¿PSOE de izquierda? ¿PP mejor gestor?

PPSOE
Rajoy diciendo que el tema de las reformas y la economía no es cuestión de «ideología», sino de buena gestión, y que para buenas gestiones, las del PP (no, no pregunten sobre su gestión autonómica, la respuesta es que Andalucía está peor), mientras tanto, el PSOE diciendo que no es lo mismo una salida por la izquierda que por la derecha, para intentar «alejarse» del PP. Efectivamente, no es lo mismo una salida de izquierdas que de derechas, lo que habría que preguntarnos (o deberían preguntarse los votantes socialdemócratas) es si el PSOE de Rodríguez Zapatero está aplicando una «alternativa de izquierdas» a la salida de la crisis, porque ver cómo los gobiernos de derecha de Europa aplauden las reformas españolas y dicen «ese es el camino» me hace pasar, así de inicio, que se está aplicando la receta de la derecha.

También es un indicador que el PP tenga que insistir que no es tema de ideologías sino un tema de gestión (a fin de cuentas, la alternativa de la derecha se presenta como «no hay alternativa posible», ya saben, el pensamiento único), las diferencias del PP con el PSOE en las medidas adoptadas en los últimos años son de matiz o prioridad, pero no son profundas, así en el tema de pensiones en casi todo están de acuerdo, salvo en la obligatoriedad de los 67 (aunque ambos partidos insisten en que la edad real de jubilación aumente), en la reforma laboral, salvo por el tema de la negociación colectiva (que CiU y el PP intentaron meter por medio de enmiendas) no hay distinciones sustanciales (y eso se ve en las enmiendas presentadas por el PP, más técnicas que de fondo, y sin dudas, no cambiaban la columna vertebral de la reforma presentada por el PSOE, y eso explica que, en un primer momento, ante el Decreto Ley, el PP en vez de votar en contra se abstuvo).

¿Política fiscal? Por favor, al margen de la dialéctica, al final ni el PSOE ha subido los impuestos a los más ricos (años anunciándolo y nada, ni siquiera en proyecto, siempre nos dicen que para los próximos presupuestos) ni el PP podría bajar los impuestos como promete, al menos no más de lo que ya ha hecho el PSOE (bajada del Impuesto de Sociedades en cinco puntos en general, y para las PYMES algo más, eliminación del impuesto de patrimonio, reducción del de sucesiones), sí, porque el PSOE lo ha hecho… Sobre el IVA, puede que sí, pero los ejemplos que nos pone el PP no ayudan a pensar que al final lo hubiesen hecho (ni en Reino Unido ni en Alemania, finalmente, se bajó el IVA, por más promesas en ese sentido, tal vez lo mismo pasaría con el PP).

En la mayoría de cuestiones referidas a la crisis y cómo abordarla, salvo tal vez las ayudas fiscales a la compra de viviendas, lo que diferencia al PP del PSOE es el discurso y poco más, el PSOE además insiste en presentarse como de izquierdas mientras que aplican esa «suspensión en el Estado de Bienestar» y aplica las mismas, si no peores, medidas que los socios de la Unión que tienen gobiernos de derecha (Alemania, Francia, Italia) o que están sometidos (Grecia), ¿cómo pueden decir, los del PSOE, que son la salida de izquierdas a la crisis cuando aplican las recetas de la derecha para ello? Además, si ya antes de la explosión de la crisis algunos manteníamos que el gobierno del PSOE era de derechas fundamentalmente, pues durante la crisis se ha retratado como alineado con los planteamientos neoliberales sin lugar a dudas. Por más discurso «de izquierdas» que de cuando en cuando pronuncien.

Ante esto Rajoy, y su partido, no muestran todas sus cartas, incluso los planes de recuperación son largos («nos dejan el país mal, necesitamos más de dos años para arreglarlo», más o menos dicen), pero es que esos planes no se salen de las previsiones actuales de crecimiento (ni de cuándo se creará empleo, por ejemplo), puede que cambien los matices a lo que se está haciendo, pero, en lo económico, no proponen nada distinto, no pueden realmente, es su programa, el de su PP-Europeo, el que el PSOE aplica con total impunidad (por ahora, ya le castigarán en las urnas, ya), así que recurren a la demagogia barata («la mejor política de XXXX es crear empleo» ¿cómo? ah no, eso es secreto, no sea que el PSOE lo aplique y gane las elecciones, eso o que la fórmula mágica no existe, lo que ustedes prefieran) o al tema de la gestión: El PSOE no sabe gestionar, elija el original y no imitaciones, si quiere derecha, vote derecha, y todo eso. En esto último les doy la razón: Si se van a aplicar políticas de derecha, posiblemente sea mejor un gobierno de ese palo. Claro que yo no quiero esas políticas.

Me fastidia profundamente el discurso de «no es un tema de ideologías». Claro que lo es. Siempre lo es. Incluso aunque aceptemos que las cosas en el corto plazo no se pueden cambiar y que la situación internacional nos ata, incluso diciendo eso, es un tema ideológico que supera al ámbito de decisión del Estado, pero sigue siendo «ideología», sigue siendo la representación o ejecución de unas soluciones que provienen de una forma de pensar concreta, unas alternativas y políticas que comprenden el mundo de una manera y mantienen la relación entre hombres y capitales de una manera concreta. No solo es un tema de «mejor gestión».

