6 Comments

  1. Los fujimoristas no actúan mediante una lógica racional o una coherencia ideológica. Van a hacer lo que les convenga a sus intereses partidarios, que son, básicamente, lograr que algún Fujimori sea presidente.

    Por otro lado, el congreso es todo un ente amorfo, caótico e improvisado. Cada paso que da es una incoherencia completa, un absurdo evidente. Es increíble como una entidad puede estar tan desprestigiada y, sobretodo, encontrarse en un estado de inoperancia tal que, creo que nadie lo considera salvable.

  2. Jomra:

    Hay algo más. Rosa María Palacios ha mencionado que en el caso del congresista Espinoza se ha cometido una injusticia similar a la de los magistrados del Tribunal Constitucional en 1997, cuando el fujimorismo los botó. No hay una causal clara para botar al parlamentario del Congreso. Por más que nos caiga mal, Espinoza legalmente tiene la razón.

    Saludos.

  3. Faltó algo en este artículo: Ni Gustavo Espinoza ni ningún congresista peruano mandó un correo electrónico a parlamentarios chilenos con el video de Donayre.

    Lo que pasó fue que se encontró con ellos en el chat y comentaron el tema, que había sido dado a conocer horas antes.

    Gustavo Espinoza no es santo de mi devoción, pero es inocente de este cargo. Incluso hay declaraciones de senadores y diputados chilenos diciendo que nadie les mandó el video, sino que se enteraron por la prensa

    Si Espinoza acude al TC, es más que seguro que volverá a su curul, y entonces él podrá denunciar quienes lo sacaron

    Por otro lado, los nacionalistas no ganan un escaño más, porque previamente el pleno debe dar su voto a favor, y pueden rechazar reemplazarlo, como se hizo con el accesitario de “Comepollo” Anaya

    Lo que ganan es que Espinoza no estará en el Congreso para denunciar los millones de Nadine Heredi y Ollanta Humala, de los cuales hasta ahora no rinden cuentas

  4. José Ignacio

    Sólo una atingencia, de acuerdo, Espinoza es un impresentable, sin embargo, la sanción es injusta por desproporcional, no por irregular ni ilegal. En primer lugar, la reconsideración establecida en el artículo 58 no se aplica únicamente a las leyes, esa ha sido el argumento de Espinoza, lo cierto es que el artículo 89 del Reglamento permite la aplicación supletoria de cualquier otra disposición que le sea aplicable, y es práctica parlamentaria que en los procesos de antejuicio y juicio político (este es el segundo de nuestra historia, el resto fueron antejuicio)se aplique el artículo 58 del Reglamento. En cuanto a que el 38 y el 44 de la Constitución sean un cajón de sastre para sancionar por cualquier cosa, es cierto, pero las reglas de juego están planteadas así, un juicio oplítico por definición es de naturaleza política y son argumentos políticos y no jurídicos los que se esgrimen para despojar de su capacidad política a quien haya dañado la respetabilidad del cargo que representa. ¿Qué se puede hacer entonces? Cambiar las reglas de juego, reformar la constitución y tipificar las infracciones constitucionales para los juicios políticos, si ello no se hace, seguirán repitiéndose sanciones como estas sin que sea ilegal.

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