jóvenes a expresarse. Quienes participaron no pueden olvidar su paso por “Lee los lunes”, proyecto que recogía todo esto.

Era un “friki” de la informática, y lo puso a disposición del barrio para montar la web y los podcast, con el asesoramiento de Francisco y Marité.

En la parte familiar, ha acompañado el crecimiento de su sobrino Matías durante sus seis años. Y lo ha podido compartir con su padre Esteban. Así que viajaba a menudo a Barcelona, a casa de su hermana Marisol.

Estos dos días la familia, la comunidad de Santo Toribio y Red Delicias hemos recibido múltiples palabras de consuelo. Muchas personas han pasado por el tanatorio para dar el pésame, muchos estáis aquí ahora, y sabemos que hay muchas más que aunque no han podido venir, lo sienten de verdad en su corazón.  En nombre de la familia, gracias a todas.

El viernes se produjo el trágico accidente. Lidia quedó gravemente herida. Y esperamos y deseamos que se recupere pronto.

Y para José María, de repente, en unos segundos la vida se fue.

Siempre le recordaremos con su manga corta en invierno, corriendo de una reunión a otra y comprometiéndose con todo, a pesar de las múltiples tareas que tenía.

Siempre con su buen humor,

Así que, compañero, hoy te despedimos con un abrazo de toda tu gente.

Valladolid, 8 de junio de 2026

A vueltas con el SMI (otra vez)

Pancarta Primero de mayo

Últimamente ha crecido una narrativa en contra del salario mínimo interprofesional (SMI, en adelante) basadas en que la inflación ha subido mucho y el SMI es insuficiente, y esta inflación es culpa del gobierno, así que, en una cierta cabriola lógica, se estaba mejor en 2016 (fecha que muchas veces ponen de referencia simplemente porque es «hace diez años») con un SMI bajo. Por un lado, parecen querer decir que la inflación es culpa del aumento del SMI o que el SMI, en todo caso, no cubre la inflación… pero entonces el problema sería que el SMI sigue siendo bajo, no que estábamos mejor cuando era aún más bajo.

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