No creo tampoco que el PP sea mejor gestor que el PSOE, ni que tenga gente más capaz, ni que en sus gobiernos se haya elegido por méritos a los más adecuados para cada cartera (el PP ha criticado mucho que algunos del PSOE hayan ocupado varias carteras, por favor, que esto lo diga Rajoy que casi conoce todos los puestos habidos y por haber, tiene su guasa), ni creo, como ustedes entenderán, en el «tecnócrata» o el «intelectual sin ideología», que no tenga carné del partido de gobierno no significa falta de ideología, y los ministros son puestos de dirección política. Y no creo nada de eso no solo por lo que pasó en los ocho años de gobierno del PP (y que se lave las manos sobre la crisis actual tiene tela), sino por sus gobiernos regionales o autonómicos, por no hablar de los municipales.

Posiblemente las diferencias reales entre los dos grandes partidos se encuentren en los «temas sociales», o en el discurso sobre el Estado y la Nación (solo el discurso, en términos prácticos el PP ha votado el actual sistema y reparto -los estatutos de Valencia, Andalucía y Castilla y León como ejemplos palpables-, y los gobiernos regionales del PP piden un estado autonómico como el exigido por los del PSOE en igualdad de condiciones), pero no va mucho más allá, y en unos cuantos de esos temas la alternativa no está tanto en el plano de izquierda-derecha en tanto que se sustentan sobre un estado capitalista concreto, esto es, son matices dentro de la derecha.

Todo esto es como lo del cheque bebé, ¡cuánto se metió el PP públicamente con el PSOE! Pero a la vez que se quejaban reclamaban la paternidad de la idea, y propusieron aumentar la cuantía del mismo, y criticaron a más no poder que se retirara… Y el PSOE, ¡qué decir del PSOE! ¿Se acuerdan todo eso de la concertación social para una reforma laboral que no rebajara el coste del despido? ¡Toma decreto ley bajando el coste de despido sin acuerdo de patronal y sindicatos sobre lo que debía hacerse! No son pocos los que hablan de PPSOE, no es raro, cada vez los dos partidos se tocan más a menudo (al menos es lo que pasa en la Eurocámara, donde votan juntos más que separados).

Hay alternativas. Y las hay en la izquierda. No las que propone el PSOE, claro, existen alternativas de izquierda. Ahora, desde la izquierda, debemos preguntarnos qué rayos estamos haciendo para que una crisis dentro del sistema sea aprovechada por los pro-sistema para destrozar lo poco que quedaba del Estado de Bienestar y encima la derecha, haciendo esto, gane las elecciones por goleada como poco. Y no debemos aceptar el discurso único que solamente admite matices secundarios…

2 Comments

  1. Sariaarel

    No es lo mismo ser de izquierdas que ser liberal, el PSOE es un partido de derechas liberal y por lo tanto progresita frente al PP que es una derecha basada en el tradicionalismo y por lo tanto conservadora.
    Mucha gente confunde ser liberal, como cuando a alguien se le define como una persona liberal, o esa familia es liberal o es de costumbres liberales, osea que se puede entender que en cuanto a aspectos sociales como el aborto, el divorcio, la homosexualidad, la educación, etc. tendrá posturas liberales y de tolerancia, y por lo tanto será progresista, o si en esos mismos temas sociales los tendrá desde un punto de vista tradicional, católico, y bastante irrespetuoso cuando no intolerante, por lo que será conservador.
    Pero eso no tiene nada que ver con ser de izquierdas o de derechas, que sin embargo los aspectos económicos y fiscales sí son un aspecto esencial, y si sus políticas son para favorecer los índices de convergencia social y disminuir cuando no eliminar prebendas, privilegios, desequilibrios y desigualdades, eso sí te hace de izquierdas, todo lo contrario a los actos del PP y PSOE que no han hechos otra cosa que aumentar los impuestos indirectos, o al consumo, que terminan gravando más a las clases más humildes, ya que cuanto menores sean tus ingresos mayor es el porcentaje destinado al consumo y por lo tanto mayores serán los impuestos, y se reducen los directos, que se pagan proporcionalmente y conforme a la los ingresos, a mayores ingresos más impuestos, pero su reducción se hace especialmente entre los tramos más altos, pocos a la rentas medias y prácticamente nada a las más bajas, el resultado son unos impuestos nada progresivos, pero para colmo se reducen cuando no se eliminan los impuestos a la rentabilidad capital, transacciones bancarias, compra venta de valores, fondos de inversión o de pensiones, de patrimonio, o la práctica exención fiscal como en los casos de las SICAVs, etc., el resultado es obvio, un aumento de los impuestos a los más humildes y disminución a los más ricos. En ese aspecto ha coincidido con mayor o menor incidencia los gobiernos del PP o del PSOE con el apoyo en momentos concreto de los unos y otros por el EAJ-PNV y CIU (todos ellos de derechas).
    Unido a unas políticas económicas, de reducción de derechos laborales, de la temporalidad, del poder adquisitivo de los salarios, de la precariedad, de la privatización del sector público, de la regulación financiera, etc.
    Han provocado todo lo ocurrido hasta ahora y ello ha sido culpa de las políticas derechistas puestas en marcha en España y en toda Europa Occidental en los últimos 25 años, tanto por el PSOE, como por el PP por lo que hablar de un PSOE de izquierdas en cuanto menos para tomárselo a risa.
    Un saludo a todos

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